DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN: ES HORA DE HABLAR CLARO Y ALTO

Por Aldo Rosado-Tuero 

Ya estoy hasta la cocorotina de ser ”políticamente correcto”, según los parámetros establecidos por las izquierdas liberales. Según estos parámetros, no se puede ripostar cuando nos atacan los castristas y sus compañeros de viaje, hay que hablar sólo de resistencia pasiva contra la tiranía, hay que pregonar el borrón y cuenta nueva y no mencionar a los presos políticos históricos que llevan pudriéndose en las mazmorras castristas muchos años más que los presos de la Primavera del 2003.

Para ser “políticamente correcto” hay que solicitar, pedir, suplicar a los detentadores del poder, a los verdugos del pueblo cubano, la libertad de los sesenta y tantos presos que quedan de los setenta y cinco originales. Los demás presos no existen. Los que guardan prisión porque desembarcaron en Cuba, en pie de guerra o para llevar ayuda a los resistentes. Los que fueron condenados por realizar actos considerados hostiles por los “segurosos”, esos que se fuñan. Hay que complacer a la “progre”, para ser considerado “políticamente correcto” y olvidarse de esos valientes  compatriotas.

Pues bien señores, no. No me da la gana de seguir la corriente “progre”.  ¡Al carajo la correctividad política! Yo estoy acostumbrado a ir contra corriente. A marchar de frente contra viento y marea. Y me ha ido muy bien con mi conciencia. Desde hoy comenzamos en Nuevo Acción una campaña para recordarle al mundo, a nuestros lectores, a todos  los ciudadanos, el sufrimiento, los años en el presidio de esos hermanos olvidados de la mayoría.

Hay, hasta donde sepamos, casi una treintena de prisioneros políticos que guardan prisión en las cárceles del castrismo, procedentes del exterior. En otras palabras, patriotas, que abandonaron las comodidades de que gozaban en Miami y otros lugares del exilio, para ir a Cuba a cumplir con su deber de luchar por liberar a su Patria. Y hay además otros prisioneros, condenados por ayudar a organizaciones del exterior, que buscan el derrocamiento de la tiranía y se oponen a cualquier acomodo con ella.

En esas mazmorras hay hombres de distintos Movimientos del exilio, entre ellos, 9 hombres de DIN ( Directorio Insurreccional Nacionalista), de los que la gran prensa nunca habla, de los que casi ninguno de los líderes de los movimientos existente en el exterior, y mucho menos de los del interior, se atreven a mencionar, cuando se habla de presos políticos.

Basta ya de esa discriminación criminal e injusta. Esos cubanos son la mejor prueba  de que desde el exilio, no se manda a hacer, sino que se predica con el ejemplo. Y lo que es más: a ninguno se le pagó nunca un centavo, para que se prepararan para ir a Cuba, ni para luchar por lo que creen.

Ante esta miserable actitud de olvido cómplice e interesado, se alza la Voz sin Mordaza  de Nuevo Acción, para recordar al mundo que hay héroes anónimos que no merecen ser abandonados.

Hemos solicitado de Héctor Alfonso Ruiz “Fabián”, del DIN, que nos envié la lista completa de esos prisioneros, para publicarla y así poder ponerle nombre y rostro a esta campaña que hoy iniciamos.

(Publicado en la edición del lunes 3 de diceimbre del 2007)

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