LECTURA PARA GENTE GRANDE: HABLEMOS DE LUCHA DE CLASES- 2-C

Por, Adriano Erriguel –El Manifiesto

“Para aquél que nada tiene, la patria es su único bien”; ésa es una frase que normalmente se atribuye al líder socialista francés Jean Jaurès. En otra ocasión el líder socialista decía: “un poco de internacionalismo aleja de la patria, mucho internacionalismo nos acerca a ella. Un poco de patriotismo nos aleja de la Internacional, mucho patriotismo nos acerca a ella”.[21]

El internacionalismo es algo diferente del cosmopolitismo y es justo lo contrario de la mundialización. En una hora en la que las naciones sufren el doble envite de la mundialización y de los procesos de disgregación interna, el combate por la patria –por todas las patrias– es, hoy más que nunca, una forma principal de la lucha de clases.

[1] Cristián Campos, “Comer insectos te hace mejor persona”. Artículo en El Español 14-8-2019 (Angelina Jolly.comiendo insectos, en la foto principal de este artículo)

https://www.elespanol.com/opinion/columnas/20190814/comer-insectos-hace-mejor-persona/421337867_13.html

[2] Estas elites forman parte de la “Nueva clase” que describía Christopher Lasch, o la “Élite de expertos” (managerial elite) que describía el politólogo americano Samuel T. Francis. Christopher Lasch, The Revolt of the Elites and the Betrayal of Democracy. W.W. Norton and Company 1996. Samuel T. Francis, Leviathan and Its Enemies. Mass Organisation and Managerial Power in Twentieth-Century America. Washington Summit Publishers 2016.

[3] Como apunta el filósofo Terry Eagleton en su estudio crítico sobre el concepto de ideología “Si todo el pensamiento está socialmente determinado, también debe estarlo el marxismo, en cuyo caso ¿qué sucede con sus pretensiones de objetividad científica?” Terry Eagleton, Ideología, Editorial Paidós 2019, p. 143). Decía a este respecto Constanzo Preve que es una pena que el marxismo no se haya aplicado a sí mismo el método crítico que recomienda para los demás. Por lo demás, baste apuntar que – como señala Terry Eagleton – Marx nunca utilizó la expresión “falsa conciencia”.

Una dificultad recurrente al manejar la obra de Marx es la necesidad constante de deslindarla de las adiciones posteriores del marxismo.

[4] De “neocristianismo cátaro” califica el filósofo Carlos Javier Blanco Martin a esta sensibilidad para-religiosa, en su introducción a la recopilación de textos de Constanzo Preve: De la comuna a la comunidad. Ediciones Fides 2019. “Una religión de la fraternidad universal, un hipermoralismo degenerado en el que van cayendo, como por acción gravitatoria, toda una serie de “ismos” que, en lo más profundo, contradicen la raíz comunitarista del pensamiento de Marx, pues son “ismos” tan reaccionarios como el propio neoliberalismo y parecen ser, más bien, retoños o subproductos suyos” (…) En la España actual, “desprovisto ya de toda referencia a Marx y pletórico de ideología de género, maurofilia, mundialismo y demás, el engendro se llama “Podemos””. Obra citada, pp. 18-20.

[5] Laurence Harris, V.G.Kiernan, Ralph Miliband, A Dictionary of Marxist Thought, edited by Tom Bottomore. Blackwell Publishing 2003, p. 249.

[6] Laurence Harris, V.G. Kiernan, Ralph Miliband, Obra citada, pp. 248-249.

[7] No en vano la obra máxima de Marx no se presenta como una crítica del “Capital”, ni como el intento de construir una economía política “alternativa” o “socialista”, sino como una “Crítica de la economía política”. De lo que se trata, por tanto, es de superar el primado de la economía y el fetichismo de la mercancía.

[8] Constanzo Preve, De la comuna a la comunidad. Ediciones Fides 2019, pp. 95-96.

[9] Constanzo Preve, De la comuna a la comunidad. Ediciones Fides 2019, p. 154.

Esta ceguera voluntaria de los liberal-conservadores sobre las consecuencias últimas de la cosmovisión liberal corre paralela a la ceguera de la izquierda que – como señala Jean-Claude Michéa– “niega las consecuencias del modelo de Adam Smith, mientras recibe sus presuposiciones filosóficas y antropológicas” (Jean-Claude Michéa, Impasse Adam Smith, Flammarion 2006).

