ZOORIOSIDADES: LOS CAPIBARAS, AHORA QUE SE HABLA DE COMER JUTÍAS Y AVESTRUCES

Por: Aldo Rosado-Tuero

 Mi fascinación con los Capibaras (Hydrochaeris hidrochaeris) comenzó en Manaus, Brasil, a fines de los década de lo setenta del siglo pasado, en una expedición, organizada con el propósito de adquirir algunos ejemplares de Delfines Rosados de agua dulce para un parque de atracciones europeo. Mientras navegábamos por el Amazonas, nos sorprendió la noche y atracamos en una de sus márgenes, en el campamento de unos de nuestros recolectores de animales exóticos. Allí nos aguardaba una deliciosa carne asada a las brasas, que yo disfruté creyéndola de puerco o jabalí. Al terminar el opíparo banquete, me enteré que había comido Capibara asado.¡Nada menos que un roedor! Un animal que hasta entonces había sido considerado por mí, como una rata gigantesca.

Para mi asombro, mis amigos brasileños me explicaron del enorme potencial de este animal como alimento en un mundo futuro, en el que escasearán cada vez más las tradicionales fuentes de proteínas.

Siendo un  roedor el capibara posee la gigantesca capacidad reproductiva de éstos, con las ventajas de que es un animal limpio, atacado por pocas enfermedades, con una excelente carne y que además, se puede criar en terrenos pantanosos de poco valor (que no pueden utilizarse para otras crianzas) alimentándose de plantas semi-acuáticas. Otra ventaja es que también se logra su cría junto al ganado vacuno. De hecho, en Venezuela existen distintos establecimientos que así lo hacen, como El Rancho El Frío, situados en los Llanos Orientales, que procesa anualmente entre ocho y diez mil capibaras (en Venezuela se les denomina Chigüiros) cuya carne es consumida en su totalidad en el mercado venezolano.

El capibara es el mayor roedor viviente. Los adultos llegan a pesar un poco más de cien libras, con un tamaño igual al de una oveja. Son exclusivamente herbívoros. Los jóvenes maduran rápidamente y pueden reproducirse al año de nacidos. El período de gestación es de 150 días, pariendo de dos a ocho cachorrillos en cada camada, con un promedio de 4 cachorrillo en cada parto. El promedio de vida de estos roedores es de unos diez años.

El capibara es también conocido como carpincho, puerco de agua, cerdo del Orinoco y otros nombres locales a lo largo de su área de distribución que va por toda Sur-América, desde Panamá, al este de los Andes, hasta el nordeste de Argentina.

Las universidades de Ohio e Illinois  han estado conduciendo estudios sobre la viabilidad de introducir carne de capibara en el mercado norteamericano. Éste animal también he encontrado su lugar como mascota en distintos países. En los E.U. comienza a popularizarse en éste renglón. Anualmente se crían en cautiverio varios centenares de capibaras para este mercado, lo que alivia la presión sobre la población salvaje que sufre a causa de la deforestación y pérdida de hábitat.

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