DESDE EL ARCHIPIÉLAGO: SALUDO DE LA UNIÓN SINDICAL CRISTIANA DE CUBA A LAS CONMEMORACIONES DE OCTUBRE

DESCUBRIMIENTODEAMERICAPORCOLONHECTORJULIOCEDENOPARAILUSTRARARTIC.Por, Héctor Julio Cedeño

Octubre es un mes de rememoración para los hispanos pues el día 12 de ese mes precisamente, nació la hispanidad. Con el descubrimiento de las Américas por el Almirante Cristóbal Colón el latinismo se enseñoreó en esta tierra y hoy los americanos somos los latinos por excelencia. En otros tiempos en Cuba celebrábamos el 12 de octubre como el “Día de la Raza” y en las escuelas especialmente se realizaban numerosas festividades de las que disfrutaban los pequeños, aunque también los adultos, pero con el advenimiento de la llamada revolución cubana, todo quedó en el olvido.

El “10 de Octubre” es un acontecimiento memorable pero más local, ese día de 1868 comenzamos los cubanos la gloriosa gesta libertaria para independizarnos del  yugo colonialista español.  La figura cimera de aquella hombrada memorable fue sin dudas la del insigne patriota Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, el inigualable “Padre de la Patria”, quien colocó todo su patrimonio al servicio de la nación.

No resulta ocioso señalar que Céspedes fue el gran inspirador y el iniciador de aquellas luchas libertarias contra la esclavitud, entendida esta como el esfuerzo por romper las cadenas que imponía la metrópolis española pero transmutada a los tiempos actuales en la lucha por  quebrar las nuevas cadenas impuestas por los hermanos Castro y que han subyugado a la patria de José Martí durante los últimos cincuenta y seis años. Esta tiranía esclavista, lacera y envilece a toda la nación cubana.

En los tiempos de la colonia española era el Rey con sus Ejércitos y su Armada quien imponía el colonialismo y la esclavitud de los cubanos, el Rey se consideraba como el amo y señor de toda la nación. Hoy los que se consideran propietarios de esta isla y caciques de sus miserables  habitantes son los herederos de aquel colonialista gallego que avasallaba a los braceros contratados en su plantación, a los que consideraba como sus esclavos, experiencia  que trasmitió íntegramente a sus vástagos bastardos, que hoy subyugan y esclavizan a la nación cubana.

Los Castro son los continuadores del antiguo colonialismo español y multiplican su perversidad conservando el poder  por la fuerza de las armas. Pero además pretenden imponernos una nueva generación de tiranos que utilizarán como sus sucesores. Esta generación se encuentra encabezada por el Coronel Alejandro Castro Espín, hijo y heredero inmediato de Raúl Castro y futuro colono esclavista que hoy permanece en la penumbra pero que estará presente en la sucesión.

El espaldarazo de Barack Obama a la tiranía castrista parece tener como fin precisamente la legitimación de esa sucesión. Al parecer en la filosofía del Presidente apoyar ese proceso eliminaría un escenario traumático y violento en tierras bañadas por el mar Caribe, puesto que la tiranía castrista tiene el control total y absoluto sobre los cubanos. Estos no podrán revelarse contra el régimen imperante, dejando para los ciudadanos únicamente la prerrogativa de adaptarse al nuevo escenario y  confiando que a mediano plazo el gobierno de los Estados Unidos  pueda tener una mayor influencia sobre los acontecimientos en la isla.

En verdad este reconocimiento de la tiranía castrista traiciona las promesas del Presidente y apuñala por la espalda al pueblo cubano. Ya de hecho nos encontramos solos ante nuestra propia realidad y sabemos que completamente solos tendremos que continuar adelante, porque del actual gobernante estadounidense nada podemos esperar. De hecho  ni siquiera el gobierno norteamericano  emite la menor nota de protesta por los desmanes cometidos contra el pueblo cubano ni contra la creciente represión impuesta por la tiranía.

