DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN:ADIOS A LAS ARMAS DE LA VERGÜENZA

LUISARAMIREZKATUNGOPor Luis Alberto Ramírez- Miami

“El objetivo era quitar la cadena de entrada al cuartel, luego penetrar y comenzar el combate, pero un guardia de recorrido nos descubrió y comenzó a disparar, tuvimos que tirarnos al piso….Yo me refugie detrás del auto, justo detrás del guardafango derecho….Estaba sangrando por la mano copiosamente, una bala me había atravesado el brazo….Detrás de mi estaba Fidel Castro con cara asustada y gritando !Retiradaaaaaaa!” El hombre me contó esto un día triste, de esos en los que ni el Sol quiere salir, y la humedad del alma nos angustia y nos aprieta el corazón de tal manera que la vida deja de tener sentido por instantes…..Y observé detenidamente a un hombre que en cautiverio lleva demasiados años, con la carga de su pasado encima como cual tesoro que no desea soltar por considerar que su pasado es la única reliquia que posee, porque ya en la jaula perdió sus alas, pero no tan solo eso, sino, también su familia, su felicidad, su barrio, su calle, su gente, su Patria…En la soledad perdió todo, allí escuchó del nacimiento de su hijo, más también la noticia de su muerte a los 22 años, una vida que no vio, un pedazo de sus entrañas que nació y murió sin verla, sin poder decirle: “te quiero” y sin poder escuchar, !yo también! oh cuanto sufrir por culpa de la cobardía, por causa del reinado del terror, la traición y la maldad… Muchos años han pasado desde aquel trágico día, pero lo verdaderamente trágico no es precisamente la cantidad de muertos que aquella mañana del 26 de Julio de 1953 bañaron de sangre las calles de Santiago, sino, la estela de muertos que hoy en día arrastra… “No me arrepiento en lo absoluto de haber luchado junto a Castro aquel día, lo consideraba un luchador honesto, él mismo renegaba contra la cortina de hierro soviética, y hasta era enemigo de los  comunistas… Arengaba a favor de la restauración de la Democracia en Cuba y el respeto a la constitución de 1940 ¿cómo pudría imaginar que por dentro de esa figura, de ese líder estudiantil aparentemente honrado, se podía esconder tanto odio, tanta falsedad y maldad?”

MARIOCHANESDEARMAUnos ojos que se mojan, unos labios que se aprietan, una mirada que se baja, un pensamiento que apagado se deja escuchar… Una mala palabra entre dientes y un suspiro casi apagado, obvio, claro. Allí se quedó el hombre, acompañado por su inseparable soledad, sentado al borde de su nido, con la cara entre las manos y los codos apoyados en las rodillas, sin decir una palabra, ni siquiera un adiós, esperando que se haga luz un día, aunque sea ya, en tiempos de morir. Mas llegó el tiempo en que la muerte pasó por él y la luz aun brilla por su ausencia, pero en el carruaje fúnebre que lleva a ese gran hombre a su morada final, donde lo espera con toda seguridad las puertas abiertas de la gloria no caben ratas. Las ratas que lo hicieron sufrir tanto han de vivir lo suficiente para que paguen un poco con su agonía el mal que le hicieron a Cuba y a hombres como él. Que Dios te acoja en su seno Mario Chanes de Armas y que tu sacrificio sea polen de una nueva Patria libre, como la que por treinta años de cautiverio soñaste. (Publicado el 28 de febrero del 2007)

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