ACTOR NO, OBSERVADOR SÍ

ENRIQUEARTALEJOVERDADERAPor, Enrique Artalejo- Una descarga, especial para Nuevo Acción

Hoy estoy recordando a un amigo, médico, que me contaba que ya no disfrutaba de las reuniones con muchas personas, que cuando todos hablaban a su alrededor, él no podía dejar de hacer su diagnóstico. Aquel con los ojos botados tiene problemas del hígado, este tiene insuficiencia respiratoria, ese otro con cabeza de zepelín ya no tiene remedio y así, se pasaba la noche.

Yo le conté entonces mi problema. Como nací entre artistas, locutores, periodistas y algunos políticos también jamás se me ocurrió pedirles un autógrafo y menos retratarme con ellos.  Será porque me identifiqué con el poema que más tarde publicara Reinaldo Arenas, El Central, donde nos recuerda que “el Papa también hace sus necesidades” y todos los que me rodeaban, unos más populares que otros, también hacían lo mismo.

Como estaba rodeado de tantos actores, preferí ser observador, y esa “manía” me perseguía igual que a él, con todos los que me presentaban. No ha sido nunca una profesión pero, algunos me utilizaron para que conociera algún que otro personaje e hiciera mis “observaciones”. Parece que me equivocaba poco, cuando le ponía el sello a alguien.

Una de mis observaciones tormentosas, es recurrente. Siempre que observo tantas caras desfiguradas, unas aplaudiendo un Gol y otras porque no se logró y tantas cabezas con arreglos, colores y recortes increíbles, no puedo dejar de pensar: ¿Qué habrá dentro de ellas?  Cabezas vemos pero..

Reconozco que a pesar de tanta observación, me resulta difícil hacer un diagnóstico preciso, como lo hace mi médico amigo, que debe estar leyendo esta divagación.

Si de algo puedo tener alguna conclusión es, que muchos de los actores deben concretarse a seguir sus libretos, así cómo muchos cantantes deben hacer lo mismo. A su pan.

Canten lo que otro escribió, así se ven más bonitos y no incurren en el error de acudir a su propia “cosecha” y hablar “cáscara de coco”.

Los refranes son sabios “perro que ladra no muerde” pero también hace sus necesidades y muchas veces…en público.

WordPress theme: Kippis 1.15