CUBA, TRABAJADORES SIN DEMANDAS NI REIVINDICACIONES

Por, Héctor Julio Cedeño Negrín

En el Paraguay solo el 5% de los trabajadores está sindicalizado, pero el “Primero de Mayo” salieron a las calles para reivindicar sus conquistas o a vigilar que no se las desmantele un nuevo gobierno, cuyas políticas sean diferentes. Y aunque sean pocos relativamente, salen a las calles, incluso aunque se les reprima.

En Cuba, cualquiera pensaría que los trabajadores viven en un estado de total bienestar, como los que pronosticaron; Carlos Marx y Federico Engels. En un ficticio estado socialista, donde cada cual recibe lo que necesita. Esa es la teoría del comunismo; “Cada cual aporta según sus capacidades y cada quien recibe, según sus necesidades”.

Una teoría completamente irreal la del comunismo e igualmente la del llamado socialismo; “Dé cada cual, según su capacidad y a cada cual según su trabajo”. Un precepto, un poco más apegado a la realidad, pero que tampoco se cumple plenamente en la práctica.

Otros pensarían que Cuba es uno de esos países nórdicos, donde apenas los trabajadores se quejan, ni tienen necesidad de lanzarse a la huelga, porque sus niveles de vida son realmente altos y reconfortantes, donde existe verdaderamente ese proclamado estado de bienestar, con el que sueñan incluso, hasta los estadounidenses.

A esos lugares no emigra mucha gente, ni tienen la constante presión de miles de inmigrantes, intentando entrar por sus fronteras, buscando mejor comodidad para la familia, como la tienen los Estados Unidos y algunas naciones europeas. Tal vez el clima tan frío de esas regiones, haga parte de ese estado de cosas.

Pero Cuba no pertenece a esa región del planeta, ni sus trabajadores se encuentran en una situación holgada, ganando salarios satisfactorios. Ocurre exactamente lo contrario, los trabajadores cubanos ganan salarios de hambre y de miseria, que no les liberan para nada, de sus penurias e insatisfacciones.

Es tan irreal que en Cuba los trabajadores no enarbolen sus demandas y que una emisora como “TELESUR” expresara, paternalmente; “aunque los trabajadores cubanos, no enarbolen sus reivindicaciones, ellos también tienen demandas”. Esa emisora tan de ellos, se sentía avergonzada también por la falta de libertad, para los trabajadores cubanos.

Y no se les escucha reclamar nada un día como el Primero de Mayo, no se ve un solo cartel reivindicando una sola petición a sus empleadores, el estado socialista, ni una sola pancarta reclamando la mejora de sus salarios. Ni siquiera se escuchó ese reclamo durante el finalizado congreso de la CTC, la apócrifa central, de los trabajadores cubanos. Allí solo se escucharon arengas políticas.

Sin embargo, los trabajadores argentinos simpatizantes del Che Guevara y de la revolución cubana, no paran un día, sus manifestaciones y reclamos. Es como que nunca trabajaran, de huelga en huelga y con manifestaciones permanentes y constantes, contra Macri y el neoliberalismo y hasta con sus vivas a la “Revolución Cubana”.

Los argentinos, al parecer añoran el sistema “socialista”, que se ha implantado en Cuba, sin necesidades de huelgas y de manifestaciones callejeras. Concluyen que los trabajadores cubanos, no tienen necesidades porque el sistema socialista tiene todos los problemas resueltos.

Salud y educación gratuitas, pleno empleo y salarios adecuados y acceso libre a la seguridad social entre otros logros. Al menos eso se figuran ellos dentro de su más rayana ignorancia. Como nos gustaría cambiarles el socialismo cubano, con Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel a la cabeza y que nos enviaran a Mauricio Macri con su neoliberalismo para implantarlo en Cuba. De todas formas en Cuba, hay mucha más corrupción que en la Argentina.

Así pensaba una joven argentina que se casó con un cubano y vino a residir a la isla. Como al esposo no le iba tan bien en su trabajo, decidió sacar una licencia para trabajadores por cuenta propia y comenzó a trabajar como vendedora ambulante de confitería. Su defensa a ultranza de “Su Revolución Cubana”, como ella decía, era notable.

Un día tropezó con un inspector, poco gentil y ortodoxo, que le puso una multa de mil quinientos pesos. A su reclamo de que se estaba violando sus derechos laborales, le amenazó el inspector con conducirla a la Estación de Policía y decomisarle, además, toda su mercancía, supuestamente mal habida.

La joven hizo silencio y algún tiempo después entregó su licencia, nunca más se le ha escuchado, debatir sobre cuestiones de política, ni defender la cacareada revolución. Así se desengañan los fanáticos argentinos, del Che Guevara y de la Revolución Cubana.

Un Comentario sobre “CUBA, TRABAJADORES SIN DEMANDAS NI REIVINDICACIONES

  1. Sin lugar a dudas….el cubano es el unico esclavo en el Mundo, que adora sus cadenas.

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