Barack Obama ha llegado al paroxismo de su vanidad personal  y hoy quiere venir a Cuba investido como Jefe de Estado y ser recibido con honores militares por los tiranos cubanos, algo que al parecer era su sueño oculto desde su adolescencia izquierdista. De hecho sería todo un record; el único Presidente norteamericano en visitar la isla nación en el ejercicio de su cargo, durante toda la historia de Cuba y la de los Estados Unidos. Ese sería su legado, el que él desea equiparar con el legado de los próceres de la nación estadounidense, como son George Washington, Abraham Lincoln o el inolvidable Ronald Reagan.

Recuerda al episodio escenificado entre Fulgencio Batista y Rafael Leónidas Trujillo. El sátrapa dominicano quería visitar a Cuba investido como Jefe de Estado y que Batista le recibiera con honores militares y pasar revista a las tropas formadas vestido con su flamante uniforme de general y su rimbombante bicornio, pero Batista un tirano con cierta dignidad y alguna vergüenza, nunca recibió a Chapitas con esa investidura y lo dejó con las ganas de participar en tal ceremonia.

Lo que le gustaría a Raúl Castro es que Barack Obama reciprocara ese gesto suyo y que le recibiera en Washington como a un Jefe de Estado. Esto para la envidia de Fidel Castro y el total escarnio de la institución presidencial norteamericana hecha por el peor Presidente de la historia de los Estados Unidos de América, pero tal vez Obama no se atreva a dar ese paso, siendo un año de elecciones y donde los demócratas van en desventaja con tanto mugre.

La mayor demostración del fracaso de la nueva política de Barack Obama es la  estampida migratoria desatada  con el anuncio del 17 de diciembre, como podría llamarse a la emigración masiva de los cubanos hacia el territorio de los Estados Unidos y que ya batió un nuevo record de inmigrantes ilegales llegados al territorio norteamericano por todas las fronteras, antes de concluir incluso el pasado año fiscal, finiquitado el pasado 30 de septiembre de 2015.

La cifra se convirtió en la segunda mayor oleada desde la de 1980, superando con creces la fuga masiva de 1994 y que clasificaba como la segunda mayor de todos los tiempos, donde se calcula que escaparon  unos treinta y cuatro mil cubanos de las garras de la tiranía castrista. La del año concluido  debe superar holgadamente los cuarenta mil inmigrantes. Seguramente este record será batido en el nuevo año fiscal 2016 que comenzó precisamente el pasado 1 de octubre de 2015.

Las tratativas enunciadas el 17 de diciembre de 2014 son una equiparación con el “Tratado de Paris” firmado en 1898, donde se consumó la traición del gobierno de los Estados Unidos de la época contra el pueblo cubano y se marginó especialmente a los negros cubanos que acababan de emerger de la esclavitud y que fueron relegados a un segundo plano como personas de segunda o de tercera clase.

Es una pena que hoy el primer Presidente negro de los Estados Unidos se alíe cobardemente con la tiranía de blancos que representan los hermanos Castro, colonialistas, esclavistas  y racistas de nuevo tipo para marginar al pueblo cubano y especialmente a los negros que son los más desfavorecidos de toda la sociedad y que representan un porciento sustancial de la población cubana.

Esperemos rebasar el efecto Obama con las próximas elecciones presidenciales de los Estados Unidos a celebrarse en el 2016 y con Carlos Manuel de Céspedes en la memoria libremos de una vez por todas  las batallas para la independencia de los cubanos contra la esclavitud, tanto de la colonia como de la tiranía; no, a la sucesión de los tiranos.

Héctor Julio Cedeño Negrín- Secretario General.

Carmelo Díaz Fernández    PRISIONERO DE CONCIENCIA; Presidente y Fundador de la    UNIÓN SINDICAL CRISTIANA DE CUBA (USCC)

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