DESDE EL ARCHIPIÉLAGO: LA PRIMERA CRISIS EN LAS NUEVAS RELACIONES POLÍTICAS ENTRE CUBA Y LOS ESTADOS UNIDOS

INMIGRANTESCUBANOSENCOSTARICACONAGENTESCASTRISTASINFILTRADOSHECTORJULIOCEDENOPARAILUSTRARARTIC.Por, Héctor Julio Cedeño Negrín

Sin esperar a la toma de posesión de un Presidente republicano, ya comienza una nueva crisis política entre Cuba y los Estados Unidos. Porque la situación migratoria de los cubanos en las fronteras entre Costa Rica y Nicaragua se inscribe ya en este  contexto aun cuando los gobiernos de ambas naciones tratan de disimularlo. Dos gobiernos que hasta hace menos de un año eran antagónicos y que hasta ahora no hay manera de que dejen de serlo, muy a pesar de Barack Obama o de Raúl Castro.

Ya lo decía George H. W. Bush  desde República Dominicana en momentos en que este  ejercía como vicepresidente de Ronald Reagan, allá por la década de los ochenta y luego de  la crisis migratoria del inicio de esa misma década; una nueva emigración masiva de los cubanos, sería considerada como una declaración de guerra contra los Estados Unidos por parte de los gobernantes de la isla y se tomarían todas las medidas pertinentes para corregir esa situación.

Una de esas medidas podría ser, tomar una porción del territorio nacional  y crear allí las condiciones para que los cubanos vivieran adecuadamente sin necesidad de emigrar hacia los Estados Unidos.  Los cubanos nos refugiaríamos en nuestro propio territorio, estableciendo allí la democracia y la libertad, con un estado de derecho y una economía de mercados en el propio territorio cubano. Una maravilla sin lugar a dudas y una alternativa a la tiranía castrista, algo así como Corea del Sur con respecto a Corea del Norte.

Las declaraciones de Bush no fueron secundadas por Bill Clinton ni por Barack Obama, pero Fidel Castro temió por las acciones de los Bush, padre e hijo y controló la emigración durante sus gobiernos, fusilando y encarcelando a los que desobedecieron sus órdenes. Al asumir William Clinton no lo respetaron para nada y  tampoco a Barack Obama, pero la reciente visita del sub-Secretario de Seguridad Interior parecer haber expresado alguna advertencia sobre ese tema al gobierno cubano, Amén de otras cuestiones debatidas.

Rafael Correa, el dictador del  Ecuador, ha hecho oídos sordos a los pedidos del gobierno cubano para cerrar la entrada de los cubanos a su país, algo que le resulta conveniente desde el punto de vista económico y que tropezaría con su filosofía sobre la libertad de movimiento para los que deseen viajar o emigrar a través del mundo. Complacer a los gobernantes cubanos entraría en contradicción con sus exigencias para quienes maltratan a los migrantes ecuatorianos.

Pero Daniel Ortega o su mujer Rosario Murillo que es la que gobierna verdaderamente a Nicaragua. Porque Daniel pasa la vida borracho, se ha plegado a las exigencias de Raúl Castro para detener el paso de los cubanos por tierras nicaragüenses. ¿Quién puede pensar que los gobernantes nicaragüenses se atreverían a reprimir a los cubanos si Raúl Castro no se los hubiera solicitado?

Ortega es un incondicional de los hermanos Castro al igual que Nicolás Maduro y debe su poder al ejército cubano, que fue verdaderamente quien derrocó a Anastasio Somoza el 19 de  julio de 1979 y quien lo impuso en el poder en Nicaragua. Pero fue además quien lo asesinó para que no retornara a la nación centroamericana y no perturbara los planes del gobierno cubano, eso es una realidad.

Evidentemente esta crisis, es una crisis política de la tiranía castrista que Raúl Castro quiere exportar hacía los Estados Unidos y repartirla entre varios países latinoamericanos para tratar de atenuarla o que se la ayuden a resolver de alguna manera, aunque nadie podría hacerlo, porque es una crisis sistémica, que solo se resolvería defenestrando el castrato.

La situación de Cuba está tomando causes insospechados y convirtiéndose en un problema internacional. Por una parte el gobierno cubano no puede detener la emigración ilegal masiva, porque la cada vez peor situación política y económica del país provoca un progresivo deterioro del nivel de vida de los cubanos y con ello un escenario de conflictos internos que pudiera derivar en un estallido social, lo que exige mantener bien abierta la válvula de escape.

Por otro lado los gobernantes cubanos están recibiendo exigencias y presiones del gobierno norteamericano para que pare esa emigración desordenada y quejas de  otros gobiernos de la región que se ven afectados por el paso irregular y cada vez más numeroso de los cubanos, con el consabido aumento en el costo de las operaciones aduanales,  policiales y de todo tipo.

Estados Unidos está otorgando como siempre alrededor de veinte mil visas anuales, pero resultan insuficientes para los que quieren largarse de este país, probablemente los gobernantes cubanos piensen que debe duplicarse esa cifra a cuarenta mil visas, para tratar de disminuir las entradas ilegales al país del norte, pero incluso esa cantidad de visas sería insuficiente. No sé si habrán hecho esa propuesta en las conversaciones migratorias.

Ellos la emprenden hipócritamente contra la ley de Ajuste Cubano, pero saben que gracias a esa ley es que los hermanos Castro y su familia han podido mantenerse en el poder y además ahora reciben miles de millones de dólares procedentes de las remezas familiares que envían los miles de cubanos emigrados, de las que ellos se apropian en un alto por ciento, vendiéndoles extremadamente caro, los productos y los servicios.

Si no existiera la ley de Ajuste los cubanos habrían tenido que permanecer en Cuba y  alzarse determinadamente contra la tiranía castrista. A estas alturas habrían derribado a los tiranos o los Castro hubieran fusilado a la mitad de la población cubana porque no podrían haberse marchado varios millones de cubanos hacía los Estados Unidos.

El gobierno de Costa Rica se ha comportado de una manera excelente con los migrantes cubanos mientras que la dictadura nicaragüense ha reaccionado de la misma forma que los tiranos cubanos, en contra sus ciudadanos, llámense Las Damas de Blanco, opositores diversos, trabajadores por cuenta propia, protestantes del “Maleconazo” o cualquier ciudadano que reclame sus  derechos y sus libertades, a palo limpio.

A mi parecer y como expresé en un artículo advirtiendo al Presidente Obama; las nuevas relaciones entre Cuba y los Estados Unidos y la falta de exigencia del gobierno norteamericano para que la tiranía mejore ostensiblemente la situación de los cubanos, lo único que conseguirá es lo que ya está consiguiendo, que se desate la estampida migratoria de los cubanos hacía los Estados unidos. Eso no lo parará nadie y se incrementará en los días y meses que se avecinan, así que esperaremos muchos más incidentes como este, de ahora en lo adelante.

Los cubanos han sido infectados por el virus migratorio, en una epidemia cuyo propagador principal, es la propia tiranía castrista  y ya no se detendrán ni siquiera masacrándolos, tendrían los yanquis que socorrernos librándonos ellos mismos de la tiranía castrista o aceptar que sigan llegando los cubanos por miles y por cualquier vía posible y es que los cubanos escapamos de la peste, no existe nada peor.

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