REEDITANDO LA HISTORIA CUBANA

por Esteban  Fernández

Al cumplirse 60 años de los discursos del monstruo en el parque Céspedes de Santiago de Cuba y pocos días después en La Habana yo me rompo la cabeza imaginando como este humilde güinero hubiera cambiado nuestra historia para evitar que esto sucediera.

Para comenzar hubiera retenido a José Martí en Tampa y a Maceo en Costa Rica, y hasta los hubiera metido en unas urnas de cristal para evitar sus martirologios.

Ya que me hubiera costado mucho trabajo escoger entre Bartolomé Masó y  Don Tomás Estrada Palma. Y en 1902 hubiera preferido elogir a José Martí como Presidente, y nombrado a Máximo Gómez jefe del ejército, a Maceo al frente de Oriente y a Calixto García Iñiguez como primer ministro.

Hubiera tratado que estos nuevos y gloriosos representantes del recién estrenado gobierno hubieran entablado conversaciones con los norteamericanos para que abandonaran rápidamente el país dejando UNA BASE MILITAR EN CADA UNA DE LAS SEIS PROVINCIAS.

Hubiera apoyado la presidencia de Gerardo Machado por lo constructivo que para el país sería, pero no le hubiera permitido la prórroga de poderes por lo dañina que hoy sabemos fue.

A los únicos cubanos que les hubiera impuesto una mordaza hubiera sido a Eduardo R. Chibás y a José Pardo Llada. Callarlos rotundamente hubiera sido fenomenal para el futuro de la nación.

A cajas destempladas hubiera eliminado a Ruperto Cabrera como jefe del Ejército Constitucional del gobierno Auténtico y nombrado al coronel Eduardo Martín Elena en su lugar. Eso hubiera dificultado muchísimo el golpe de Estado del 10 de Marzo.

SI NO HUBIERA LOGRADO ESTO, y Batista asumiera el poder, entonces hubiera llevado a Fidel Castro a una corte marcial y pasado por las armas 48 horas más tarde del ataque al Moncada.

Y si esto no hubiera sucedido y Castro hubiera llegado a alzarse en la Sierra Maestra, hubiera eliminado a Pancho Tabernilla Dolz como jefe del Ejército, nombrado a José Eleuterio Pedraza en su lugar, junto a Rolando Masferrer, a Ángel Sánchez Mosquera y al chino Alfredo Abón Lee, para dirigir las operaciones en la Sierra. Y desde luego, que él general se hiciera presente en el campo de operaciones en lugar de estar jugando “canasta” con cuatro viejas en La Habana.

Si no hubiera conseguido esto entonces hubiera dejado ganar las elecciones (no a Márquez Sterling como muchos sustentan) sino a Ramón Grau San Martín que era un viejo zorro, taimado y cojonudo y había prometido bajar a Castro de la Sierra a sombrerazos o de lo contrario barrerlo del mapa con Napalm.

Y si todo hubiera fracasado entonces hubiera conseguido que el coronel Ramón Barquín hubiera dado órdenes de bombardear a Fidel Castro cuando venía en caravana hacía La Habana.

Ustedes ríanse de mi sueño dorado, pero créanme que si yo hubiera tenido un Poder Divino – y sabiendo lo que iba a pasar en Cuba- yo la hubiera salvado de la hecatombe.

LA LISTA DE LA “RED SOROS” DE POLÍTICOS ESPAÑOLES A LAS ÓRDENES DEL MILLONARIO JUDÍO

Por, Rodrigo de Castilla (Reproducido)

Y no es que lo digamos nosotros, o nos inventemos los nombres. Es que aparecen perfectamente identificados con nombre y apellidos en un documento de la Open Society (propiedad de George Soros) y que reproducimos.

Es un secreto a voces que la “red Soros” tiene una amplia esfera de influencia en el Parlamento Europeo y en otras instituciones de la Unión Europea. La lista de Soros se ha hecho pública recientemente. El documento enumera a 226 eurodiputados de todos los puntos del espectro político, incluido el ex presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, el ex primer ministro belga Guy Verhofstadt, siete vicepresidentes y varios jefes de comités, coordinadores y cuestores. Estas personas promueven las ideas de Soros, como traer más inmigrantes, matrimonios entre personas del mismo sexo, la integración de Ucrania en la UE y contrarrestar a Rusia. Hay 751 miembros del Parlamento Europeo. Esto implica que los políticos cuya obediencia y fidelidad es para Soros tienen más de un tercio de los asientos.

George Soros, un inversionista húngaro-estadounidense judío y fundador-propietario de la ONG Open Society Foundations, pudo reunirse con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, con “una agenda no transparente para su reunión a puerta cerrada“, y señaló cómo Las propuestas de la UE para redistribuir las cuotas de los inmigrantes en toda la UE son inquietantemente familiares al propio plan autopublicado de Soros para hacer frente a la crisis.

El financiero multimillonario cree que la Unión Europea debería recibir a millones de inmigrantes de Medio Oriente y África del Norte, proporcionar a cada uno una ayuda anual de 15,000 EUR y reasentar a estos migrantes en los estados miembros donde no desean ir y no están necesariamente bienvenidos.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, acusó a la UE de “comer de la mano” de Soros. Él cree que el activista de las fronteras abiertas multimillonario está detrás de los ataques a Hungría. El motivo es que los intentos del gobierno de emprender acciones legales en virtud de una nueva ley que exige a las organizaciones de la “sociedad civil” apoyadas por extranjeros, muchas de ellas financiadas por Soros, incluir a sus grandes donantes extranjeros en un registro público y ser transparentes sobre sus fuentes de financiamiento en sus publicaciones. El gobierno húngaro está realizando esfuerzos para cerrar la Universidad Central Europea con sede en Budapest fundada por Soros. (En los últimos días parece que se confirma el éxito de Viktor Orbán porque la Universidad Central Europea ha sido EXPULSADA de Hungría y ha trasladado su campus a Viena). 

El Grupo de Visegrado

El grupo de Visegrado está tratando de mantenerse firme bajo la presión de la UE sobre la política de los migrantes. La Comisión Europea de Migración y Asuntos de Interior está impulsando un nuevo proyecto de ley para que las cuotas de los migrantes sean obligatorias. Al menos 30 simpatizantes de Soros trabajan para la comisión.

Muchas personas que figuran en el documento son conocidas por los ataques a Rusia. Por ejemplo, Rebecca Harms, una eurodiputada del Partido Verde alemán, pide regularmente al Parlamento Europeo que refuerce el régimen de sanciones contra Moscú. Guy Verhofstadt culpa a Rusia por casi todas las cosas que salen mal en Europa. Su artículo Poniendo a Putin en su lugar hizo mucho ruido el año pasado. En 2012, el ex Primer Ministro Croata Tonino Picula, que era el jefe de una misión de observación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), criticó la elección presidencial rusa de 2012 como injusta, diciendo que estaba “sesgada” a favor de Vladimir Putin .

Siempre, sus esbirros son políticos de izquierdas. Siempre.

La lista de Soros arroja luz sobre la cuestión de qué hace que los líderes de la UE implementen políticas que van en contra de los intereses de los europeos. La respuesta es la corrupción. Los políticos controlados por Soros bailan a su ritmo. Luchan contra los intentos de los líderes nacionales para proteger los intereses de sus pueblos. Muy a menudo, aquellos que se oponen a tales políticas deben enfrentar la resistencia de las élites políticas de sus propios países. El enfrentamiento entre el primer ministro húngaro Orbán y la red Soros es un buen ejemplo para ilustrar cómo funciona. El Parlamento Europeo bajo la influencia de los amigos de Soros está presionando a Europa para que se suicide permitiendo que millones de inmigrantes ingresen.

En relación a España, la lista de todos los nombres, de todos los políticos que el propio documento cita, declarándolos como “confiables”, es la siguiente. E incluye a políticos de PSOE, Partido Popular, Ciudadanos, Podemos e Izquierda Unida.

