COLOMBIA: GRAVE DENUNCIA, EL PACTO DE RIONEGRO

En la foto: Alvaro Uribe y Claudia Bustamante

Por, Ricardo Puentes Melo- Periodismo sin Fronteras  

Muy claro. Hubo una negociación del NO, pero Claudia Bustamante asegura que ella no estuvo entre las personas que hicieron esa negociación, luego de contarnos que Uribe y Santos tuvieron una reunión privada

Finalmente sucedió lo que tenía que suceder, tal y como lo hemos venido advirtiendo desde hace más de dos años.

Después del circo de ires y venires, de declaraciones contradictorias, de supuestos enfrentamientos en el interior del CD, de falsas convocatorias del Centro Democrático dizque para tumbar la JEP -mientras Iván Duque, el presidente elegido por ese partido, les decía a los terroristas de las FARC que su intención jamás había sido tumbar la JEP: “Si la hubiese querido acabar, la objeto toda”, les dijo en sus visitas a los campamentos de los narcos-; después de ese circo, Iván Duque acaba de sancionar la ley estatutaria de la JEP, es decir, la acaba de aprobar. “La JEP llegó para quedarse”, había dicho la ministra de Justicia, hace meses. Y así fue.

Iván Duque siempre fue el candidato consensuado entre las FARC, Santos y Uribe, y era el designado para consolidar los malditos acuerdos de La Habana.

En agosto de 2016, antes del plebiscito donde ganaría el NO a los acuerdos de La Habana, publiqué un artículo narrando el itinerario de lo que se concretaría en noviembre de ese mismo año, en la casa de Uribe, a donde acudió Juan Manuel Santos para negociar la victoria del NO. Fue Santos el que acudió a reconocer que el capo era Uribe y no él, y por eso la reunión no se hizo en la Casa de Nariño.

El asunto es que antes de la victoria del NO en el plebiscito, desde estas páginas alerté sobre las movidas que se estaban cuadrando por debajo de la mesa, los pulsos megalómanos entre Santos y Uribe. El 2 de febrero, Uribe y “Teodora de Bolívar” tuvieron un encuentro ‘casual’ en una iglesia en Riohacha donde se dieron abrazos y besos para preparar el ambiente de una reconciliación nacional con la cual se engañaría a la opinión pública.

También conté en ese mismo artículo que el 18 de febrero de 2016, el mismo día en que las FARC llegaron a El Conejo, Guajira, a hacer proselitismo armado, un personaje del estrecho círculo de Álvaro Uribe había viajado a La Habana para entrevistarse, durante ocho horas, con “Iván Márquez”; luego un ex agente del CIA confirmaría la noticia y revelaría la identidad de esa persona: era Iván Duque.

Días después, el 29 de febrero, mientras Uribe se encontraba en Miami, su hermano Santiago (foto de la izquierda) fue arrestado.

En septiembre 21 publicamos que Raúl Castro estaba enervado por la idea de Santos de realizar el plebiscito, y que lo había llamado al orden por lo que el cubano consideraba una estupidez.

Y Castro tenía razón. Vino la victoria del NO, el 2 de octubre de 2016; victoria que no se esperaba Uribe, y que lo fortaleció para negociar frente a Santos. Con su hermano preso y con varias investigaciones en contra de su familia, Uribe estaba siendo aplastado por Juan Manuel Santos. Hasta ese día, parecía que de nada habían servido las gestiones que su círculo de amigos farianos, incluido el mismo Iván Duque, hacían ante Santos y las FARC. Ni siquiera servían las promesas arrodilladas de Uribe de “hay que hacer unas reformitas al acuerdo con las FARC, no vamos a destruir los acuerdos sino a mejorarlos, si ganamos”, decía Uribe hasta el cansancio. Santos estaba seguro de que ganaría, a pesar de que Raúl Castro pensaba que el plebiscito era un riesgo enorme para ellos, como efectivamente lo fue.

Iván Duque siempre fue el candidato de Santos y las FARC, y luego lo pactaron con Uribe

Entonces, cual Vito Corleone, Uribe se dio el gusto de que Santos, junto a su ministro de Defensa, fuera a negociar en su territorio.

La opinión pública tiene la idea de que, en Rionegro, ese noviembre 12, Álvaro Uribe se apoderó de una victoria que no era suya sino de millones de colombianos que salieron a votar contra los acuerdos de La Habana.

Uribe anuncia su reunión con Juan Manuel Santos en Rionegro, la casa de Uribe

Algo sucedió en Rionegro, Antioquia, el 12 de noviembre de 2016. Y no fue nada espontáneo, ni mucho menos. Cual reunión de cabecillas de la mafia para poner punto final a la vendetta, Santos y Uribe pactaron la entrega del NO a cambio, eso es fácil de deducir, cesar las investigaciones judiciales contra la familia de Uribe. Santos y las FARC pidieron, para tranquilidad de ambas partes, que Iván Duque fuera el candidato elegido del Centro Democrático. Uribe sabía que eso no era tan sencillo, pero lo arreglaron en el camino descabezando en encuestas impúdicas y tramposas a los otros candidatos y, luego, en la consulta, barriendo con Alejandro Ordóñez escondiendo los tarjetones, votando con fotocopias (algo que jamás se había visto en el país) y adulterando las planillas de votación, algo que todo el país conoció y que ningún organismo judicial quiso investigar.

