DESDE EL ARCHIPIÉLAGO: SE SIGUE APRETANDO LA SOGA ALREDEDOR DEL CUELLO DE LA TIRANÍA

Por, Héctor Julio Cedeno Negrin-Periodista Libre de Cuba

Las últimas medidas tomadas por el gobierno de Donald Trump siguen cercando a la tiranía castrista, hoy enfrascada en negar desesperadamente, los ataques de la inteligencia cubana contra los diplomáticos norteamericanos.

Los tiranos insisten en que no hay pruebas que demuestren esos ataques y tratan de hacer creer que se trata solo de un show “mediático” montado por el gobierno de los Estados Unidos o de un pretexto esgrimido para perjudicar las ya precarias relaciones diplomáticas.

Pero lo cierto es que las investigaciones van tomando cuerpo, demostrando la seriedad del caso y aumentando su credibilidad. Todos los recursos necesarios están disponibles y no puede decirse que los encargados en el asunto, sean personas manipuladas por el gobierno, porque eso es los EE.UU. es algo muy serio.

Ahora se analiza cierta, tecnología producida por Rusia o por la antigua Unión Soviética y su probable utilización por la inteligencia cubana. Pero lo que pone a los gobernantes cubanos la carne de gallina, es desconocer lo que saben los investigadores estadounidenses sobre el caso.

Los norteamericanos continúan con su conocido hermetismo, sin facilitar ni un solo dato a los supuestos “investigadores” cubanos, que han creado un verdadero conglomerado multidisciplinario para tratar de descifrar, la bola que les tirarán los expertos estadounidenses.

Se dice que son más de dos mil los especialistas cubanos de todas las disciplinas, los que intentarán contestar las acusaciones en preparación por los expertos norteños.

Los especialistas cubanos están escarbando en la nada para encontrar algo que exonere a la tiranía de su responsabilidad por esos crímenes. Pero nunca se habían visto, tantos cipayos juntos en un solo grupo.

La verdad saldrá en su momento, pero eso no será lo peor que puede ocurrir, ahí se cumplirá lo que predije desde hace tiempo; esta se convertirá en la peor administración norteamericana que enfrenta la tiranía castrista en toda su historia.

El desenlace puede ser uno de los peores para los gobernantes de facto en estos momentos de total precariedad para la dictadura; este puede ser la ruptura total de las relaciones diplomáticas con el gobierno cubano, la segunda vez que ocurriría en los últimos sesenta años.

Esto retrotraería la historia a la situación existente en los años sesenta, incluso a una situación anterior a la de “Bahía de Cochinos”, como le llaman los brigadistas de la 2506, pero con la diferencia de que hoy no existe el salvavidas soviético de aquella época y el chino esta pinchado.

Esto cortaría prácticamente todos los vínculos entre los dos países, como en aquellos años, algo inesperado, para lo que no está preparado el gobierno cubano. Esa sería la debacle para la tiranía y una crisis mucho peor que la caída, en su tiempo de la Unión Soviética y todo el llamado “Campo Socialista”.

Y es así, porque el gobierno cubano venía trabajando concienzudamente, en su acomodo a la flamante teta estadounidense, que hace tiempo le amamantaba de muchas maneras, pero que utilizando la ingeniosidad de la tiranía, estaban consiguiendo mantener incluso, su infraestructura militar y represiva utilizando los dólares norteamericanos.

Esto sumado a la crisis en la que se encuentra Venezuela, que amenaza con tener un agravamiento total y desfavorable por completo para el gobierno cubano, incluso con un embargo petrolero que limitaría aún más el ya precario suministro de petróleo que recibe la tiranía.

Los planes hechos por ellos tomando como referencia al blando Barack Obama y a la frustrada Hilary Clinton, a la medida de la bienaventuranza demócrata. Pero quizás por la torpeza de unos tiranos arrogantes o de sus sustitutos que ya comienzan a controlar el poder, con un estilo muy similar al de King Jon Un, se han colocado en el peor de los escenarios.

Los que creen en la teoría de que los ataques acústicos podrían haber sido realizados por una facción rebelde, dentro de la inteligencia cubana, tendrían que aceptar que esta “facción” rebelde, querría la caída de la tiranía y no lo contrario, porque una acción como ésta podría provocar incluso, una intervención militar de los Estados Unidos.

Desde ese punto de vista no serían ciertamente los llamados “Talibanes” del castrato los provocadores de esos ataques, porque estos lo que quieren es limitar solo la influencia de la Embajada norteamericana dentro de Cuba a través de sus diplomáticos, manteniendo la relación pero a distancia, dada la desconfianza que le tienen a los gobernantes norteamericanos.

No obstante el análisis de estos asuntos, se puede continuar profundizando. Por lo pronto el futuro parece incierto para la tiranía castrista, lo que me permite vislumbrar su próximo final.

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