BEMBETA Y LA EXPEDICIÓN DEL VIRGINIUS-SEGUNDA PARTE Y FINAL

Ilustración: El capitán del Virginius Joseph Fry

Por, Frank de Varona

De Port-au-Prince el Virginius partió a Comito y recogieron 880 machetes y zapatos. El Virginius navegó hacia la provincia de Oriente y estando cerca de Guantánamo fue visto por la corbeta española Tornado, un barco de tres palos más veloz y más poderoso que el barco de los mambises. Comenzó la persecución del Virginius por el Tornado, bajo las órdenes del capitán español Dionisio Costilla.

El capitán del Virginius, el norteamericano Joseph Fry y los cubanos echaron al mar todo el armamento y  equipo para quitar peso al barco y poder escapar. Por ocho horas navegaron hacia Jamaica mientras veían al Tornado que se acercaba más y más y que le disparaba cañonazos. El motor de vapor que iba a toda máquina explotó y el Virginius comenzó a hundirse. Fry dijo: “Siento que tengamos que rendirnos porque nos vamos a hundir”.

El Virginius fue capturado a seis millas de la costa de Jamaica en aguas territoriales británicas, ya que Jamaica era una colonia de Gran Bretaña. El 31 de octubre de 1873 los españoles abordaron el Virginius y bajaron la bandera estadounidense al piso y la pisotearon y la escupieron. El Virginius con su tripulación de marineros y soldados, unos 155 hombres en total, fueron llevados a Santiago de Cuba.

A pesar de que el Virginius llevaba bandera de los Estados Unidos, toda la tripulación era estadounidense y británica y su captura fue en agua territoriales de Inglaterra, el comandante de Santiago de Cuba el brigadier Juan Nepomuceno Burriel decidió fusilar a casi toda la tripulación y soldados. Contó Burriel con el apoyo del Círculo Español el Club San Carlos y los oficiales de los Voluntarios. Una serie de consejos de guerra se celebraron en la fortaleza de Dolores en Santiago de Cuba.

Entre los 53 fusilados figuraba el líder de la expedición el general Bernabé de Varona o Bembeta, el general Pedro Céspedes, hermano de Carlos Manuel de Céspedes, general George Washington Ryan y general Jesús del Sol.

El 4 de noviembre de 1873 fueron fusilados los cuatro altos oficiales del Ejército Libertador:

  • General Bernabé (Bembeta) de Varona Borrero
  • General Pedro de Céspedes Castillo, hermano del Padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes
  • General Jesús del Sol
  • General George Washington RyanEse día a las 6:45 de la mañana los cuatro prisioneros fueron sacados de sus celdas mientras un soldado tocaba en el tambor la marcha de la muerte. Ryan le dijo a sus compañeros: “Creo que es la muerte esta vez. Adiós muchachos y buena suerte”. A Bembeta y del Sol los arrodillaron mirando a un muro y los fusilaron por la espalda. Ryan y Céspedes presenciaron el fusilamiento de sus dos compañeros. Cuando les tocó su turno protestaron la forma de su ejecución y los arrodillaron a la fuerza pero le permitieron que miraran de frente al pelotón de fusilamiento. Los cuatro patriotas se portaron muy valientes. Así lo escribió Burriel en su informe.

    El 7 de noviembre de 1873 12 patriotas más fueron condenados al paredón de fusilamiento y al día siguiente a las 6 de la mañana fueron ejecutados. Varios de los mambises eran camagüeyanos. Los mártires fueron:

    • Oscar de Varona Agüero (hermano de mi abuelo Ángel de Varona Agüero y mi tío abuelo) quien era edecán de Bembeta
    • Agustín de Varona Borrero, hermano de Bembeta
    • Arturo Loret de Mola
    • Enrique Castellanos y Alfonso
    • Justo Consuegra Sosa
    • José Otero Valdés
    • Francisco Porraspita Jorge
    • Herminio Quesada Corvison, hijo del General Manuel de Quesada
    • Agustín Santa Rosa
    • William Washington Wilson
    • Capitán Salvador Penedo y Alvarado
    • Coronel José Boitel y AmadorEl 8 de noviembre el capitán del Virginius Joseph Fry y 36 miembros de la tripulación fueron condenados a ser fusilados por la espalda. A las cuatro de la tarde fueron ejecutados.

      Un total de 53 hombres fueron fusilados en Santiago de Cuba. Burriel quería fusilarlos a casi todos los soldados y miembros de la tripulación de Virginius para dar un gran escarmiento y provocar terror entre los mambises y poner fin a las expediciones desde los Estados Unidos.

      Hay dos versiones sobre como Burriel fue obligado a parar las ejecuciones. La mayoría de los historiadores citan al capitán de la fragata inglesa Niobe Lambton Lorraine (foto de la izquierda) que entró a la bahía de Santiago de Cuba después de los últimos fusilamientos. El capitán inglés amenazó a Burriel con abrir fuego contra Santiago de Cuba si fusilaba a más personas.

      El historiador cubano Rene León dice que fue el capitán estadounidense William B. Cushing del USS Wyoming y no Lorraine el que puso fin a las ejecuciones. Según León, Cushing ancló el USS Wyoming en Santiago de Cuba a las cuatro de la tarde del 15 de noviembre de 1873. Al día siguiente pidió una entrevista con Burriel y le fue negada. Entonces Cushing ordenó que su barco de guerra apuntara los cañones a los cuarteles militares de Santiago y le envió un mensaje a Burriel demandando una entrevista o abriría fuego.

      Burriel le concedió la entrevista y Cushing le dijo que quería que Burriel le diera su palabra que los fusilamientos habían terminado. Al no dar respuesta, Cushing le dijo a Burriel “Excelencia, si los fusilamientos prosiguen ya puede usted ordenar que salgan de Santiago las mujeres y los niños”. Entonces Burriel dijo que no se fusilaría a más nadie. Ya Burriel había recibido instrucciones de Madrid de cesar los bestiales y sangrientos fusilamientos.

      Este incidente estuvo a punto de provocar una guerra entre los Estados Unidos y España. España tuvo que pagar indemnización por los ingleses y norteamericanos fusilados a Gran Bretaña y los Estados Unidos.

      José Martí escribió de Bembeta “Bernabé Varona, el que de un vuelco de la muñeca derribaba un toro, y de un salto del corazón libertaba a cientos de prisioneros españoles. Luego España deshizo a balazos aquella hermosa cabeza. ¿A qué? Los héroes renacen. Se salvó, pueblo que tuvo héroes”. Camagüey honró a Bembeta dando su nombre a una de sus calles.

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