La lista de españoles “confiables” de Soros es la siguiente (vienen agrupados al final del documento de la Open Society señalado al finalizar esta relación):

  • Marina Albiol Guzmán (Esquerda Unida PV)
  • Izaskun Bilbao Barandica (PNV)
  • Javier Couso Permuy (IU-Podemos)
  • Agustín Díaz de Mera (PP)
  • Rosa Estarás Ferragut (PP)
  • Santiago Fisas Ayxela (PP)
  • Iratxe García Pérez (PSOE)
  • Eider Gardiazábal Rubial (PSOE)
  • Enrique Guerrero Salom (PSOE)
  • Sergio Gutiérrez Prieto (PSOE)
  • Pablo Iglesias (IU-Podemos)
  • Paloma López (IU-Podemos)
  • Juan Fernando López Aguilar (PSOE)
  • Fernando Maura Barandiarán (Ciudadanos)
  • Javier Nart (Ciudadanos)
  • Maite Pagazaurtundúa (UPyD)
  • Teresa Rodríguez Rubio Vázquez (Podemos)
  • Lola Sánchez Caldentey (IU-Podemos)
  • Jordi Sebastiá (Compromís)
  • Josep María Terricabras (ERC)
  • Ramón Tremosa i Balcells (PDE)
  • Ernest Urtasun (Iniciativa Per Catalunya-Verds)
  • Elena Valenciano Martínez Orozco (PSOE)
  • Ángela Vallina (IU)

La tan aclamada democracia europea es una fachada para ocultar las actividades de la estructura de poder cercana al sistema feudal con el señor local sosteniendo las riendas. Difícilmente puede ser llamado el poder de las personas. La publicación de la lista de Soros proporciona una pista para comprender quién gobierna la UE y quién incita a los sentimientos contra Rusia en Europa. En realidad, este es el caso cuando los países miembros de la UE, como Hungría, se encuentran en el mismo barco con Rusia oponiéndose a las mismas fuerzas con base en los Estados Unidos, mientras protegen su soberanía e independencia. Este es el momento para que los europeos piensen en transformar el sistema para eliminar la presión externa.

O mejor aún: este es el momento para que los europeos recuperen la cordura y aniquilen completamente la Unión Europea.

PUNTO Y. APARTE

Por: El Director

Comparto con mis lectores–amigos y enemigos–algunos pensamientos que bullen en mi cerebro y por los que me guío por estos senderos de opinar y decir mis verdades, que no llevan la impronta de ex cathedra.

Al patriotismo fecundo se llega por el camino de la crítica, no soy de los que aman a la patria sensual, con voluntad de contacto, físicamente.

Yo no amo a esta ruinosa y decadente Patria que es nuestra Cuba física actualmente.

Amo a Cuba, con voluntad de perfección. Amo la eterna e inconmovible metafísica de Cuba, a la que podemos construir, y hacerla resurgir como el ave Fénix de las cenizas de esta tiranía.

A la que necesita de la energía de muchos de sus hijos, para arrimar el hombro, junto a otros compatriotas, que no necesariamente tienen que pensar igual, sino que baste que quieran a Cuba con pasión y voluntad de sacrificios por encima de las ideologías, los partidos y las clases, para engrandecerla y crear una sociedad justa y plural donde puedan convivir los cubanos sin necesidad de tener que arrancarse la cabeza unos a otros por diferencias de matices en sus concepciones políticas, filosóficas o religiosas.

Amo y aspiro a una Cuba tan bella, que no se le mire con sólo un ojo: el derecho o el izquierdo, que es mirarla mutilada y partida en dos mitades irreconciliables.

Yo miro a Cuba como un todo, de frente y en su maravillosa totalidad, a la que podamos rescatar para hacerla cumplir el glorioso destino que le ha deparado la providencia como una unidad destino en lo universal.

Como faro y guía de Nuestra América, cuando podamos probar que si se puede salir por esfuerzo propio de las garras totalitarias, para volver ser ejemplo, para nuestros hermanos Iberoamericanos.

Por mucho que amo sus bellezas naturales, sus playas, la majestuosidad de sus palmas reales,  amo mucho más el espíritu indomable de su pueblo, por años opacado y escondido, pero ya a punto de brotar otra vez, para arrojar a los tiranos del poder.

Amo y espero con ansias el momento de la eclosión milagrosa de un pueblo que despierta a sus potencialidades y que nos hará sentirnos orgullosos a todos los que desde cualquier lugar del planeta seguimos sintiéndonos cubanos hasta el tuétano de los huesos.

RECUERDOS DE UNA ANTIGUA CÁMARA

Charleston, South Carolina, 1963. Soldados del US Army, de la Compañía A-4-1 estacionados en Fort Jackson, cerca de Columbia, S.C.; en un fin de semana en el puerto de Charleston. De izquierda a derecha: Nieto, Aldo Rosado-Tuero, Donato Soto y Francisco  Sanguineto Miranda. (Foto: Archivo de Aldo Rosado-Tuero)

MÉXICO: EX PRESIDENTE FOX LLAMA “CHACHALACA” A AMLO Y LO MANDA A CALLAR

El ex mandatario, Vicente Fox no desaprovechó la oportunidad para responder en Twitter a los señalamientos que hizo el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, de que su gobierno “se hizo de la vista gorda” ante el huachicoleo.

Por lo que pidió a AMLO presentar pruebas de sus declaraciones “no seas lengua suelta, prueba tus dichos o cállate chachalaca”, escribió.

Además dijo que López Obrador insiste en llevarlo a juicio por presunto robo de combustible y destacó que “sólo en 45 días hay más huachicol y barriles que en toda mi administración”.

VENEZUELA, NO HAY REGRESO

Por, Jorge Riopedre

El pragmatismo romano, griego y hebreo, esencia de un proceso milenario lineal sin precedente, se enfrenta hoy al germen de un fenómeno demográfico doctrinal y revanchista. La migración masiva de todo el globo comienza a penetrar los  prados de Rembrandt, Monet, Van Gogh y Goya. Cada vez más se escucha el Adhan, la llamada del almuédano desde el minarete de la mezquita. Aumenta los sacrificios y ofrendas yorubas en zonas urbanas. Se multiplican las imágenes de Buda y diversas deidades o conceptos religiosos, políticos y filosóficos ajenos a Occidente, diversidad inevitable que algún día te hará llorar. Quizá muchos latinoamericanos ni siquiera tienen noticia del enclave de la llamada Triple Frontera (Brasil, Argentina y Paraguay), una suerte de tierra de nadie donde se dice que abunda el contrabando, el narcotráfico y el terrorismo islámico. Sin duda, el mundo está cambiando.

Aquí en América, sin embargo, la evolución parece algo estancada. En enero de 1962, en Punta del Este, Uruguay, la Organización de Estados Americanos excluyó a Cuba de esa entidad regional por 13 votos a favor y seis abstenciones: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y México. De nada sirvió a la libertad de Cuba aquella jornada diplomática latinoamericana ni el posterior embargo económico de Estados Unidos a la isla. Ahora parece que la historia se repite con la reelección de Nicolás Maduro a la presidencia de Venezuela.

Como en 1962, se esgrime el argumento de un gobierno autoritario de corte marxista (la recién descubierta dictadura de Nicolás Maduro) cuando el absolutismo bolivariano comenzó hace veinte años con la entrega de Hugo Chávez a Fidel Castro, y la posterior ocupación militar cubana de Venezuela. Tiempo suficiente para controlar las fuerzas armadas, la seguridad interna y la primera magistratura en la figura de Maduro, entrenado en la Escuela Superior del Partido Comunista Ñico López u otro centro de capacitación ideológica. Da igual. El procónsul bolivariano reúne las dos condiciones exigidas por La Habana, un origen proletario y una total obediencia a los dictados del Partido.

A esta nueva edición de condena a la reelección de Maduro (muy justa y apropiada) se suma el denominado Grupo de Lima, integrado por Perú, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Guyana y Santa Lucía. Un lame duck (como llaman acá a los gobiernos con poco poder real), porque le falta el indispensable apoyo de México.

Por este camino lleno de esperanzas, el Grupo de Lima y el pueblo venezolano en particular, corren el riesgo de la decepción y el descalabro. La experiencia cubana ofrece algunos indicadores. Los antiguos caudillos seguían el orden paternalista establecido desde la colonia, ellos eran depositarios de todos los poderes. Una vez desbancados por otro caudillo, recogían la fortuna amasada y se refugiaban en algún país vecino. Estos de ahora han encontrado en el marxismo-leninismo una fórmula de alto vuelo intelectual para apropiarse de todo sin abandonar el territorio nacional. No hay engaño ni revolución traicionada, tal vez ignorancia, porque en el prólogo al libro de Marx en 1895, sobre Las luchas de clases en Francia, Engels no podía decirlo más claro:

Nosotros, los revolucionarios, los alborotadores, prosperamos mucho más por los medios legales que por los medios ilegales y por el alboroto. Los partidos de orden, como ellos se llaman, perecen por el estado legal que ellos mismos crearon.

¿Acaso no ha perecido Venezuela por el estado de una legalidad establecida por Hugo Chávez al cambiar la Constitución del país? A partir de ese presupuesto la reelección de Maduro fue legal, tanto, que se puede dar el lujo de tener una Asamblea opositora. La clave es fomentar el éxodo de la clase media con el fin de abrir espacio a las organizaciones de masas, la mayoría, hambrienta, sin techo, educación ni cuidado de la salud.

¿Cómo contiene el régimen venezolano la arremetida opositora a cambio tan radical? Nada de esto era posible sin la experiencia organizativa de los cubanos. Lo primero que hizo el régimen castrista fue armarse y desarmar a la población. Lo segundo limpiar de elementos dudosos las fuerzas armadas. Lo tercero el control interno de la población, instrucciones contenidas en un manual adoptado por sus pares venezolanos.

