CUBA EN LA ENCRUCIJADA: TRANSICIÓN PACÍFICA O LEVANTAMIENTO POPULAR SANGRIENTO

Foto del Maleconazo

Por Aldo Rosado-Tuero

La situación en nuestra patria se torna cada vez más color de hormiga. Nos vamos acercando a pasos agigantados a la encrucijada de la historia, a la que debíamos haber llegado hace ya muchos años. Contra todos los pronósticos sensatos, nuestro pueblo, con una tradición de lucha y de rebeldía que data desde la Colonia,  después de los heróicos y bravos esfuerzos de los primeros años, en que los muertos y los paredones eran el pan nuestro de cada día y las cárceles se llenaron de corajudos cubanos, que no aceptaban mansamente el yugo que nos imponían, se dejó amansar, obnubilar y los únicos actos de rebeldía ( con las correspondientes  y escasas exepciones) se daban cuando  el cubano quería escapar de la isla. Nadie pensaba en luchar por el derrocamiento de la tiranía. A nadie le pasaba por la cabeza que se podía quedar para contribuir al derrocamiento del tirano y de su claque de traidores de la nueva clase.

Luego surgió la disidencia, a la que muchos apoyamos pensando que era una forma inicial de lucha que quemaría etapas para justificar el avance a formas superiores de lucha, pero el tiempo pasó y la disidencia que se suponía pusiera en práctica las ya probadas tácticas de la resistencia pacífica activa, a lo Gandhi y Martin Luther King, se convirtió (otra vez con muy pocas y valientes excepciones) en una industria de fabricar “líderes” inactivos, cuyo lema principal es:”manden más”, refiriéndose a las ayudas monetarias del exterior, mientras se enclaustran como caracoles en sus conchas y se les ve en público solamente cuando  se trata de  asistir a  recepciones en Embajadas y Residencias de Diplomáticos a comer croquetas y tirarse un par de fotografías, mientras se dedican a enviar al exterior más reflexiones que las ex tirano ya convertido en cenizas, pero sin ejecutar una sola acción de calle que le demuestre al mundo y al pueblo cubano, que hay una oposición viva y en pie de lucha.

La tiranía, con esa inteligente maldad que le ha caracterizado desde siempre, infiltró hasta la médula a muchos grupos de la “disidencia” y logró el milagro y el enorme triunfo para ellos, de que mientras drenaban nuestros bolsillos y los recursos  conseguidos para la oposición, les manteníamos a sus agentes, sin que les costase un centavo al gobierno. ¡Como se han reido de nosotros!

Pero ese panorama tiene que comezar a cambiar PARA QUE OCURRA EL MILAGRO EN EL QUE YA CASI NADIE CREE. Se hace necesario que surjan los líderes que ayuden  a despertar del letargo a nuestro pueblo.

Comienzan a decirnos–después. del paso del huracán Irma– que ya el miedo se va perdiendo, pero las protestas brillan por su ausencia y las señales que se perciben en la calle, no son nada halagüeñas; y eso trae como consecuencia que en el exilio se comienza a despertar y se va terminando “la luna de miel” con los falsos disidentes que no hacen nada y cada día se  toma más conciencia  y tiene más adeptos la postura de ayudar sólo y masivamente a los que salgan a la calle a desafiar el nefasto status quo.

Ante esta nueva actitud, se les plantea a los que poseen los recursos del poder en el país, la alternativa de escoger  cual camino van a seguir, porque el status quo no aguanta más, ni el pueblo cubano debía estár dispuesto a oir y seguir creyendo en más promesas, y querer y exigir hechos ya. Es hora de que ell pueblo no se conforme ya con simples curitas de mercurocromo. Por eso tendrán que escoger entre iniciar una transición pacífica verdadera (ojo aquí con falsas oposiciones y componendas) o en un plazo más menos breve, van a tenar que enfrentar un levantamiento popular nacional, que podría resultar en una orgía de sangre, que no desea ningún buen cubano.

Para adivinar o vaticinar cual de las dos opciones se impondrá, habría que conocer a fondo como se mueve el trasfondo de los servidores actuales de la tiranía y como ebulle la rebeldía en el pueblo que aún no se manifiesta, pero que la lógica apunta a que está ya harto de esclavitud, mentiras y miserias. ¿Existirá en las filas del régimen cubano el “Adolfo Suarez” o el “Joaquín Balaguer” que tengan las agallas y la habilidad para conducir una transición tal y como ocurrieron en España y República Dominicana? Y en la otra vertiente, ¿ quienes serán los nuevos líderes que podrían surgir ante una coyuntura de un estallido popular, tipo alzamiento popular húngaro? ¿ Se estará gestando  ya esa lideratura en silencio y sin que ellos mismos lo presientan todavía ?

¿Quién podría ser en Cuba “El General Pal Maleter” que no sólo no  dispare contra el pueblo, sino que ponga los tanques y fusiles de su tropa al servicio de la libertad, tal y como hizo ese general húngaro en 1956?

De esas incógnitas depende el futuro de nuestra nación. Seamos inteligentes y trabajemos los dos caminos, pero sin claudicar ni vender los principios. En opinión de quien esto escribe, el empecinamiento de los que forman la cúpula gobernante no cederá un ápice y si queremos ser libres, no queda otro camino que la resistencia armada y el levantamiento popular. Esta vez, el pueblo cubano tiene que ser protagonista de su propio destino y no dejar, bajo ningún concepto, que otros peleen y negocien por nosotros. CUBANO: EL DESTINO ESTÁ EN TUS MANOS.

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