DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN: LA REVOLUCIÓN CASTROCOMUNISTA EN 1960

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(En esta foto de la época:  El Ministro de Trabajo, Agusto Martínez Sánchez y el Presidente del Colegio de Locutores, Armando Pérez Roura, proceden a la intervención  y robo de la CMQ. )

Exclusivo para NUEVO ACCIÓN) 

(Fuente: Diario de una Traición, de Leovigildo Ruiz) -(Comentarios entre paréntesis por Antonio J. Fernández)

Marzo 29.-  Fidel Castro comparece ante el programa Telemundo Pregunta y explica –a su manera- los últimos acontecimientos ocurridos con su ex íntimo amigo Luis Conte Agüero:

“Me parece absurdo que haya soldados rebeldes con Conte Agüero”. “Éste ha calculado muy bien los beneficios que le reportará este servicio prestado a la contrarrevolución”. “Bajo esa amistad Conte Agüero me ha estado clavando el cuchillo en la espalda”.

“La petulancia y la vanidad de Conte Agüero le llevan a extremos ridículos”.

“Luis Conte Agüero tiene un gran resentimiento personal, una gran vanidad, una gran frustración y ha creado este problema de ANTICOMUNISMO y COMUNISMO”.

“No conozco todavía a un comunista que diga que no está conforme con la Reforma Agraria. Aquí el único fantasma es el que se oponga a las leyes revolucionarias”.

“¿Quiénes hablan del peligro comunista?: Los enemigos de la Revolución”.

“Las milicias se están convirtiendo en el orgullo de la Revolución y el mejor apoyo al ejército rebelde”.

(Fidel Castro mostró una vez más que si su propia madre no está de acuerdo con sus dictados, la destruye. Ya no quedan peros con que ocultar que su revolución y él mismo son comunistas. De ahora en lo adelante se acabó el fingimiento y el negar lo que ya todos los cubanos ven: Que Castro y su revolución son verdes por fuera y rojos por dentro”.

Marzo 30.-  El doctor Luis Conte Agüero envió la siguiente carta al “Diario de la Marina”, que la publicó en primera plana:

“Al pueblo de Cuba: Soy un nuevo caso Dreyfuss y el porvenir me hará justicia.

“Miente quien me llame traidor. Miente quien diga que mi anticomunismo responde a intereses. Miente quien niegue en mí amor a la Patria y al bien del género humano. Miente quien me atribuya conducta sin dignidad y sin virtud. ¡Miente y mil veces miente! Cuando escuché al Ministro de las Fuerzas Armadas (Raúl Castro) azuzar bajas pasiones contra mí, sentí piedad por él. Cuando escuché aquellas voces de “PAREDÓN” contra mí, sentí piedad por ellas. Cuando el Primer Ministro torció a su antojo algunos hechos de mi vida para dar a entender que hubo sombras donde sólo había limpieza, cuando lo escuché llamarme vanidoso, pedante, farsante, mentiroso, mentecato y frustrado después de haberme llamado “la voz más alta de Oriente y Cuba”, y “el líder joven de más prestigio y capacidad intelectual de la última promoción republicana” sentí piedad por él. Quise ayudarlos y me clavaron un puñal. Pero hay un Dios en el Cielo y el pueblo y la historia tienen ojo. ¡Justicia Social, Sí!  ¡Reforma Agraria, Sí!  ¡Leyes Revolucionarias, Sí! ¡Soberanía Nacional, Sí!  ¡Humanismo Democrático, Sí!  ¡INTRUSISMO COMUNISTA, NO!”.

(Si Fidel Castro hubiera podido echarle mano a Conte Agüero, nada hubiera salvado a éste del paredón de fusilamiento. Pero Conte Agüero lo conocía perfectamente y cuando esta carta salió a la luz en el “Diario de la Marina” ya él se encontraba dentro de la embajada de Argentina, que le dio asilo político hasta su salida de Cuba).

Marzo 31.-  El Ministro de Recuperación ordenó la congelación de las cuentas bancarias personales de los hermanos Mestre, en el Banco Nacional. Por la noche, Abel Mestre entró en el estudio donde iba a celebrarse el programa “Ante la Prensa” y anunció que el invitado de esa noche era él. Después leyó durante treinta minutos, una declaración que condenaba al régimen de Castro y al Partido Comunista de Cuba. Ese fue el fin de la propiedad de los Mestre sobre el Circuito CMQ. Toda la red fue incautada por el gobierno y los hermanos Mestre tuvieron que escapar de la isla a toda velocidad.

(Como un gigantesco pulpo, la revolución de Fidel Castro iba moviendo sus tentáculos hacia todas las propiedades, fueran de enemigos o de amigos. Cuba entera tenía que ser propiedad de la revolución de la cual él era el poder único y absoluto. 

(Publicado en la edición del lunes 5 de enero del 2009)

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