¿Qué fuerzas los respaldan? Con los millones del petróleo   Hugo Chávez adquirió armamentos modernos y organizó fábricas de armas en Venezuela. ¿De qué vale que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, entregaran las suyas si hay un arsenal a su disposición?

¿Cuál puede ser la solución? Aunque algunos valores son universales, no todos los pueblos comparten las mismas costumbres. Después de 500 años Hispanoamérica se debate en persistentes conflictos culturales que parecen no tener fin. Esperemos que la premonición de Gabriel García Márquez no se cumpla cuando afirma en su libro que las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra.

Y, SIN EMBARGO, EL EMBARGO- SEGUNDA PARTE Y FINAL

Por Vicente P. Escobal- Especial para Nuevo Acción

El levantamiento del embargo no devolvería a los padres cubanos la soberana decisión de escoger el tipo de instrucción que desean para sus hijos ni concedería a la nación su soberanía. El humillante sistema de racionamiento no terminaría, porque la capacidad productiva de la industria alimentaria está destruida y su soporte agropecuario paralizado. ¿Se instalaría en los jóvenes cubanos la aspiración de llegar a ser reconstructores de la nación y no una masa amorfa y manipulada con la única ambición de abandonar la tierra donde nacieron y lograr de una vez y para siempre redimirse del pesado fardo de la mediocridad y la servidumbre y asumir sus responsabilidades cívicas y éticas?

La dictadura afirma que el embargo ha dañado la economía cubana en varias decenas de millones de dólares. Pero lo que esa dictadura no dice es cuántos cientos de millones de dólares ha significado el aventurerismo bélico y sus irresponsables prácticas terroristas y guerrilleras en otras latitudes, como tampoco menciona el dinero malgastado en descabellados proyectos, como aquel funesto Cordón de La Habana a través del cual se intentó sembrar café en terrenos con un alto contenido de salinidad, desoyendo las recomendaciones de especialistas altamente calificados.

Sería interminable la lista de irracionalidades económicas que involucran directa y personalmente a Fidel Castro y sus cómplices por las que cualquier ciudadano común tendría que responder ante la justicia.

Cuba puede acceder a otros mercados si se atiene a las leyes de la oferta y la demanda y a las reglas de una economía globalizada. Durante años Cuba estuvo sometida a un extraño experimento consistente en el intercambio de bienes y servicios mediante el cual la Unión Soviética y sus satélites la subsidiaban en una cifra cuyo monto no se ha podido cuantificar. Así se deformó el mercado nacional e incluso se adulteraron los hábitos de consumo de la población. Durante su luna de miel con sus aliados de la Europa del Este a Castro no le interesaba el embargo. En una ocasión afirmó que Cuba estaba preparada para “resistir el bloqueo por toda la vida…”

Cuando nos enteramos a través de los medios de la astronómica cifra de la deuda externa cubana ascendente a miles de millones de dólares, nos preguntamos: ¿qué se hizo con todo ese dinero, en qué se invirtió? Tal vez la respuesta pueda proporcionarla alguna institución bancaria radicada en Europa donde han ido a parar cuantiosas sumas de dinero que ahora engrosan las cuentas bancarias de la familia Castro y sus apandillados.

Cuando el último fragmento del Muro de Berlín se desplomó sobre la Plaza de Brandemburgo entonces Castro comenzó a ocuparse y preocuparse por el embargo. Hasta entonces Cuba se había mantenido girando alrededor de la órbita del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), un diabólico engendro consistente en conceder a la esclavitud y la dependencia un carácter solidario y cooperativo. Cuba estaba obligada a entregar regularmente al campo socialista azúcar y sus derivados, café, cítricos, tabaco, níquel y cobalto. En cambio, recibía medios de transporte, material bélico, materias primas y productos intermedios de una pésima calidad.

No es ocioso recordar que en la década de los 70’s Cuba recibió del bloque soviético alrededor de 95 mil vehículos automotores de los cuales, diez años más tarde, solamente funcionaba el 15 por ciento. Otro tanto ocurrió en sectores tan sensibles como la educación y los servicios médicos. Por su parte toda la metodología implantada en el sistema nacional de educación fue burdamente copiada de la Alemania comunista, despreciando la rica experiencia acumulada durante décadas por los educadores cubanos en los primeros cincuenta años de república. En el sector de la Salud Pública se emplearon normas ensayadas en la Unión Soviética, Bulgaria, Hungría, Polonia y Checoslovaquia. En la rama psiquiátrica se experimentaron técnicas de tratamiento y manipulación mediante sesiones de electrochoque a opositores políticos. El Comité Soviético para la Seguridad del Estado, conocido por sus siglas KGB, brindó entrenamiento, logística e intercambio de experiencias a los cuerpos represivos de la dictadura.

¿Qué ocurriría si de repente el mercado interno cubano resulta literalmente invadido por productos estadounidenses y millones de turistas de este país comenzaran a arribar a los puertos de la Isla? Reflexionemos al respecto: La estrategia castrista es esencialmente represiva. Inmediatamente se duplicarían los controles policiacos y se reforzarían las medidas de seguridad destinadas a impedir el contacto de los cubanos con los turistas americanos a fin de evitar la “contaminación ideológica”. El castrismo es un auténtico policía del pensamiento social, un fiscal de la iniciativa ciudadana y un censor de la libertad de expresión.

Los almacenes del Estado, concretamente los administrados por las fuerzas armadas, reciclarían sus inventarios y pondrían a disposición de la nomenclatura política y militar productos deficitarios o de prolongada escasez en el mercado interno.

Las tesis de los defensores de los derechos políticos, civiles, sociales, laborales y culturales del pueblo cubano se desplomarían. El triunfalismo se apoderaría de los sicarios de la Seguridad del Estado y estimularía la multiplicación de sus instintos represivos.

Se produciría un reforzamiento de la actividad criminal en el terreno económico y las diferencias entre sectores socio-laborales serían más evidentes que las actuales. El sistema carcelario ampliaría sus capacidades y se crearían nuevos centros de “corrección de conductas inapropiadas”.

Los medios controlados por el régimen lograrían mayor efectividad en su capacidad de adoctrinamiento y los centros de poder ideológico perfeccionarían sus planes de penetración social y acelerarían sus detenidos proyectos de edición de publicaciones destinadas a adoctrinar y movilizar las masas. Se garantizaría la continuidad histórica del castrismo, otorgándole el cuestionable privilegio de haber destruido “el bloqueo yanqui”.

Ciertos criterios coinciden en afirmar que el castrismo no soportaría una semana de apertura política y económica. Probablemente no la soportaría. Pero, ¿quién puede asegurar categóricamente que el levantamiento del embargo propiciaría esa apertura?

El castrismo alcanzó seis décadas de poder absoluto. Se ha ganado el ominoso título de ser la dictadura más añeja del continente. La cúpula de ese poder conoce perfectamente las emociones y las reacciones del pueblo que sojuzga y han convertido a la nación cubana en un gigantesco laboratorio de experimentación política, económica, sociológica e ideológica. Y un poderoso sistema de espionaje y delación permanece activo todo el tiempo. El Departamento Ideológico del Partido Comunista elabora periódicamente reportes sobre el estado de opinión pública respecto a determinados temas de interés para la dictadura. Determinados funcionarios del aparato represivo se han especializado en técnicas de desinformación y propalación de rumores. Los servicios de contrainteligencia dominan detalladamente cada espacio de la sociedad. En las comunidades están creados sistemas de control que escudriñan los actos más íntimos de la vida familiar. Nada ni nadie escapa al control estalinista impuesto a la sociedad cubana.

En la década de los años ochenta los servicios especiales del Ministerio del Interior ensayaron cómo actuar ante un levantamiento popular en la ciudad de La Habana. Desertores del régimen confirman que durante el año 1982 se pusieron en práctica técnicas de desinformación y agitación que costaron al país varios millones de dólares. Pero ese tema Fidel Castro prefería obviarlo con sus interlocutores durante sus agotadores monólogos nocturnos en su confortable oficina del Palacio de la Revolución porque paradójicamente, y a pesar del embargo, el castrismo dispone de un palacio.

Estados Unidos posee un sólido y prestigioso sistema de instituciones democráticas. Su liderazgo mundial no depende solamente de su capacidad económica y militar. Hay otras fuerzas morales operando al interior de la sociedad estadounidense que le confieren su auténtica pujanza.

Estados Unidos va a jugar inexorablemente un papel de primer orden en la democratización de Cuba. El levantamiento del embargo no aseguraría ese objetivo.

Cuba debe avanzar hacia un gobierno de transición nacional que restituya el Estado de Derecho, la vida en libertad y democracia, y que fortalezca la capacidad productiva del país generando bienestar y empleos suficientes. Cuba debe garantizar los derechos fundamentales de sus ciudadanos y devolver a la nación su soberanía y su independencia. Ese sería el verdadero levantamiento del embargo.