[10] « Christophe Guilluy dit tout ». Entretien avec Francois Bousquet et Patrick Péhele. Éléments pour la civilisation européenne nº 165, avril mai-2017, p.8.  Según Guilluy, los burgueses-bohemios no se caracterizan de entrada por un nivel de ingresos exacerbado, sino por encontrarse “integrados o conectados a la economía mundializada, trabajando de forma deslocalizada, en el sector terciario, en profesiones intelectuales y empleos cualificados”

[11] Refiriéndose a la desaparición de la “clase obrera” en Francia, el sociólogo marxista Michel Clouscard habla de una “estrategia de tierra quemada” y de una “depuración productiva” para reducir físicamente a la clase obrera – el enemigo de clase real o potencial – a través de la desaparición de sectores enteros de la actividad productiva: metalurgia, minas, textiles, artesanos, trabajadores independientes, pequeños patrones. Es “la eliminación del adversario por la supresión de sus profesiones, sus formas de existencia, su ambiente” con el objetivo de “transformarlo en una fuerza productiva totalmente dependiente, enteramente sumisa a los imperativos financieros y bancarios de una economía mundializada”.  Michel Clouscard, Les Métamorphoses de la lutte de classes. Le Temps des Cerises 1996, p. 23.

[12] Marx aborda la cuestión del “ejército industrial de reserva” en la sección VII del libro I de El Capital. En este texto señalaba que la propia economía de mercado genera automáticamente un “ejército industrial de reserva”, que se compone de “sobrepoblación fluctuante” (los despedidos), “sobrepoblación estancada” (los trabajadores  temporales) y “sobrepoblación latente” (la población rural). En base a esa idea, desde la izquierda pro-inmigración se afirma que el capitalismo no tiene necesidad de importar  un “ejército de reserva” desde África, por lo que los perjuicios de la migración para los trabajadores autóctonos son inocuos. Entre otros datos empíricos, este argumento parece ignorar la existencia del Estado de bienestar (desconocido para Marx) que hace que a muchos autóctonos no les compense trabajar en las condiciones que sí aceptan los migrantes, lo cual redunda en salarios más bajos. Cabe añadir que ese Estado de bienestar, que actúa como polo de atracción para muchos migrantes, es mantenido también con impuestos de los trabajadores autóctonos, con lo que estos últimos contribuyen paradójicamente a sostener a ese “ejército de reserva”.

[13] Constanzo Preve, De la comuna a la comunidad. Ediciones Fides 2019, p. 107.

[14] No en vano, las más brillantes críticas que se han realizado del postmodernismo son seguramente las que proceden de perspectivas marxistas o, al menos, cercanas al pensamiento de Marx: Frederic Jameson (Postmodernism, the cultural logic of late capitalism, 1991), Alex Callinicos (Against Postmodernism, a Marxist Critique, 1989), Perry Anderson (The Origins of Postmodernity, 1998), Terry Eagleton (Illusions of Postmodernism 1996), David Harvey (Condition of Postmodernity, 1990) Boltanski y Chapiello (Le Nouvel Esprit du Capitalisme). También el citado Constanzo Preve.

[15] « Libérons Marx du Marxisme! », en Éléments pour la civilisation européenne nº 115, Hiver 2004-2005. Dosier con artículos de Robert de Herte (Alain de Benoist), James Becht, Constanzo Preve y Paul Masquelier

[16] Robert de Herte (Alain de Benoist), en Éléments pour la civilisation européenne nº 115, p. 3. Constanzo Preve, Histoire critique du marxisme. Armand Colin 2011, p. 195.

[17] Entrevista a Constanzo Preve en Éléments pour la civilisation européenne nº 115, p. 37.

[18] Cita del filósofo y economista italiano Claudio Napoleoni, en: Constanzo Preve, De la Comuna a la comunidad, p. 140.

[19] Denis Collin, Introduction à la pensée de Marx. Éditions du Seuil 2018, p. 40. Como sucede con otros grandes conceptos de Marx (la «ideología», las «clases sociales») el concepto de alienación en Marx es complejo, evoluciona a lo largo de su obra y apunta en diferentes direcciones. Tarea imposible la de sintetizarlo en pocas líneas.

[20] Un proceso estudiado magistralmente por Karl Polanyi en su libro publicado en 1946: The Great Transformation. The Political and Economic Origins of Our Time. (La Gran Transformación. Crítica del liberalismo económico. Virus Editorial 2016).

[21] Fuente: Gilles Candar, «La Patrie et l´Europe», en L´Humanité 28 avril 2014. www.humanite.fr  (Continuará)

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