COCINANDO CON NUEVO ACCIÓN: DOS RECETAS DE CUY (CURIEL, CONEJILLO DE INDIAS)

Por Aldo Rosado-Tuero

Me precio de tener un paladar que no rechaza casi ninguna comida, Soy capaz de probar los platos más extraños de cualquier culinaria y francamente es muy raro que rechace al menos probar un plato exótico y poco común.

He tenido la suerte de viajar extensamente a distintas partes del mundo, lo que me ha dado la oportunidad de probar recetas y platos exóticos y raros. Desde el caro y famoso Canard au sang (Pato en su sangre) de la Tour D’Argent en París, hasta una paloma montarás en una desvencijada fonda a un costado de la carretera que va de Dakar a Rufisque, en Senegal, pasando por capibara asado en un campamento recolector de animales exóticos en plena selva amazónica, he engullido muchos alimentos que otros estómagos más selectivos y delicados no serían capaces de ni siquiera considerar como comestibles.

De ahí mi malestar y tardío arrepentimiento cuando rechacé probar un cuy asado en el Perú, porque al verlo en el plato ya cocinado, me pareció una rata rostizada.

Yo viajaba por lo menos ocho veces al año a Perú y me hartaba de comer alimentos de la costa: pescados, mariscos, choros y otros muchos etcs.

Hasta que un día, Ricardo, la persona que me atendía representando a la compañía de la que yo adquiría los animales exóticos (principalmente aves) que importaba del país, me dijo: -“Siempre has probado nuestra gastronomía de la costa, pero Perú es rico también en otros platos tanto de la selva, como de la montaña, así que esta vez te voy a llevar al Cuzco, para que disfrutes otros sabores”. Así que allá fuimos y a la hora de yantar—en casas de unos amigos de Ricardo—me presentaron un plato (cuya fotografía les muestro arriba encabezando este artículo) que francamente me erizó. La impresión que me dio fue que era una rata asada.

Asustado—y apenado—pregunté a Ricardo en inglés: “What hell is this?”(¡qué carajo es esto?) y mi amigo sonriendo me contestó: “Es cuy, un manjar exquisito que se brinda en ocasiones selectas”. Yo le repliqué: “Y qué coño es un cuy? Eso parece una rata”. El amigo peruano me explicó riendo: “Es un roedor, pero más parecido y más exquisito que el conejo. En inglés es Guinea Pig, en español, debes de conocerlo, por cobaya, conejillo de Indias o curiel”.

Yo rechacé el cuy y pregunté qué otra cosa tenían que yo pudiera comer. La respuesta fue “Chancho con camote”. Ahí tuve que echar mano del singular español aprendido en mis viajes por los países de nuestra América y me acordé que chancho es cerdo y que en México el boniato o batata dulce es camote, así que me tuve que conformar con mi puerco con boniato, mientras que los demás disfrutaron con fruición del cuy asado. Confieso que a los pocos días me arrepentí de no haber probado el curiel asado.

Temprano en la década de los 80 cuando compré en los Redlands de Miami mi granja “Villa Terra Incognita”, adquirí varios curieles y fui separando los ejemplares más robustos y grandes para dejarlos como criadores, hasta lograr unos ejemplares de muy buen tamaño.

Orlando, un guajiro de Puerto Padre, ya fallecido, era quién se ocupaba de la jardinería y el corte de yerba de la finca y un día me comentó que su esposa Pilar era experta en cocinar curieles…Y allí mismo decidí enmendar mi error y me decidí a probar la carne de Cuy o curiel. Le regalé 7 bellos ejemplares y le pedí que me trajera 3 cocinados al estilo como los hacía Pilar. No habían pasado muchos días cuando—un domingo—Orlando me trajo los tres guinea pigs o curieles, cocinados en una salsa exquisita. Me la devoré encantado y desde ese día me convertí en un fanático de la carne del cuy, en distintas recetas. Puedo asegurar que su carne es deliciosa y más suave que la del conejo y me atrevo a recomendarla a los paladares que no se dejen impresionar por la vista. Los caribeños y especialmente los cubanos no somos muy fanáticos de la carne de conejo, a pesar de que es uno de los animales más limpios y sanos que existen y en cambio gustan del cerdo que como sus otros nombres (cochino, puerco) lo indican es asqueroso en sus hábitos, y del pollo, que come mierda donde quiera que se la encuentra.

RECETA DE CUY AL HORNO

3 ó 4 curieles, 1 cabeza de ajos, 2 ajíes verdes o amarillos, adobo (el que Ud. prefiera); de 70 a 100 gramos de maní tostado o molido, chile panca, papas, sal y 3 ó 4 huevos duros hervidos.

Pique finamente los ajos y combínelos con la sal, el tipo de adobo que Ud. haya escogido y los ajíes.

Marine los curieles con la sazón resultante del primer paso y déjelos reposar de 2 a 4 horas.

Pase una puya a través de cada curiel y póngalos en el asador, dándoles vuelta ocasionalmente.

Mientras tanto hierva las papas y los huevos

Mezcle parte de los ajíes con el chile panca y el maní molido. Eche esa salsa en una sartén con un poco de aceite y fría por 5 minutos

Una vez que las papas y los huevos están bien cocidas, córtelas y póngalas en el plato con los curieles ya asados y échele encima la salsa.

RECETA DE CUY FRITO

Ingredientes: 1 cuy o curiel, harina, comino, sal y pimienta, aceite.

Mezcle el comino, la salta y la pimienta y pásele la mixtura explicada arriba sobre el cuerpo del curiel ya limpio.

Cubra el curiel con harina de cocinar y colóquelo en una sartén con aceite caliente, volteándolo ocasionalmente para que se cueza parejo/

Prepare una ensalada de tomates, cebollas y papas, y sírvalo.

Un Comentario sobre “COCINANDO CON NUEVO ACCIÓN: DOS RECETAS DE CUY (CURIEL, CONEJILLO DE INDIAS)

  1. Que feo se ven así, parecen ratas, pero a los peruanos les encanta. Comparto la curiosa noticia.

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