Para alcanzar esos propósitos hay que tener una clara noción de lo que significa la palabra futuro y sus implicaciones en el presente. La responsabilidad de la crisis que afronta Cuba recae sobre el régimen. Desde el principio Castro fragmentó a la nación cubana, criminalizó y tergiversó su historia, arruinó sus instituciones, suplantó sus tradiciones, liquidó los altos principios de moralidad, decencia y legalidad, dispersó las familias y generalizó, hasta proporciones escalofriantes, las deformaciones del totalitarismo. Lo más sensato sería preparar las bases para esa Cuba del futuro con la que los amantes de la democracia sueñan.

Al castrismo le queda una minoría sustentada por el odio y el miedo al juicio de la historia, una minoría hipócrita para la cual el futuro ya terminó.

En el embargo no está la génesis de la crisis. Hay que aprender a identificar a los autores materiales e intelectuales del crimen perpetrado contra Cuba. Aun se mueven en plazas, tribunas y eventos internacionales y muchos de ellos quizás sean nuestros vecinos. No hay pretextos para justificar el levantamiento del embargo.

UN EDITORIAL DE NUEVO ACCIÓN

Entre las muchas cosas malas que nos ha traído el fidelato, una de las peores es la maldita práctica de la intransigencia, ajena por completo a la idiosincrasia y el carácter de los cubanos hasta la llegada de la revolución que degeneró en tiranía totalitaria. Por desgracia, la intransigencia, como forma de vida, ha enraizado profundamente de este lado del mar, y hoy rivalizan en intransigencia tanto los que manejan el gobierno que se ha enseñoreado de nuestro archipiélago, como los que fuera de la patria quieren trazarles rumbos a los desterrados y los inmigrantes.

No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que es imposible el logro de la paz social en una Nación, en la que por el solo hecho  de que uno no piense como el otro, los convierta en enemigos irreconciliables. Si aspiramos a regresar bajo esa premisa, no cabe duda de que en la Cuba del futuro, jamás reinará la paz social, tan necesaria para que una Nación pueda avanzar por el camino del progreso y logre la estabilidad política y económica.

Nosotros soñamos con una Cuba en la que las opiniones que se expresen no sean uniformes y homogéneas, sino más bien controversiales y diversas, dentro de un marco de altura en el debate y de respeto a la opinión del contrincante. Libertad plena, enmarcada en la tolerancia, volviendo a la sana práctica de discutir y disentir entre amigos y aun con el adversario.

Los que anhelamos un verdadero cambio, los que pensamos con el Apóstol que “cambiar de amo no es ser libre”, los que no vamos a tolerar el mismo perro con diferente collar, somos muchos, tanto dentro de la Isla como en el exterior y debemos predicar con el ejemplo.

Acabemos con “el fidelismo comunista”, pero no permitamos que surja el “fidelismo anticomunista”. La práctica de la intransigencia no tiene color. Es odiosa, y punto. Quien la aliente y la practique—esté del lado que esté del espectro político o religioso—es un tirano en ciernes y, de tener la oportunidad, se convertiría en un Stalin, un Hitler o un Castro.

Se puede ser amigo de una persona, aunque ésta discrepe de uno en muchos aspectos. Se puede socializar con, y aun guardar afecto hacia alguien  que no comparta nuestros puntos de vista. Si “el respeto al derecho ajeno es la paz” ¿Por qué los cubanos nos hemos empeñado en vivir en guerra perenne? Es hora de que le demostremos al mundo, y en especial a los que sufren en el Archipiélago el horror de la tiranía, y sobre todo, demostrarnos a nosotros mismos, que hemos asimilado la lección y que vamos a desterrar de nuestro pensamiento y de nuestra actuación, la intransigencia gratuita y la absurda pretensión de que siempre somos los poseedores absolutos de la verdad.

A la inevitable y próxima caída de la tiranía castrista, debe de aspirarse a que funcione un sistema en que reine un nuevo espíritu entre todos los cubanos. La exposición civilizada de los problemas, la presentación de los distintos puntos de vista y la discusión—apasionada si se quiere—de los argumentos, dentro de un marco de respeto y de tolerancia tendrán que ser la norma que caracterice a la  nueva Cuba, si queremos salvar nuestra nacionalidad, nuestra unidad como pueblo y nuestra presencia como nación civilizada en el concierto de las naciones libres.

ALERTA: NUEVA CARAVANA INVASORA SE DIRIGE A LOS EE.UU.

Las tristes imágenes que dejó la segunda gran caravana de hondureños al llegar a la frontera con Guatemala 

Cientos de hondureños avanzan esta semana en una nueva caravana invasora. Ante esa nueva amenaza Donald Trump volvió a reclamar a los demócratas la construcción de un muro para impedir la inmigración ilegal. (Fotos: AFP)

La vicecanciller Nelly Jeréz informó que 60 menores fueron retenidos cuando intentaban cruzar a Guatemala por la frontera de Agua Caliente, diez de los cuales iban sin acompañamiento de sus padres

Esta es la tercera caravana que sale desde Honduras. La primera partió el 13 de octubre pasado de la misma terminal de buses de San Pedro Sula, con unas 2.000 personas. Una segunda con un número menor partió cuatro días después desde el sur del país. Otras salieron de El Salvador y Guatemala

Y, SIN EMBARGO, EL EMBARGO- PRIMERA PARTE

Por Vicente P. Escobal- Especial para Nuevo Acción 

La mayoría de los estudios socio-culturales elaborados durante los últimos años no han abordado con suficiente profundidad un fenómeno cuyas consecuencias probablemente constituyan un elemento sustancial a la hora de valorar el comportamiento de la sociedad cubana ante sus desventuras: la jocosidad, ese ingrediente insustituible en la conducta de los ciudadanos de la que otrora fuera conocida como la Mayor de las Antillas. Aún en los momentos más dramáticos el cubano encuentra recursos para narrar un chiste, esbozar una sonrisa y continuar adelante. Esta condición ha alcanzado su expresión más elevada en las pasadas seis décadas algo que explica, parcialmente, porque han logrado resistir tantos años de represión y destierro.

Y es justamente de esa circunstancia de donde ha surgido esta ingeniosa anécdota. Refieren que el diario Granma, órgano oficial del partido gobernante, tiene preparado un gran titular de primera página que anuncia: “NUEVA MANIOBRA DEL IMPERIALISMO YANKY: ABOLIDO EL BLOQUEO”. La genialidad subyacente en esta broma es irrefutable.

El embargo estadounidense a la dictadura cubana ha sido utilizado por los voceros del régimen como un factor recurrente a la hora de pasar revista a los acontecimientos derivados de su incompetencia y mediocridad. La política de Estados Unidos hacia ese régimen tiene en el embargo su principal instrumento. En su concepción original el embargo tuvo una connotación económica, hoy es un insustituible y poderoso instrumento de presión política.

Diferentes especialistas sin compromisos políticos con la dictadura, de una probada responsabilidad democrática, y que han estudiado las características de la economía cubana, aseguran que si Estados Unidos decide levantar el embargo cometería una fatal torpeza de dimensiones inimaginables. Muchos cubanos a ambos lados del Estrecho de la Florida comparten ese punto de vista.

El embargo –  defendido por Estados Unidos desde la soledad de un voto en la Organización de Naciones Unidas y otros foros internacionales – es un nítido mensaje de repudio a la barbarie castrista y una clara advertencia sobre la incompatibilidad de aquel sistema con los valores de la democracia.

Si aceptamos como válido que el fundamento político de la dictadura cubana está inspirado en las ideas marxistas-leninistas y que éstas son básicamente antidemocráticas, qué sentido tendría regalarle un certificado de buena conducta, complementado con un implícito reconocimiento a su destructivo paso por el escenario político, económico y social cubanos. Considerar que el embargo es injusto es admitir entonces que las atrocidades del castrismo merecen  justificación y olvido, es decir el ominoso borrón y cuenta nueva.

Y no se trata, bueno es reiterarlo, de preparar el terreno para ulteriores venganzas políticas y económicas. Se trata, sencillamente, de actuar con sensatez, decencia y transparencia.

A la dictadura cubana no le ha importado si Estados Unidos levanta o no el embargo. La cuestionable tesis de que el fin del embargo constituiría el fin de la dictadura presupone una miopía política incurable.

La economía cubana responde a un esquema centralista y autoritario, concebido por Castro a partir de su esquizofrénica interpretación del hombre, la naturaleza, la sociedad y la historia. Durante toda su vida, Castro anheló contar con la hostilidad de la nación más poderosa del planeta. El maquiavélico principio de que lograr un enemigo poderoso garantiza la victoria, encontró en Castro una dramática modernización.

El ingreso de Cuba al mercado internacional así como el rápido acceso a las principales fuentes generadoras de créditos no traerían aparejados el pleno bienestar de la sociedad cubana, sino que únicamente servirían para prolongar la permanencia de la dictadura en el poder que es igual a extender el suplicio de la nación.

