ALAN GROSS DE REGRESO AL “PARAÍSO”

ALANGROSSSUABOGADOYCARLOSSALADRIGASARMANDOVALLADARESFHRPor, Armando Valladares- en primicia para Nuevo Acción 

Alan Gross, su apellido como adjetivo  en inglés significa  “indecente” “obsceno” y  “vulgar” y creo que estas tres acepciones describen muy bien a este ex-contratista del Gobierno norteamericano que viajó a Cuba para llevar teléfonos y equipos electrónicos a sus camaradas hebreos.

Uno de ellos, colaborador  de la Policía Política ( entiéndase chivato) se prestó para formular falsas acusaciones contra él y fue arrestado, no  por los equipos que llevó, que entraron legalmente por la aduana, sino como parte de  un  plan de la Policía Política que  denunció entonces Aldo Rosado en el periódico Nuevo Accion. Me uní a aquella denuncia que compartí plenamente y que alertaba de que iban a utilizar a Gross para canjearlo por los espías cubanos. Cinco años después, exactamente eso fue lo que sucedió.

Los que llevamos décadas luchando contra la tiranía cubana conocemos sus métodos  y como operan.

Creí que Alan Gross por ser una víctima de la tiranía castrista merecía apoyo y denuncié su injusto arresto y escribí artículos pidiendo su libertad.Me arrepiento de haberlo hecho.

Durante cinco años fue maltratado, no le permitieron que  su madre agonizante  pudiera verlo antes de morir. Se deterioró físicamente, perdió dientes, y sufrió torturas físicas y síquicas….y ahora,  viene a Miami a recaudar fondos, para ayudar a sus torturadores,  y ofrece dinero a los políticos que apoyen los intereses del mismo régimen  que lo humilló y lo hizo sufrir  a él y a toda su familia.

Dicen las noticias que viajará próximamente a Cuba. Esto es mucho más que el síndrome de Estocolmo. Es una carencia absoluta de vergüenza. No es un hombre, es una bazofia, una piltrafa humana, sin un solo átomo de dignidad.

!Qué pena que no murió en la cárcel! Entonces su muerte habría sido beneficiosa a la lucha. Su vida ahora es una vergüenza, indecente y obscena.

4 comentario sobre “ALAN GROSS DE REGRESO AL “PARAÍSO”

  1. Tienes toda la razón Valladares,en tu buen artículo sobre Alan Gross.Nunca pensé que una persona que estuvo como el,en las Cárceles cubanas,que creo perdió hasta muchas piezas de la boca,llegaría a Cuba,y en plan de ayuda prácticamente a la dictadura Castrista de casi 57 años de comunismo totalitario.Es verdad que hay gente para todos.Y si nos descuidamos,puede hasta ser un doble espía.¿Lo dudan?yo no.

  2. Yo nunca creí en este tipejo Alan Gross desde que antes de ser sentenciado, denunció al gobierno de los Estados Unidos para que le dieran una condena leve. Lo estuve denunciando desde entonces, a pesar que alguna gente me dijo que no tenía compación hacia él. Su actuación me recordó a los traidores Reynol González, Juan Falcón y Eloy Gutiérrez Menoyo, quienes tras ser capturados cantaron como Caruso y denunciaron a sus compañeros ante las cámaras de televisión castristas. Gross estaba motivado solamente por el medio millón de dólares que le pagaron por viajar a Cuba. Se pasó todo el tiempo en presidio llorando y amenazando que se iba a suicidar. Que lástima que no lo hizo a tiempo. Te felicito, Armando, por retirarle tu previo apoyo. Ahora solo falta ver que dicen Frank Calzón y otros que defendieron a Gross a capa y espada y están muy calladitos respecto a esta última maniobra mercenaria reprochable.

  3. El judío Alan Gross no hace, ni ha hecho nada por amor al pueblo cubano, ni al pueblo norteamericano. Es más, ni siquiera por el pueblo hebreo. Lo de él es puro amor al dinero o como dice un buen amigo mío “Lo hace por pura ‘filantropía judía’, que consiste en ‘yo te ayudo a hacer negocios y a buscar plata, pero tú me das un porciento'”.

    El Habanero

  4. Describir, en tres palabras, a este judío mercenario: “Mercader de Venecia”.

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