DESDE EL ARCHIPIÉLAGO: LA TRISTE CAÍDA DEL OTRO 18

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Foto: Logo Otro 18

JULIOALEAGAPESANTPor, Julio Aleaga Pesant- Primavera Digital

El Vedado, La Habana. -Luego de un año de su creación Otro 18 y la Mesa de la Unidad de Acción Democrática (MUAD) dejan más sombras que luces.

¿Recuerdan a Espacio Abierto, otro triste y estéril ejercicio, dirigido por los mismos, y que se fue en fade como ahora desaparecen estos proyectos?

Paul Ryan, como León Trotski a Stalin, no se enfrentó a Trump en la cumbre de la tragedia. Ambos pensaron que los intereses del partido eran superiores a la moral y la decencia. Trotski fue asesinado. Ryan pagará con su carrera política. En ambos casos, el bolchevique, y el republicano, al priorizar los valores urgentes sobre los importantes, pagan una responsabilidad política y humana.

¿Debemos seguir la senda de Trotski y Ryan? ¿Ubicar el interés de derrocar a la dictadura por encima de la moral, la honestidad y la decencia? ¿Congraciarnos con una corrupción que corroe el alma de la sociedad, por ambicioncillas femeniles? ¿O en cambio, enfrentar los problemas que minan a la oposición, “como el yugo y la estrella”, para asumir el liderazgo de una nación acéfala ante la decrepitud de la elite comunista?

A punto de desaparecer, Otro18 y la MUAD, solo presentaron una “agenda mínima”, y una discreta propuesta de reforma electoral. Todo eso en un año y ¿al viento? cientos de miles de dólares gastados en viáticos de viajes a varios países, donde recibieron entrenamientos poco prácticos para la realidad cubana.

A lo largo de 12 meses los del Otro 18 y la MUAD, crearon “alianzas” y lanzaron faroles a los medios de comunicación. Un ejemplo es la peregrina idea de que presentarán 90 candidatos, con los que ganarán las elecciones de 2017.

Ni hablar de la corrupción imperante. Un entramado donde la ruptura de Cubalex con Otro 18 y MUAD, esconde un esqueleto de caudillismo, complicidad y corrupción, comparable al que practica el castrismo.

¿Un error del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, en Madrid, o de Aimel Ríos Wong al diseñar el proyecto y seleccionar recursos humanos para una agenda ambiciosa, o parte de una tajada donde los beneficiados son para los que controlan la industria del anti-castrismo?

Creado supuestamente para promover la participación electoral de la oposición en el año que Raúl Castro prometió abandonar el poder, el declive de Otro18 y la MUAD, pone de manifiesto por qué la sociedad cubana no confía en la oposición como alternativa de cambio.

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