DERECHOS HUMANOS, MAGISTERIO UNIVERSAL

Por Carmelo Diaz Fernández-Especial para Nuevo Acción

Este 10 de diciembre estaremos conmemorando el 71˚ Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El texto del documento está inspirado en la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Ese día, del año 1948, fue adoptada la Declaración por la tercera Asamblea General de las Naciones Unidas en la ciudad de Paris. El histórico documento proclamó ante el mundo un nuevo orden de respeto a la dignidad de las personas, tales como sus derechos laborales, sociales, políticos, religiosos y cívicos. La Declaración se sostiene sobre los pilares esenciales de la humanidad, es decir: la libertad y el ejercicio de los derechos ciudadanos en cualquier nación del orbe.

La delegación cubana al citado evento fue de gran significación para nuestra nación, por cuanto el doctor Guy Pérez Cisneros, delegado permanente de la República de Cuba ante las Naciones Unidas, presentó el primer proyecto de la Declaración, para que sirviera de base al trabajo de la comisión designada al efecto.

La República de Cuba desempeñó un glorioso papel en la confección de la Declaración y una importante participación en aquellos acontecimientos.

Esta Declaración Universal es fruto de grandes esfuerzos de cavilación y progreso humanos, momento cimero en que la humanidad llegó a su mayoría de edad en términos de educación cívica y que ha sido motivo de inspiración para la formación de los ciudadanos de hoy.

Civismo es también descubrir los caminos de acción viva en los cuales podemos identificarnos y encontrarnos todos, unidos en diversidad al servicio de las mejores obras del intelecto humano.

Como hemos señalado, Cuba fue gestora, firmante y fundadora del magno documento. Por infortunio nuestra nación es víctima desde hace sesenta años de un régimen totalitario convertido en tiranía comunista que subyuga a la ciudadanía y viola con saña los 30 artículos de la más universal de las declaraciones.

No podemos señalar por falta de espacio los 30 artículos violados por aquel régimen, pero si los más relevantes que la tiranía no solo viola con crueldad sino también con terror.

ARTICULO 3.- Todo individuo tiene derecho a la vida, la libertad y la seguridad de su persona.

ARTICULO 5.- Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos y degradantes.

ARTICULO  6.- Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

ARTICULO 7.- Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

ARTICULO 17.- Toda persona tiene derechos a la propiedad, individual y colectivamente, nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

ARTICULO 18.- Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

ARTICULO 19.- Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

ARTICULO 23.- Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Ante estas graves violaciones siempre hemos respondido con los principios y valores consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Consecuentemente podemos afirmar que Cuba será de nuevo, con el esfuerzo de todos los cubanos, republicana y democrática, y las banderas de la Declaración ondearan con renovada energía bajo el cielo de la libertad de  nuestra nación.

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