Todos los argumentos en contra del embargo tienen una sórdida premisa. Las voces que dentro de Estados Unidos se han alzado pidiendo su levantamiento representan importantes intereses económicos que únicamente aspiran a la conquista de un mercado virgen, marcado por la peor crisis de su historia. Siendo así, ¿cuál es, entonces, la raíz ética de esos argumentos?

Aquellos que crean que la economía cubana se reanimaría con el fin del embargo y se pondrían al servicio del bien común las riquezas derivadas de esa decisión, quien sueñe con la idea de que el régimen democratizaría sus estructuras de poder, no conoce las intimidades de aquel sistema que necesita del enfrentamiento y de las crisis para mal sobrevivir. La normalidad no se ajusta a sus sombríos criterios.

Si como resultado de la ausencia de una adecuada higiene comunal surge en Cuba un brote de alguna enfermedad infecciosa, la propaganda castrista inmediatamente levanta su dedo acusador hacia Estados Unidos. Si la crisis alimentaria derivada de la poca creatividad y la incompetencia de las instituciones cubanas provoca la fatal neuropatía, la responsabilidad recae sobre la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Si por negligencia o abandono una incontenible plaga destruye las plantaciones cubanas, la culpa es del “malvado imperialismo yanqui”. Si una precaria embarcación se hunde en el Estrecho de la Florida y mueren todos sus ocupantes antes de alcanzar el sueño de pan y libertad, es la “asesina ley de ajuste cubano” la causante de la tragedia cuando en realidad debería achacársele a la asesina ley del desajuste cubano.

El pacífico pueblo estadounidense no debe – no puede – olvidar que Fidel Castro propuso al ex Primer Ministro soviético Nikita Kruschev un ataque nuclear al territorio de Estados Unidos en octubre de 1962 durante la llamada Crisis de los Misiles. El extenso abanico de “iniciativas” impulsadas por la dictadura con el ánimo de producir algún daño a Estados Unidos incluye la macabra intención de conducir a una crisis el sistema interamericano de desarrollo a través de una “huelga general de deudores”. En sus años de delirio y enajenación Fidel Castro celebró interminables reuniones en La Habana con representantes de diversos sectores latinoamericanos, convocándolos a una “guerra sin cuartel” contra la que él consideraba “la corriente neoliberal que recorría el planeta”.

Son conocidas las complicidades del castrismo con el terrorismo internacional. Cuba ha sido no solo santuario de reconocidos terroristas reclamados por la justicia, sino que además los ha entrenado y ofrecido apoyo de todo tipo. Lo que Castro no logró a través de las guerrillas y la desestabilización de la democracia en América Latina, sus seguidores del Foro de Sao Paolo y del avieso socialismo del siglo XXI lo consiguieron a través de las urnas.

En las actuales circunstancias un levantamiento del embargo no estimularía el tránsito hacia una sociedad democrática y desmentiría a todos los que han denunciado innumerables veces el clima de terror imperante en la Isla. Cuba atraviesa por un momento tremendamente trascendental. La crisis se agudiza aceleradamente, el régimen ya no tiene nada que ofrecer a la sociedad excepto hambre, represión, chantaje y manipulación. Entonces, ¿qué consecuencias práctica y moral tendría enviar a los defensores de la causa cubana señales de claudicación y desgaste? ¿Cuál sería la lógica de levantar el embargo y que más del 90 por ciento de la economía nacional continúe en manos de la dictadura? ¿Solucionaría el levantamiento del embargo la tragedia de las prisiones cubanas donde decenas de miles de mujeres y hombres permanecen confinados en condiciones aterradoras por el “delito” de disentir de la ideología oficial o haber transgredido alguna de las múltiples figuras delictivas contempladas en el vigente Código Penal, cuya arbitrariedad y ambigüedad han sido denunciadas internacionalmente? (Continuará)

EL DEMOCRATISMO TOTALITARIO

Por, Sertorio– El Manifiesto-España

Aparte de dar nombre a una de las más hermosas películas de los años treinta, tabú significa la prohibición de hacer o decir algo debido al miedo a un poder espiritual. Hay cosas que no se pronuncian. Por ejemplo: el nombre de los dioses. Occidente, en su fase terminal, se acoge también al tabú de una manera que en nada envidia a los más primitivos habitantes de Polinesia. Sólo que en Europa ya no quedan dioses ni espíritus, sino lobbies que nos imponen lo que debemos decir y conocer. Más allá de esos límites y esas autocensuras crecientes está el anatema, la abominación de la desolación, el situarse al margen de la sociedad.

A estos tabúes postmodernos se les llama corrección política; antes se conocían como lenguaje totalitario.

A estos tabúes postmodernos se les llama corrección política; en los medios cultos se conocían antes como lenguaje totalitario.

Tabú es el miedo a llamar a una cosa por su nombre porque nos caerá encima un castigo. En Europa, la principal fábrica de tabúes son los códigos de “estilo” de la prensa y las múltiples violaciones de la libertad de conciencia que se camuflan en la torticera casuística de los llamados delitos de odio. Desde que se inventó esta bicoca para jueces y fiscales, los mecanismos represivos del Sistema no han parado de censurar, encarcelar y perseguir a todo aquel que se va de la lengua o de la pluma. El único odio que sigue siendo legítimo es el de clase. Y sólo las izquierdas y sus colectivos afines están legitimados para odiar. Gritar o escribir: Machete al machote o Heterosexual muerto / abono pa’ mi huerto no es odio. Imagínese el lector si los sujetos de esas proposiciones fueran sustituidos por términos como feminista o gay. Entonces, las mil fiscalías que andan a la busca de reos que justifiquen el gasto que ocasionan no tardarían en tomar cartas en el asunto.  

Uno de los fenómenos decisivos de nuestro tiempo es la eclosión del democratismo totalitario, es decir, de un régimen aparentemente friendly e integrador que oculta una tiranía mediática de los intelectuales de la extrema izquierda más delirante, aquella que en los años 60 estaba más cerca del frenopático que del poder. Sin embargo, ahora, por su coincidencia de intereses con el capitalismo salvaje de la globalización, se ha convertido en un Zeitgeist impuesto por la fuerza del dinero y por la coerción de los poderes que le sirven.

Pero la realidad, y no digamos ya la naturaleza humana, es más tozuda que la ideología. Y la población sigue empeñada en reproducirse, en mantener relaciones heterosexuales, en comer carne, en beber, en amar a su patria y en honrar sus tradiciones. Pese al lavado de cerebro integral decretado por la ONU, por la UE y por los Scrooges, Shylocks y Harpagones que les financian, la gente sigue siendo humana. De ahí el creciente interés de la oligarquía mundial en la posthumanidad y los cyborgs. Como el sistema económico que padecemos aún carece de los medios para sustituir a la irracional chusma antropoide por robots, los engranajes de la corrección política trabajan a un ritmo devastador y corren peligro de descoyuntarse.

El ejemplo de cómo esta manipulación totalitaria está fracasando y, además, haciendo el ridículo lo tenemos en España. En los últimos quince años, los poderes del Estado se emplean noche y día en ejecutar el programa globalista para esterilizar, desarraigar, aculturar y dividir a la nación. Todos los lobbies de lo políticamente correcto han entrado a saco en la administración y han erigido los famosos chiringuitos, que les han permitido establecer financiaciones millonarias, redes clientelares, plataformas de chantaje y púlpitos para admonitorios autos de fe contra los disidentes. Cuentan con fiscales, profesores, locutores de televisión, sacerdotes, policías, pandas de matones y chivatos… Y sin embargo…

Fijémonos en el caso de la famosa Manada, la de Pamplona. Españoles pata negra, algunos militares, sus nombres son bien conocidos por el país y casi sabemos hasta su dirección y número de documento de identidad. Sin embargo, cuando otra manada de magrebíes violó a una muchacha y apuñaló a su novio en Barcelona, la alcaldesa Colau denunció el racismo de los que informaban del origen de los agresores. Quienes, por cierto, estaban en hogares de acogida dependientes de organismos oficiales, no sé si del Ayuntamiento o de la Generalidad. Desde entonces, cuando se producen estos hechos y no son cristianos viejos los malhechores, los medios de comunicación y las autoridades se acogen al tabú de que el origen de los delincuentes es irrelevante. Bueno, pues si es irrelevante, ¿qué es lo que impide decirlo? ¿Por qué se escamotea? Porque no es para nada irrelevante.

La ocultación, además, es contraproducente, porque el público saca por su cuenta sus propias conclusiones y ya empieza a estar muy harto de que las autoridades le nieguen los datos que más tarde, de una manera u otra, acaban por aflorar. Es curioso que quienes más protestan por la tradición cultural europea y no paran de culpabilizar su supuesto machismo congénito, callen y otorguen ante otras culturas y religiones infinitamente más misóginas que la nuestra. Mientras, se desprecia, destruye y vitupera una herencia de dos milenios en aras de una supuesta igualdad, que es la excusa para una brutal aculturación en Europa.

