DÉCIMO OCTAVO ANIVERSARIO DE LOS ATAQUES DEL 9/11- PRIMERA PARTE

Las Torres Gemelas del World Trade Center de 110 pisos arden antes de derrumbarse en Nueva York el 11 de septiembre de 2001.

Por, Frank de Varona

Hace 19 años, el 11 de septiembre de 2001, los Estados Unidos sufrió el peor ataque terrorista en su territorio con una pérdida de vidas de 2,976 personas y más de 6,000 heridos en New York, en el Pentágono y en Shanksville, Pennsylvania. Ahora mientras se aproxima este miércoles el 11 de septiembre de 2019, nuestra querida nación y nuestros aliados pudieran sufrir otro ataque por los salvajes islamitas radicales.

Debido a ese peligro el FBI, otras agencias de inteligencia y agentes de la policía en nuestras grandes ciudades están siempre en alerta para evitar que nuestra nación pueda sufrir un serio ataque de al-Qaida o del Califato Islámico. El peligro también continúa sobre todo por terroristas Islámicos domésticos, como los dos hermanos islamistas radicales quienes detonaron bombas en Boston. Tenemos imanes radicales en muchas mezquitas en Estados Unidos construidas con fondos de Arabia Saudita que son verdaderas fábricas de terroristas domésticos ¡Con la ayuda de Dios en el 2019 no tendremos en este aniversario ningún ataque!

Es muy triste que los Demócratas en el Congreso y los que se están postulando para presidente en el 2020 no han querido sellar completamente nuestra frontera con México con una gran muralla que el presidente Donald Trump está construyendo a pesar de todos los obstáculos presentados por los Demócratas. Desgraciadamente terroristas islámicos han entrado por la frontera sur con México.

Recordemos los tristes eventos del 9/11

Estos atentados se describen en España y Latinoamérica como 11-S. Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por 19 terroristas suicidas, miembros de la red yihadista al-Qaeda (15 eran de Arabia Saudita, dos de los Emiratos Árabes Unidos, uno de Egipto y uno del Líbano). Los aviones fueron usados como armamento en forma de cohetes por primera vez en el mundo estrellándolos contra edificios.

Los aviones de los vuelos 11 de American Airlines y 175 de United Airlines fueron los primeros en ser secuestrados. El vuelo 11 de American Airlines de un avión Boeing 767 despegó del aeropuerto de Logan de Boston rumbo a Los Ángeles. Mohamed Atta tomó control de la cabina, probablemente después de asesinar a los pilotos, y estalló el avión del vuelo 11 de American Airlines contra la Torre Norte del World Trade Center de Nueva York a las 8:46 de la mañana. Todos a bordo y cientos en el edificio perecieron instantáneamente.

Otro Boeing 767 del vuelo 175 de United Airlines en otra parte del aeropuerto de Logan en Boston salió rumbo a Los Ángeles. El terrorista islámico Marwan al Shehhi chocó el avión del vuelo 175 de United Airlines contra la Torre Sur del World Center.

Ambas torres de 110 pisos se desplomaron matando a miles incluyendo policías y bomberos que fueron a auxiliar a las víctimas de este ataque sin precedente. La Torre Sur se desplomó a las 9:59 a.m. y la Torre Norte a las 10:28 a.m. Un tercer edificio del World Trade Center se derrumbó a las 5:20 de la tarde. Aparte de estos tres edificios 23 rascacielos adyacentes tuvieron que ser demolidos por los daños sufridos.

Un tercer avión Boeing 757 del vuelo 77 de American Airlines despegó del aeropuerto Washington Dulles rumbo a Los Ángeles. A las 9:37 a.m. el terrorista islámico Hani Hanjour estrelló el avión contra el Pentágono volando a una velocidad de 530 millas por hora. Todos abordo murieron instantáneamente y también 125 civiles y militares del Pentágono.

El cuarto avión secuestrado fue un Boeing 757 del vuelo 93 de United Airlines que salió del aeropuerto Liberty Internacional de Newark, New Jersey rumbo a San Francisco. Estos pasajeros se enteraron al recibir mensajes de los ataques contra el World Trade Center al recibir mensajes de sus familiares y se dieron cuenta que los terroristas estrellarían su avión contra algún edificio importante. Entonces los pasajeros valientes que estaban desarmados  decidieron intentar tomar control del avión.

El terrorista Ziad Jarrah, quien piloteaba el avión, comenzó a moverlo rápidamente hacia la izquierda y derecha y hacia arriba y abajo para impedir que los pasajeros llegaran a la cabina. Al ver que los pasajeros iban a penetrar la cabina, Jarrah decidió estrellarse en un campo cercano a Shanksville, Pennsylvania volando a una velocidad de 580 millas por hora. Jarrah gritó varias veces “Allah es grande” al estrellar el avión a las 10:03 de la mañana.

