ACLARANDO CONCEPTOS

REVISTAPALENQUEANO3NUM8 001ALDOCLOSEUPPor, Aldo Rosado-Tuero (Un artículo escrito hace 23 años, cuyo autor sigue pensando igual)- Revista Palenque, Año 3, número 8-verano de 1992)

En Palenque postulamos una renovación completa de la vida nacional, por eso nos parece pérdida de tiempo ocuparnos de redactar una plataforma política minuciosa y detallada, un programa que todo lo prevea y lo precise. Hay ya demasiadas plataformas políticas y demasiados planificadores; y lo que urge en este momento es un afán de renovación y transformación. Por eso nos hemos negado a estructurar un plan aburridamente preciso y petulantemente científico que esté destinado a ser la receta de salvación del Archipiélago. Despreciamos los programas políticos detallados y minuciosos porque nunca podrán ser aplicados, y solo sirven para halagar la vanidad de sus autores.

No dejamos de observar que en el mundo actual las ideas económicas superan en importancia a las ideas políticas. Y es que hoy el hombre está subordinado a la economía en lugar de que ésta se subordinara a aquel. No va con nosotros el detallar pormenorizadamente un plan económico, pero sí consideramos necesario fijar en lo general nuestra posición ante este vital asunto.

La Cuba del futuro no debe ser la simple proyección aumentada de los vicios y errores de los pasados gobiernos, y mucho menos del actual régimen. Estamos por la empresa libre y en contra de le gestión económica estatal, sobre todo por razones de eficacia, pero no queremos el regreso a un capitalismo rampante y explotador. El estado no debe de ser gestor económico ni propietario monopolizador. Si el pretendiese meter a su ordenamiento, toda la actividad económica, acabaría por querer controlar hasta el consumo eléctrico de cada familia y la cantidad de gasolina de cada automóvil, tal y como ha ocurrido ya en nuestra patria.

La autogestión tiene en cuenta que la competencia es, a veces, una ley dura, pero siempre fecunda. La incapacidad provoca siempre un castigo: el fracaso; y el esfuerzo y la inteligencia siempre una recompensa: en éxito. Si el estado tratase de cambiar la ley natural con el pretexto de un falso humanitarismo lo que haría sería provocar el caos.

Es estúpido tratar de modificar las leyes naturales. Siempre habrá tontos e irresponsables, y pretender crear una sociedad de súper-dotados sería una aspiración ilusoria.

Con la autogestión y la co-gestión no se pretende de ninguna manera hacer a los ricos menos ricos ni a los pobres menos pobres, sino dar a estos últimos los estímulos y las posibilidades para elevar su nivel económico y social; y a los primeros, alentarlos a seguir produciendo más riqueza en beneficio de la Nación y de ellos mismos. La fórmula autogestionaria no va a lograr el paraíso terrenal ni la felicidad absoluta en este mundo, sino que aspira a dar al hombre y a la comunidad valores que sentir, estilo que vivir y estímulos que seguir para alcanzar una vida mejor.

Creemos deseables  diferentes formas de propiedad en una futura Cuba. Podrían coexistir y competir económicamente casi todas las clases de propiedad: empresas capitalistas puras, empresas co-gestionarias y autogestionarias, dándoles a los obreros la oportunidad de trabajar en una empresa capitalista si así lo desearen. Pero nos oponemos a que las actuales empresas estatales—que teóricamente pertenecen al pueblo y por ende a los que en ellas trabajan—sean sacadas a subasta al mejor postor capitalista, sino que abogamos porque se pongan verdaderamente en manos de los que las hacen producir, para que sean administradas y puestas en producción por el colectivo de las mismas, sin injerencia del estado, con administradores elegidos o contratados por sus propios trabajadores y técnicos.

Otro aspecto sobresaliente de la autogestión que debe de tomarse muy en cuenta es que al ser en individuo libre económicamente, tiene muchas más posibilidades de ser también libre políticamente, ya que la libertad política es real solamente cuando existe libertad económica. En el pluralismo autogestionario la libertad política está íntimamente ligada  a la independencia económica, propiciando con ello que la gestión política se vea más libre que la influencia perniciosa de los políticos profesionales y de los grupos de presión.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15