COMUNISTAS ALCOHÓLICOS

ALDOHERRERASCHEELPor: Aldo Herrera Scheel – “La Ficha”

Entre la variedad de tipos de personas que he conocido debo aceptar que de los más interesantes han sido las típicas personalidades de izquierda. Aunque también debo aceptar que todos mis estimados amigos zurdos, sin excepción, han demostrado  una gran incapacidad para mantener un pensamiento lineal y coherente. Es más, el común denominador es que estén atareados de ideas contradictorias, poco fundamentadas y pensamientos coloreados con arte y símbolos del mundo creativo. Claro, eso no tiene nada de malo, es más, eso es precisamente lo que los hace interesantes.

Tienen el perfil de personas que han explorado el mundo de la literatura y la filosofía y que paralelamente se dedican a la constante predicación de ideas cuya aplicación es inverosímil, improbable y adjetivamente imposible. Aun cuando sus líderes ideológicos o modelos de vida se han expresado en contra o retractado los ideales comunistas, el izquierdista “estándar” es persistente en ostentar un argumento que no es más que una enorme caja llena de retórica, arte y aire, caja que tiene adherido a su exterior un letrero marcado “Ideología política”.  Allan Ginsberg dijo que los comunistas demostraron ser unos fascistas y Eduardo Galeano, famoso escritor del libro de texto de la izquierda latinoamericana “Las Venas Abiertas de América Latina”, admitió su ignorancia en cuanto a la ciencia económica al momento de escribir su famosa obra y llegó al extremo de decir que “no sería capaz de leer el libro de nuevo.” A pesar de esto nunca falta el típico adolescentico “Che” que postea en su Facebook una imagen citando a Galeano.

La izquierda es de izquierda porque piensa que debe ser de izquierda para no ofender su personalidad humanitaria; la izquierda es de izquierda porque no quiere ser de derecha aunque no entienda la esencia de la derecha o siquiera de la izquierda. Las personas creen que ser de derecha en un país pobre es una insensibilidad o peor aún, creen que ser de izquierda en un país pobre es su remedio.  El hecho es que el mundo político de aquel que es mentalmente simple no es una cuestión de ciencias sino de apariencias; si los de izquierda aparentan ser más bondadosos y socialmente conscientes entonces aquel que está más en contacto con su responsabilidad social piensa (inconscientemente) que debe ser de izquierda; esto también aplica para el otro lado de “la ficha”, aquel que es duro, estricto y trabajador piensa que debe ser de derecha.  La aceptación de una ideología por inercia es una muestra de inepcia académica.

Por ejemplo la mayoría de izquierdistas que conozco creen que el Estado es la cosa más incompetente  que existe y aun así se denominan socialistas;  los que saben qué es el socialismo notarán la enorme asnada de proclamación. El mundo creativo, artístico que en muchos casos es utópico, surrealista y metafísico, es esencial en el desarrollo de la cultura y humanidad de toda sociedad, pero la política, el derecho  y la economía son ciencias técnicas, cuya naturaleza objetiva debe ser percibida, juzgada y aplicada por mentes ecuánimes.

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