Pero la ocultación tiene un grave peligro, que es que por respetar el tabú ocurran en nuestro país casos como el de Rotherham, tan escandaloso como convenientemente silenciado por las izquierdas “europeas” y sus patronos mundialistas. Entre 1997 y 2013, 1.400 niñas inglesas nativas fueron violadas y agredidas por una manada de paquistaníes. Ello se hizo pese a que ya en los años 2002, 2003 y 2006 se presentaron informes sobre las menores por los servicios sociales. La policía, por supuesto, hizo la vista gorda para no ser acusada de racista. A fin de cuentas, las víctimas eran rednecks europeos, es decir, el irrelevante coste humano de la economía global, esa población obrera nativa a la que la izquierda políticamente correcta está sacrificando en todo Occidente. Y Rotherham no es un caso aislado: Oldham, Derby y Rochdale, localidades de la Inglaterra olvidada, han conocido situaciones semejantes. No es de extrañar que nadie crea a la gran prensa, que oculta casos como éstos de forma sistemática o los disfraza y edulcora para obviar lo real. A esta política de los poderes globalistas se le puede denominar la administración del tabú, cuya gerencia corresponde a los intelectuales y periodistas orgánicos.

Negar la realidad, pensar que se trata sólo de un constructo, es un delirio propio de la French Theory que está detrás de todo el aparato represor de la corrección política. Este mundo peterpanizado de la plutocracia global y sus terminales universitarias y televisivas está naufragando. Desde Brasil a Rusia, desde Estados Unidos a Francia, el espejismo friendly de los especuladores financieros y sus bufones mediáticos se disipa. Cuanto más se aferran a sus tabúes, más se evidencia lo real, lo concreto, lo que los marxistas serios llamaban las condiciones objetivas. Siempre que esto sucede, siempre que la realidad desafía al mito, se produce una transgresión que exige del poder que se reprima con violencia, porque si no perderá su fuerza mágica, el terror sagrado que impone todo tabú. Lo real se niega histéricamente por quienes viven del delirio y hacen de él su industria. Por eso mienten con tal descaro: la realidad debe ser exterminada por el ensueño dogmático. Es la misma lógica que sirvió a un Robespierre, a un Saint-Just, a un Mao. Y en eso está acabando la élite mundial: en un sacerdocio del nihilismo, en la regocijante y cruel paradoja de una inquisición relativista.

UNA NOTA EDITORIAL

Hoy predomina en Cuba, el conformismo con la terrible situación en que ha colocado a nuestro pueblo la cruel y longeva dictadura del castro comunismo. Con la vacuna adormecedora de la “resistencia cívica”, sin salir a las calles, olvidando que la prédica de Ghandi era “resistencia pacífica activa” que tomaba las calles, la mayoría de los actuales opositores contribuyen a que se mantenga el status quo, que la gerontocracia gobernante, desea para mantenerse en el poder.

Esta situación es insostenible y hace que se encuentren en plena indefensión los ideales y las aspiraciones nacionales. No existe actualmente fuerza alguna, que ejerza ni siquiera un atisbo de liderazgo, que se imponga y predique el deber heroico de castigar los crímenes contra la Patria. No es posible exterminar la hidra marxista, sin esgrimir la santa fidelidad a la Patria, y sin movilizar en torno a esta suprema idea nacional las más sanas reservas del pueblo.

Es necesario que dentro de las fronteras de la Patria se organice un frente de ofensiva, que haga imposible la continuación de la tiranía o la refundación de la tiranía con otras nuevas caras y algunos cambios cosméticos. No se trata de proponer y hacer cambios que salven al socialismo y que permitan a las mafias de la nomenclatura y sus hijos apoderarse de los medios de producción y de las riquezas del país. La meta debe de ser: barrer con el socialismo. No podemos aceptar un cambio de collar al mismo perro.

Solo quien disponga de grandes caudales de hipocresía, puede aceptar las maniobras que ya se vislumbran dentro del sistema, con el objetivo, precisamente de salvar “la revolución”.

Cuba necesita hombres de mucho coraje y mucha confianza en su sino, para no seguir a la patulea de los corifeos o renunciar a la empresa que aunque parezca fallida, está ahí, esperando a un líder o a un grupo de adelantados, para convertirla en realidad. ¿Aparecerán éstos, y darán el paso al frente?

LECTURA PARA GENTE GRANDE: EL INDIO GERÓNIMO HABLABA ESPAÑOL

Por, María Elvira Roca Barea-El País

Las mentiras de las películas del Oeste conectan con otra maniobra de distracción: la que tapa a los responsables del exterminio nativo de EE. UU.

Es bastante fácil encontrar a un español o un mexicano que, si le preguntas quién es Gerónimo, no acierte a contestar algo. Esto con independencia de su nivel cultural o de que tenga estudios superiores. Como mínimo sabrá decir que es un indio que sale en las películas de vaqueros. O algo así. Pero va a ser muy difícil tropezar con alguien en uno u otro país que sepa que Gerónimo hablaba español y que conozca siquiera aproximadamente la verdadera historia de este apache y los bendokes, su tribu; de Cochise y los chiricaguas, de Mangas Coloradas, Victorio, Pósito Moragas, Irigoyen, Ponce… Todos ellos jefes indios en las guerras apaches contra Estados Unidos, uno de los conflictos más sangrientos en la historia de este país en su conquista del Oeste. Aunque en realidad la insurrección apache había comenzado antes, tras la independencia de México. Parece que en la época virreinal no hay conflictos destacables y que los apaches vivían razonablemente integrados dentro del imperio.

Para que el lector se ubique es necesario que sepa que más de un tercio de lo que hoy es Estados Unidos fue en algún momento de su historia parte del imperio español. Estados Unidos ocupó en 1848 el 52% del territorio mexicano. Estamos hablando de más de dos millones de kilómetros cuadrados, o sea, la superficie de España multiplicada por cuatro. En esa franja aproximadamente estaba la Apachería, que es como se denomina la región en la que se asentaron los apaches cuando atravesaron las fronteras del imperio español en el siglo XVIII buscando protección frente a las feroces incursiones de los comanches. Es una pena, pero el paraíso indígena no ha existido nunca más que en los libros. El primer documento que menciona la existencia de los apaches se escribió en Taos en 1702. En 1720 llega allí una embajada apache solicitando permiso para asentarse en el territorio, permiso que es concedido por el gobernador español. Sigue un largo y difícil proceso para acomodar a los apaches en una región donde ya había otros pueblos que no sentían mucha simpatía hacia ellos (El silencio tiene un precio, E. Roca, Revista de Occidente, septiembre de 2018).

Todo esto va dicho para explicar que la puesta en escena mil veces repetida en el wéstern según la cual los blancos avanzan con sus carretas desde el oeste, por territorio inexplorado y habitado por tribus hostiles que nunca han tenido contacto con el hombre blanco, es completamente falsa, porque obvia la existencia de la verdadera realidad con la que el blanco protestante se tropezó conforme ocupaba la mayor parte de los territorios: un mundo hispanomestizo donde había pueblos y se hablaba español, entre otras lenguas. Más o menos lo mismo que había en Arizpe (hoy, en el Estado mexicano de Sonora), donde Gerónimo nació el 1 de junio de 1821. La localidad fue fundada por el jesuita Jerónimo del Canal, por eso el nombre era frecuente entre los bendokes. Estaban bautizados Gerónimo y sus padres, y se conservan las partidas de bautismo recientemente descubiertas (Apaches. Fantasmas de Sierra Madre, M. Rojas, 2008). Eran sedentarios y productivos, es decir, no se dedicaban a las correrías depredatorias. Eso vino después, cuando entre las autoridades mexicanas y las estadounidenses no les dejaron otra opción para sobrevivir.

Acaba de publicarse en España Ahora me rindo y esto es todo (Anagrama), del mexicano Álvaro Enrigue. A medio camino entre la reivindicación y el homenaje, Enrigue intenta rescatar del olvido la vida de la Apachería, asombrado de haber descubierto un buen día que Gerónimo era “más mexicano que la salsa verde”. El novelista en cambio no parece asombrarse ni preguntarse por qué ha llegado a la edad adulta desconociendo esta parte de la historia mexicana, que yace en el olvido más profundo. No por casualidad. Se limita a culpar a los yanquis y al wéstern por haber ofrecido, popularizado y exportado una versión completamente falsa de la realidad. Y es cierto: el wéstern es una falsificación, desde La diligencia (1939) hasta Django Unchained (2012), pasando por Kung-Fu. Pero las razones por las cuales Enrigue y la inmensa mayoría de los mexicanos no sabe nada de Gerónimo ni de la verdadera historia de la Apachería no están solo en Estados Unidos. También están en el mismo México y tienen mucho que ver con la persecución implacable a que sucesivos Gobiernos mexicanos sometieron a estas gentes (véase Ignacio Almada Bay y Norma de León Figueroa, Las gratificaciones por cabellera. Una táctica en el combate a los apaches, 1830-1880, Intersticios Sociales 11, 2016, páginas 1-29 —muy interesante—) después de la independencia.

