DESDE EL ARCHIPIÉLAGO: LA MUERTE DE UN GIGANTE DE LA LIBERTAD

Por, Héctor Julio Cedeño Negrín-Periodista Libre de Cuba

Aunque la propaganda mentirosa y sistemática puede a veces confundir a los que luchan por la democracia y la libertad y llevarnos a conclusiones erróneas, siempre la verdad termina por abrirse paso y derrotar la falsedad. Así ocurrirá finalmente con la historia de Luis Posada Carriles. La tiranía castrista vertió, toneladas de mentiras y de falsedades contra su persona que han intoxicado al pueblo cubano, pero al final se desvanecerán.

Tendremos que dedicar años para reivindicar su imagen y para mostrar su legado como hombre de entereza y actitud incansable, como luchador anticastrista y anticomunista inclaudicable, como un gigante de la libertad y del restablecimiento de la democracia, que dedicó toda su vida a la causa de Cuba.

Porque negar que también estuve entre los escépticos, intoxicado un poco por la propaganda teatral y nociva de esta tiranía abominable, pero pude ver la luz y rectificar mi error. Comprendí la realidad y el verdadero valor de este hombre de mil batallas, temido hasta el temblor por Fidel Castro, hasta la desesperación por el tirano, como teme el diablo a la cruz.

En febrero de 2015 mi abuela materna de cien años, se encontraba ingresada en la Sala de terapia intermedia, de la antigua Quinta de Dependientes, aquejada de un derrame cerebral. Frente a su cama se encontraba ingresado, un señor con un cuadro clínico muy similar.

Luego supe que se trataba de uno de los esbirros más connotados de Fidel Castro y que conocía a sus dos hijos, desde que eran niños, porque trabajé en un lugar que estaba frente a su casa. Del padre nunca supe, no recuerdo haberle conocido aunque esa gente suele ser muy reservada para poder pasar inadvertida.

Me contaba el hijo, que éste había sido uno de los hombres más cercanos a Fidel Castro y hasta puede decirse que una de sus manos derechas, porque Fidel tenía varias. Dado el terror del tirano y el miedo atroz por Posada Carriles, le ordenó a su sicario, que organizara una acción militar para matar a Luis Posada y por los informes de inteligencia que recopilaron, llegaron a la conclusión de que Posada pasaría un domingo en las instalaciones de la base militar de Ilopango, que se encuentra en El Salvador.

Ese domingo realizaron, un tremendo ataque militar contra la mencionada base, de tal suerte y tal envergadura, que provocó cuantiosos muertos y heridos en el lugar y una tremenda destrucción. El ataque fue atribuido, a la guerrilla salvadoreña en acción durante esos años, pero en realidad fue efectuado por terroristas cubanos, enviados por Fidel Castro y ordenado personalmente por él. Al final el ataque resultó infructuoso, porque ese día Luis Posada Carriles ni siquiera se portó por aquel lugar y Fidel Castro quedo contrariado por aquel fracaso.

Ese héroe terrorista que cumplía órdenes directas de Fidel Castro y que llegó a estar en la lista, de los diez terroristas más buscados por el gobierno de los Estados Unidos, murió más tarde casi como un indigente. Sin ser atendido y sin que a los que tanto sirvió y ayudo, le llevaran al menos una caja de jugo al hospital donde se encontraba ingresado, cuidado únicamente por sus dos hijos, casi sumidos en la pobreza.

Durante varios años abrigué el sueño de conocer a ese incansable luchador por la libertad que fue Luis Posada Carriles y supe que se encontraba enfermo ya en el final de su vida, pensé que ya no tendría la oportunidad de conocerlo, pero en el año 2017 se me dio esa ocasión, excepcional. Unos muy buenos amigos me invitaron a visitar ese formidable país que son los Estados Unidos.

Entre las primeras cosas que hice al llegar allí, fue preguntar cómo poder visitarlo y me dijeron que eso era bastante difícil, no obstante seguí indagando y gestionando, hasta que una mañana de abril, me llamaron y pasaron a recogerme, casi secretamente me llevaron a un lugar donde le darían un merecido homenaje, un almuerzo en su honor y una medalla por sus batallas a favor de la libertad y por sus interminables años de lucha en contra del castrato.

Felizmente pude estar allí y tener el privilegio de conocerle y poder abrazarle e intercambiar unas palabras con él, también unas fotos para la posteridad.

Se habían cumplido mis sueños y al hacer un año en estos días, de aquel encuentro, me enteré de la noticia escuchando a la Radio Martí. Sentí una gran tristeza, sobre todo porque él no pudo alcanzar en vida, la dicha de ver a Cuba, libre de la tiranía castrista, contra la que él tanto luchó y combatió hasta el final de sus días.

El miércoles 23 de mayo, no pude publicar una nota de condolencia por la partida y por la pérdida, de ese inconmensurable combatiente por la libertad.

A sus familiares y sus amigos, muchos de los cuales también son amigos míos, aprovecho este lunes que es el “Día de los Veteranos” en los Estados Unidos, para hacerlo.

Este día también se le honra a él, porque también es un veterano del Ejército de los Estados Unidos. Miembro eminente además, de la “Brigada 2506” y uno de los más inclaudicables combatientes anticastristas y anticomunistas del mundo.

Alguna vez en Cuba, construiremos un monumento en honor de Luis Posada Carriles paladín de la democracia y de la libertad de Cuba.

¡Gloria eterna a los martires de la Patria! En paz descanse el eterno combatiente victorioso de la patria, que jamás fue derrotado por Fidel Castro, ni por su abyecta tiranía.

2 comentario sobre “DESDE EL ARCHIPIÉLAGO: LA MUERTE DE UN GIGANTE DE LA LIBERTAD

  1. Que costumbre de algunos escritores de hablar del “milagro” sin mencionar al “santo”. Eso crea dudas sobre la veracidad de lo narrado,al menos a mi. ¿Quien era el esbirro castrista a que se refiere el artículo?

    • ¡Muy bien dicho!, Javier Monzón. Esperamos que el autor del artículo tome nota y aclare.

      Aldo Rosado-Tuero-Director de Nuevo Acción

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15