Es sencillo inferir que la designación de Iván Duque como candidato único del Centro Democrático era la señal esperada por Juan Manuel Santos para ordenar, el mismo día de la unción, la liberación de Santiago Uribe.

Hagamos un paréntesis acá y analicemos estas publicaciones. Observen bien las fechas. El mismo día que se publica que Iván Duque puntea en las encuestas (realizadas por encuestadoras del círculo de Juan Manuel Santos), se anuncia un giro favorable para el caso de Santiago Uribe.

El mismo día que se anuncia que Iván Duque puntea en las encuestas, el proceso contra Santiago Uribe da un vuelco total

Sale la noticia de que Iván Duque puntea en las encuestas, y ese mismo día se anuncia un giro favorable a Santiago Uribe en su proceso

Luego, pocos meses después, en la consulta de la derecha, evidentemente corrompida y torcida, “gana” Iván Duque frente a Alejandro Ordóñez y Marta Lucía Ramírez. Ordóñez queda relegado a un último lugar.

Cuatro días después, cuando ya era evidente que Ordóñez no protestaría por el resultado fraudulento de la consulta, liberan a Santiago Uribe 

Ese proceso lleno de trampas y trapisondas, se pactó en Rionegro, el 12 de noviembre de 2016.

William Calderón entrevistó a Claudia Bustamante (entonces candidata al Senado por el CD), una de las personas que estuvo en esa reunión, junto a Juan Gómez Martínez, acompañando a Uribe y certificando lo acordado.

Al principio, el video -publicado hace más de un año, no tuvo mucha resonancia. Nadie se percató de que fue censurado en las redes, que lo desmontaron, que han amenazado a quienes han osado publicarlo. Y precisamente por eso, nos dimos a la tarea de analizarlo meticulosamente.

Barrieron con Alejandro Ordóñez escondiendo los tarjetones, votando con fotocopias  y adulterando las planillas de votación

Claudia niega durante la primera parte de la entrevista que haya habido algo secreto. Sin embargo, en el minuto 3:04 reconoce que hubo una reunión “privada” entre Uribe y Santos. Es decir, se reunieron solos, en secreto, ese mismo 12 de noviembre. Luego, en el minuto 6:56, frente a las excelentes capacidades del entrevistador Calderón, Claudia dice, reconociendo que hubo una negociación: “Es que en lo que no tienes razón es en decir que ‘nosotros’ negociamos eso, porque YO NO ME CUENTO DENTRO DE LAS (personas) QUE LO NEGOCIÓ.”

Acá está el video:

Muy claro. Hubo una negociación del NO, pero Claudia Bustamante asegura que ella no estuvo entre las personas que hicieron esa negociación, luego de contarnos que Uribe y Santos tuvieron una reunión privada.

Le preguntamos a Claudia Bustamante si nuestra interpretación era la correcta. Nos dijo lo siguiente:

Uribe y Santos sólo hablaron un minuto aparte -no solos- y allí le manifestó que tenía un tratamiento contra el cáncer. Eso es todo. (…) Esas deducciones (de que hubo una negociación) son malintencionadas. Estoy hablando por mí porque se dirige a mí (William). No hablo de Uribe y mucho menos sugiero algo que no es cierto. ¡Por Dios!”.

Le pregunté si, como se rumoraba en los corrillos políticos, su nombramientos como cónsul en Orlando, Florida, y contestó:

Mi nombramiento nada tiene que ver con eso. Tiene que ver con mi trabajo dedicado a crear este partido a apoyar el CD, al presidente Uribe, a mis liderazgos frente a temas importantes para la defensa de la democracia, a muchas horas de calle, de medios, de dirigir grupos de trabajo. Cosas visibles y otras menos visibles pero igual de importantes. No se porque (sic) le tienen que quitar a uno el mérito de su trabajo. (…) Nadie en el país ha dedicado su vida a trabajar por los colombianos como Álvaro Uribe. Creo que le hacen un gran daño al país, con estas especulaciones y por eso la izquierda está ganando varias batallas. (Uribe) jamás negoció nada. Eso te lo puedo jurar ante la Biblia y por mi hija.”

Yo, con todo el respeto por Claudia, estoy convencido de que se negoció el plebiscito y el futuro de la patria.

No por nada, el 11 de noviembre, horas antes del Pacto de Rionegro, los terroristas “Jesús Santrich” e “Iván Márquez”, ambos requeridos por la justicia de Estados Unidos, por narcotráfico, publicaron en sus cuentas de twitter un parte de tranquilidad frente a la posibilidad de que con la victoria del NO se cayeran los acuerdos.

Horas antes del Pacto de Rionegro, los terroristas “Jesús Santrich” e “Iván Márquez” sabían que todo estaba ya acordado entre Santos y Uribe

Ellos sabían que ya estaba acordada la traición al pueblo de Colombia. Y hoy, como puntillazo final, Iván Duque sanciona la ley estatutaria de la JEP, como sello maldito a lo que se acordó entre apátridas, bandidos y narcotraficantes.

El mismo día que Iván Duque estaba inscribiendo su candidatura, Santiago Uribe era liberado. Muchas coincidencias

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15