Puede parecer una exageración considerar que el wéstern forma parte de la leyenda negra, pero con ella comparte dos características esenciales. Primeramente falsifica la realidad histórica por medio de la ficción literaria (cinematográfica en este caso) y la propaganda, y además oculta lo que verdaderamente sucedió operando una gigantesca maniobra de distracción. En realidad, la leyenda negra es eso: una maniobra de distracción, simplona, pero tremendamente eficaz. En este sentido el wéstern conecta con lo que está sucediendo en California, donde le quitan las estatuas a Colón y destrozan las de fray Junípero Serra, una maniobra de distracción WASP (blanco, anglosajón, protestante, por sus siglas en inglés) para tapar a los verdaderos responsables del exterminio de las poblaciones nativas, que no fueron ni Colón ni fray Junípero ni los españoles, como prueba de manera irrefutable una investigación que acaba de ser publicada en la Universidad de Yale (An American Genocide. The United States and the California Indian Catastrophe [Un genocidio americano. Los Estados Unidos y la catástrofe india de California], Benjamin Madley, 2016). El trabajo de Madley es demoledor. Los grandes hombres cuya memoria se venera y se enseña a respetar en las escuelas son los verdaderos culpables. Al día siguiente de haberse incorporado a California a la Unión, el coronel John Frémont, uno de los padres del Estado californiano (tiene calle, plazas, escuelas y hasta una ciudad a la que nadie le quitará el nombre), presentó ante el Senado de Estados Unidos 10 proyectos legales cuyo objetivo era “transferir vastas extensiones de terreno californiano indio a no indios y al nuevo Gobierno estatal” y declaró allí (y así está registrado en el correspondiente diario de sesiones): “La ley española, de manera clara y absoluta, aseguraba a los indios sedentarios derechos de propiedad sobre la tierra que ocupaban. Esto está más allá de lo que este Gobierno puede permitir en sus relaciones con nuestras tribus domésticas” (página 163).

¡RACIONARÁN LA GASOLINA EN MÉXICO? AMLO VA MÁS RAPIDO DE LO ESPERADO

CDMX podría tener distribución segmentada

Por la mañana, Claudia Sheinbaum no descartó la posibilidad de hacer un programa de abasto de gasolina por segmentos, por ejemplo, cada día de acuerdo con el color de un engomado vehicular, como lo han propuesto ciudadanos en redes sociales.

La funcionaria agregó que no se tiene un número específico de las centrales de distribución de gasolina que permanecen cerradas, porque el número cambia de acuerdo con la llegada de pipas, aunque afirmó que trabajarán para tener una cifra al menos cada cuatro horas para ofrecer a la ciudadanía.

U.S.A. ARMY: EL NEGRO ARENCIBIA

por Esteban Fernandez

¿Se acuerdan ustedes que a los negros que trataban de salir del país los amenazaban con 20 historietas diciéndoles que en los Estados Unidos le echaban los perros y discriminaban a los negros?

¿Verdad o mentira? ¿Exageración o realidad? Número uno, era cierto que, en esa época, en el sur, llevaban aquí a los negros “a la una mi mula”. Y dos, que LOS BLANCOS ANTICASTRISTAS CUBANOS NO PERMITIMOS NI SOPORTAMOS ABUSOS CONTRA NUESTROS COMPATRIOTAS NEGROS.

Y de eso me di cuenta sólo unos meses después de arribar aquí. En mi compañía en Fort Knox y Fort Jackson había de todo, ricos, pobres, hijos de ex millonarios, y guajiros de tierra adentro y hasta uno que presumía de tener piso de tierra en su casa. Y había un negro, bueno, chévere, simpático, y vigorosamente anticomunista.

Allí, entre nosotros, más que un compañerismo surgió inmediatamente una hermandad. Considerábamos que íbamos a jugarnos la vida tratando de lograr la libertad de nuestra tierra y eso une a cualquiera.

La cuestión es que un domingo un grupo de nosotros, entre ellos el negro Arencibia, nos pusimos nuestros trajes de gala, nos montamos en una guagua y nos fuimos de paseo y de parranda para el pueblo más cercano llamado Columbia, en Carolina del Sur.

Nos divertimos, nos reímos, disfrutábamos, casi nos parecía que estábamos en una excursión alejados de la disciplina del Army.

Cuando ya estaba comenzando a anochecer pasamos por un bar y alguien propuso entrar y darnos unos tragos. Perfecto, todos estuvimos de acuerdo.

Créanme que fue una de las sorpresas más grande que he tenido en mi vida: menos de cinco minutos después de haber entrado se nos acercó un norteamericano altísimo, fuerte -es lo que aquí le llaman “bouncer”- y nos dijo en forma amenazadora que “¡El negro no podía estar allí!”

Lo primero que a mí se me ocurrió decir en mi paupérrimo ingles fue: “Oh, he is not negro, he es CUBAN”.

Pero ¡Pa’que fue aquello!  El escándalo fue vigueta, yo no tuve que decir más nada porque mis compatriotas -todos jóvenes menores de 25 años- salieron como fieras para echar el resto por nuestro hermano de color y de ideales.

Yo les aseguro a ustedes que nunca antes y nunca después un grupo de racistas en este país había visto ni escuchado a más 20 cubanos gritando y encabronados. Era la primera vez que los americanos descubrieron lo que era “la fiesta del guatao”.

No cedieron, y nosotros tampoco, y nos fuimos todos de regreso a nuestras barracas. Y no sé si ellos entenderían nuestros gritos de “Hijos de putas” “Maricones” y “Nos cagamos en el coño de las madres de todos ustedes” mientras poco a poco nos alejábamos.

Pero, como buenos cubanos, todos nos calmamos y nos tuvimos que reír cuando el negro Arencibia nos dijo: “¡Caballero, no era para tanto, si yo ni tomo bebidas alcohólicas!”

LA “BOLSA ROJA” EN CUBA

Por Carmelo Diaz Fernández- Especial para Nuevo Acción

Para paliar la aguda situación económica que atraviesa Cuba, el régimen totalitario lejos de tomar medidas que conduzcan al mejoramiento de la alimentación en el país, sigue entrampado en una economía arcaica y centralizada. De nada le han servido los desesperados llamados a los inversionistas extranjeros y los pocos que han acudido lo han hecho para lavar el dinero de cualquier manera.

También el régimen ha caído en el error de proyectos de nuevos simulacros de cambio al designar a un nuevo “presidente” que no ha sido elegido por nadie y a la fabricación de una supuesta constitución que no es otra cosa que un reglamento del PCC. Estas dos nuevas afectaciones de nada han servido a la población que no acepta semejante maquinación y que por lo contrario merman sus expectativas.

Ante la ineficiencia del régimen en proveer alimentos y artículos de primera necesidad después de 60 años de desgobierno, a la población cubana le queda su único recurso: la “bolsa roja”, el pueblo un poco en broma y bastante en serio le ha adjudicado a este mercado irregular semejante apodo.

En los últimos tiempos y muy especialmente desde la década de los noventas, cuando comenzó el fatídico “periodo especial” se han incrementado las reducciones alimentarias de la libreta de racionamiento, los productos como pan, pescado, huevos, carnes y derivados cárnicos brillan por su ausencia.

Las nuevas asignaciones prometidas no aparecen por ningún lugar ni tan siquiera el vasito de leche prometido por el gobernante Raul Castro.

El régimen totalitario muestra muy poco interés en asignar nuevos renglones alimentarios y su política es negárselo a la población para ofertarlas en el mercado interno de divisas o exportarlos  en dólares o euros. Como consecuencia de estos abusos y atropellos el pueblo acude al ideal mercado clandestino en el cual pueden adquirir algunos alimentos para la subsistencia personal y familiar.

Este mercado, conocido popularmente como la “bolsa roja” es debido a la corrupción gubernamental de los dirigentes que acaparan los productos de primera necesidad para venderlos a sobreprecio en las calles de cualquier ciudad a precios especulativos.

Es cierto que esta situación de crisis atropella significativamente al cuerpo social debido a que el salario de los trabajadores en más de un 95 por ciento se adquiere en el devaluado peso cubano.

El mercado estatal también puede calificarse de “bolsa roja” porque los productos alimenticios y de primera necesidad están afectados por gravámenes impositivos de 20 a 35 por ciento de su verdadero valor todo lo cual conlleva a que de esa manera innoble y abusiva el régimen recaude gran parte del dinero circulante que se acumula en la población por la falta de productos en los estantes comerciales.