Estaban sólo a 20 minutos de Washington, D.C. El objetivo de los terroristas de este avión, como explicó posteriormente el líder de al-Qaeda, Khalid Shaikh Mohammed, quien planeó el atentado, era estrellarlo contra el Congreso de los Estados Unidos. Los pasajeros valientes desarmados lo impidieron y salvaron muchas vidas en el Capitolio y en el Congreso.

Estados Unidos no estuvo alerta para prevenir el 9/11

Verdaderamente el gobierno de los Estados Unidos no prestó la debida atención al peligro inminente de al-Qaida y su líder Osama bin Laden, a pesar de los ataque previos en el exterior y en nuestra nación. El 26 de febrero de 1993 nueve terroristas de al-Qaeda y afiliados a la Hermandad Musulmana explotaron un camión bomba en el parqueo subterráneo de las torres gemelas del World Trade Center matando a seis personas e hiriendo a más de mil. Un agujero del tamaño de siete pisos se formó después de la explosión.

Todos estos terroristas fueron dirigidos por el llamado “Sheikh Ciego”, Omar Abdel-Rahman (en árabe: عمر عبد الرحمن‎, ‘Umar ‘Abd ar-Raḥman; nacido el 3 de Mayo de 1938), fueron capturados y condenados ante las cortes de los Estados Unidos. Omar Abdel-Rahman llamado en esta nación “The Blind Sheikh”, fue sentenciado a cadena perpetua. Otros atentados planeados por estos terroristas contra el Túnel de Lincoln y puentes en Nueva York fueron abortados por nuestros servicios de seguridad.

El 7 de agosto de 1998 al-Qaeda voló las embajadas de los Estados Unidos en Nairobi, Kenya y Dar es Saalam, Tanzania, matando a varios estadounidenses y ciudadanos esos dos países. Después, el 12 de octubre de 2000, al-Qaeda explotó un bote bomba con terroristas suicidas al lado del destructor USS Cole matando a 17 marineros e hiriendo a 39 y casi hundiendo nuestro barco de la marina de guerra en Yemen.

El Congreso y la rama ejecutiva de nuestra nación no actuaron rápidamente para destruir al-Qaida radicada en Afganistán. En el reporte de la Comisión del 9/11 publicado el 22 de julio de 2004 se explicó que los presidentes Bill Clinton y George W. Bush, aunque estaban conscientes del peligro que al-Qaeda representaba para nuestra nación, no dieron órdenes al Pentágono de atacar los campamentos de al-Qaeda en Afganistán con tropas especiales, con nuestra aviación o con cohetes de los barcos de nuestra marina de guerra. Un ataque militar preventivo que hubiera matado a Bin Laden y la mayoría de los terroristas de al-Qaeda hubiera evitado la tragedia del 9/11.

La Comisión Bipartidista del 9/11 encontró que nuestra nación falló en imaginación, política de defensa y seguridad nacional. El gobierno también falló al no intercambiar y compartir la información obtenida por algunas de sus agencias de inteligencia con el resto del gobierno y al abstenerse en dar la orden a las fuerzas armadas a que destruyeran los campamentos de los terroristas.

El gobierno de nuestra nación debió haber pensado que si al-Qaeda había usado camiones bombas y barcos bombas también hubiera podido usar en el futuro aviones secuestrados como armamento. Más aun cuando en Manila se descubrió un serio plan de al-Qaeda de volar con bombas varios aviones que volaban desde las Filipinas a nuestra nación.

Aunque la muerte de Bin Laden fue una gran victoria para nuestra nación, al-Qaeda y otros terroristas islámicos no ha sido completamente destruido. El presidente Donald J. Trump cumplió con su promesa de campaña de destruir y expulsar el Estado Islámico, también llamado Califato Islámico, ISIS o ISIL, y otros terroristas afiliados al-Qaeda en Irak y Siria. El presidente Trump dio todos los recursos necesarios a las Fuerzas Armadas para expulsar los terroristas, opuesto al presidente Barack Obama quien con sus las reglas de combate, protegió a todos los terroristas en estas dos naciones. De hecho fue Barack Obama el creador del Estado Islámico y otros grupos terrorista ya que le envió toneladas de armamentos de Libia a Turquía y después a Siria. Obama y otros en su administración cometieron alta traición y negligencia criminal.

Durante el aniversario del ataque de las Torres Gemelas y el Pentágono, el 11 de septiembre del 2012 Ansar al Sharia, una organización afiliada a al-Qaida, atacó la misión diplomática y el Annex de la CIA que estaba localizado a una milla del llamado  consulado en Bengazi, Libia asesinando al embajador Chris Stevens y tres otras personas. (Continuará)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15