La justificación ya gastada que se hace por tal situación es: garantizar los servicios sociales respuesta muy dudosa que nadie cree, lo cierto es que los servicios sociales han empeorado a tal situación que en una isla escasea la sal, así como también no aparece una silla de rueda para un invalido, tampoco hay sábanas ni jabón ni desinfectantes, entre otros productos de higiene en los hospitales y ni hablar del transporte público que es algo así como caótico. El régimen sigue apostando por el abuso y la mentira sin ningún recato.

Seguiremos pronunciándonos en la defensa del nivel de vida del trabajador pueblo cubano y denunciando el desequilibrio de usura y arbitrariedad de la corrompida y obsoleta economía centralizada cubana originaria de todo este descalabro social.

LA TIRANÍA CELEBRA Y LOS ANTICASTRISTAS DECEPCIONADOS SEGUIMOS ESPERANDO EL PROMETIDO VETO AL ACUERDO DE LAS GRANDES LIGAS Y LA FEDERACIÓN CUBANA DE BEISBOL

Mientras los cubanos verdaderamente anticastristas seguimos aguardando el prometido veto trumpista al infame acuerdo peloteril, que vulnera el embargo y se burla de la Ley Helms-Burton, la tiranía celebra a paso de conga esa victoria.

Directivos de la Federación Cubana de Béisbol comparecieron el pasado miércoles en la Mesa Redonda de la televisión castrista, para ofrecer detalles sobre el histórico acuerdo entre la Major League Baseball (MLB) de los Estados Unidos y la Federación Cubana de Béisbol (FCB) anunciado el pasado 19 de diciembre y que permite la contratación de peloteros cubanos en las Grandes Ligas norteamericanas.

Higinio Vélez Carrión, Presidente de la Federación Cubana de Béisbol, dijo que el logro de este acuerdo entre la MLB y la FCB es un reconocimiento al béisbol cubano y a la calidad internacionalmente demostrada de los jugadores de la isla.

El presidente de la castrista Federación Cubana de Béisbol destacó que la organización que preside ha recibido siempre el reconocimiento y apoyo del Estado y de todos los organismos de la nación.

Sobre la tasa de liberación o pago por el derecho de formación de los peloteros, Vélez precisó que es una práctica realizada a nivel mundial en todos los deportes basada en el argumento de que quien necesita de los beneficios de un jugador tiene que aportar a su formación, detrás de la cual hay una familia, pueblo, instituciones formadoras y áreas deportivas. Ejemplificó que, si un pelotero es contratado por un club por 25 millones de dólares, el 100% de ese dinero va a los ingresos del pelotero.

Destacó que en el acuerdo entre la MLB y la FCB está explícito que el pago por tasa de liberación no afecta el salario de los peloteros porque el club que contrata es quien paga a la Federación Cubana de Béisbol, organismo que está integrado por un presidente, tres vicepresidentes, un secretario, un tesorero y cinco vocales y que tiene un sistema de trabajo organizado que incluye elecciones anuales y reuniones periódicas.

Comentó que un acuerdo con estas características solo se logrado con Japón, Corea y China Taipéi y que Cuba es el primer país en lograrlo en Latinoamérica.

Vélez Carrión también precisó que cualquier equipo de los 30 que juegan en la MLB no puede contratar a los peloteros directamente, sino que tiene que solicitarlo primero a la organización de Grandes Ligas y mediante este organismo a la Federación Cubana de Béisbol.

Al cierre de la Mesa, Rundes Tembrás Arcia, integrante del equipo de prensa de la FCB, dijo que han pasado 21 días desde la firma del acuerdo que ha tenido un impacto positivo en la sociedad cubana y estadounidense de forma general, aunque “hay voces aisladas en la prensa, en la política y en la blogosfera que se oponen a él, la más notoria, la del senador por el estado de la Florida Marcos Rubio quien ha pedido a Trump revisar este tema.”

Mientras tanto, los días pasan y no se hace nada efectivo por la Administración Trump para anular ese acuerdo.

LOS MILITARES SON EL SOSTÉN DE MADURO EN LA PRESIDENCIA DE VENEZUELA

Fuente:-El Nacional.- El gobierno de Nicolás Maduro es un fenómeno telúrico continuo, pero el mandatario sigue en pie. Este jueves asumió un nuevo periodo de seis años al que no habría llegado sin su principal sostén: los militares.

No cesa de agradecerles “tanta lealtad y disciplina”, que premia con vasto poder en el gobierno y la economía. Hoy, el presidente navega con sus generales en la misma balsa, y su investidura fue reconocida por la Fuerza Armada en un acto especial.

La cuota militar en el Ejecutivo fue de 25 por ciento en tiempos del fallecido líder y teniente coronel Hugo Chávez (1999-2013). Con Maduro llegó a 43,7 por ciento en 2017 y hoy se ubica en 26,4 por ciento, según la ONG Control Ciudadano.

De 32 ministros, nueve son militares y dirigen carteras como Defensa, Interior, Agricultura y Alimentación, además de la petrolera PDVSA -que aporta 96 por ciento de los ingresos del país- y el servicio de inteligencia. “Los ministerios ya no representan fuentes de riqueza como antes. Los militares prefieren manejar” la importación y venta de alimentos subsidiados, dijo Rocío San Miguel, presidenta de Control Ciudadano, sobre la merma en el gabinete.

Una televisora, un banco, una ensambladora de vehículos, una constructora y una compañía minera, petrolífera y gasífera refuerzan la influencia de los militares, que según analistas creció a medida que Maduro se hacía más impopular.

No en vano el mandatario considera a la Fuerza Armada la “columna vertebral” del país, que pasó de ser uno de los más prósperos de América Latina a padecer la peor crisis económica de su historia moderna.

Venezuela tiene 365.315 efectivos y 1,6 millones de milicianos civiles. Además del respaldo militar, Maduro cuenta con amplio control político. El Parlamento es el único poder que el oficialismo no domina, pero fue sustituido en la práctica por una Asamblea Nacional Constituyente 100 por ciento chavista.

“El diablo” en los cuarteles

A la gratitud de Maduro, la cúpula militar -que pomposamente se declara “chavista, nacionalista y antiimperialista”- responde con frecuentes declaraciones de “lealtad”.

En vísperas de la investidura, ignorando el llamado del Legislativo a respaldar un “gobierno de transición”, el alto mando expresó su “irrestricto apoyo” al presidente, considerado ilegítimo por Estados Unidos, la Unión Europea y varios gobiernos latinoamericanos, incluido los gobiernos que conforman el llamado Grupo de Lima.

“Maduro se apoya en los militares, y estos, en Maduro, para beneficiarse económicamente y evitar ser objeto de medidas judiciales posteriores a una derrota del régimen”, comentó el politólogo Luis Salamanca.

Otros especialistas como Benigno Alarcón creen que el empoderamiento a los uniformados opera como un “chantaje” para hacerlos corresponsables de la crisis y vulnerables a juicios por corrupción y violaciones de derechos humanos.

Pese al empeño por mostrar una Fuerza Armada monolítica, el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, admite que el “diablo” ronda los cuarteles.

Dos generales figuran entre los 25 detenidos por un presunto atentado contra el mandatario el pasado 4 de agosto, cuando dos drones cargados de explosivos estallaron cerca de una tarima donde encabezaba un acto militar. Unos 180 efectivos fueron detenidos en 2018 acusados de conspirar contra el gobierno, según San Miguel.

“El gobierno venezolano ha arremetido brutalmente contra militares acusados de conspiración”, denunció José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. En septiembre último, “The New York Times” reveló que diplomáticos estadounidenses se reunieron con militares que tramaban un golpe de Estado finalmente abortado.

Posterior a ello, el presidente Donald Trump dijo que si los uniformados quisieran podrían derrocar a Maduro, quien denuncia que la Casa Blanca tiene listos 120 millones de dólares para “comprar” oficiales.

Hundirse o salvar el pellejo

Asegurando que ya existen “fracturas”, el exiliado expresidente del Parlamento, Julio Borges, considera que la Fuerza Armada es “el último eslabón” para lograr la caída de Maduro.

“No se equivoquen”, suele responder Padrino a esos planteamientos. En un contexto en que pocos escapan a la escasez de alimentos y medicinas y a la hiperinflación, unos 4.309 efectivos abandonaron las filas de la Guardia Nacional en 2018, según una lista filtrada desde el organismo y citada por Control Ciudadano.

La ONG estima que unos 10.000 miembros de la Fuerza Armada pidieron la baja desde 2015. Para Salamanca, altos oficiales se debaten entre “seguir con Maduro a riesgo de hundirse con él” o “salvar el pellejo” sometiéndose a la justicia de países como Estados Unidos, que sancionó a varios militares con prohibición de ingreso a ese país y confiscación de bienes.

“Las sanciones van a apretar a los miembros de la familia, a los hijos, y les va a poner la vida dura, los van a obligar a volver a Venezuela o negociar con los países que están tras esto, a cambio de delaciones. Esto podría vencer la resistencia interna”, señala.

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