DONALD TRUMP, NUESTRO NUEVO PRESIDENTE-PRIMERA PARTE

donaldtrumpcloseup

Donald J. Trump es nuestro nuevo presidente.

FRANKDEVARONAPor Frank de Varona

El republicano Donald J. Trump obtuvo un triunfo enorme en las elecciones presidenciales de Estados Unidos del 8 de noviembre de 2016 y se convertirá en el presidente número 45 del país el 20 de enero de 2017. El voto popular arrojó una elección divisiva, reñida y cerrada como anticipaban algunas encuestas. Mr. Trump recibió 60,071,650 votos populares y ganó 306 votos electorales muchos más del mínimo de 270 votos electorales requeridos para alcanzar la Casa Blanca. Hillary Clinton ganó el voto popular por una pequeña ventaja al recibir 60,467,245 y recibió 228 votos electorales. Para muchos de la prensa establecida, que actuó de una manera prejuiciosa contra el candidato republicano, fue un desenlace sorpresivo. Esta prensa que en inglés y en español presentó a Trump como un delincuente, racista, xenófobo, abusivo con las mujeres y estafador.

Los canales de televisión en español atacaban sin cesar, distorsionaban el record y mentían sobre Donald Trump cada día. La  conducta de estos canales fue asquerosa y el lavado de celebro a sus televidentes fue a diario. La mayoría de la prensa liberal y de extrema izquierda, ahora totalmente desprestigiada, dejó de ser objetiva y parecía que era parte de la campaña de Hillary Clinton.

Mapas de Estados Unidos enseñando los estados y áreas de la nación donde triunfaron Donald Trump y Hillary Clinton

mapaconresultadosdelaseleccionsdel2016

Arizona y Michigan deben estar rojos ya que votaron por Trump quien ganó 306 votos electorales y New Hampshire en azul ya que Clinton ganó ese estado.

mapamostrandolabarridadadaportrumpahillary-partesenrojo

Las áreas en rojos muestran donde votaron por Donald Trump y en azules por Hillary Clinton.

Fue una campaña hostil y divisiva y la prensa vergonzosa y con mucho perjuicio culpó solo a Donald J. Trump. Se le acusó de fomentar violencia en sus mítines asistidos por miles de seguidores. Después se supo que la campaña de la corrupta Hillary Clinton les pagaba dinero a delincuentes para que atacaran a los seguidores de Trump. Con mucha hipocresía Clinton acusaba a Donald Trump y a sus seguidores de ser violentos. No solo estas acciones de violencia violaban las leyes criminales sino también las leyes electorales que prohíben la intimidación a futuros votantes y violaban además la Primera Enmienda a la Constitución que es la libertad de expresión.

Hillary Clinton le llamó a la mitad de los seguidores de Trump “cesta deplorables sin remedio” y dijo que eran “racistas, xenófobos, sexistas, homofóbicos, e islamofóbicos.” Insultó a más de 30 millones de personas patrióticas que estaban en desacuerdo con sus ideas e ideología de extrema izquierda. Sin embargo, esto hizo que los que apoyaban a Trump se auto llamaran “deplorables” con gran orgullo y usaron camisetas con este nombre. Pasó como en Cuba cuando a los anti comunistas los llamaban “gusanos” y todos con orgullo decíamos que lo éramos.

Nunca en su vida este escritor ha sido testigo de tantos actos de violencia contra los seguidores de un candidato a la presidencia. Una oficina de la campaña de Trump, como la que dirigió este escritor en el condado de Miami-Dade, fue quemada y otra apedreada. A diario recibió quejas de personas que decían que sus automóviles habían sido dañados solo por tener un letrero de Trump en el parachoques. Un voluntario le dijo que una persona le lanzó un ladrillo al parabrisas de su auto por tener un letrero de Trump, a otra persona le escribieron racista con una cuchilla y a otra le dañaron las cuatro gomas por la misma razón. A la esposa de este escritor le destruyeron un farol de su auto. Recibió quejas constantes de personas enfurecidas por el robo de los letreros de Trump que colocaban frente a sus casas. A este escritor también le robaron su letrero frente a su casa. Todas estas fechorías son felonías que los seguidores de Clinton cometían por toda la nación todos los días.

Este escritor, quien participó en la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y sufrió prisión por dos terribles años, dirigió una de las 29 oficinas de la campaña de Trump en la Florida. Fue invitado a presentarle a Donald J. Trump el escudo de la Brigada de Asalto 2506 en unión con otros dos brigadistas, el presidente Humberto Díaz Arguelles y Vicente Blanco, durante su visita a la Librería y Museo de la Asociación  de Veteranos de Bahía de Cochinos.

Por primera vez en la historia la Brigada endorsó a un candidato para presidente. Donald Trump se sintió muy honrado al recibir este apoyo y lo mencionó en varias oportunidades al igual que tener una gran mayoría del voto cubano americano. Además este escritor fue invitado a pronunciar unas palabras y hacer el juramento de la bandera en el mitin (Rally) de Trump en el parque del Bayfront en Miami.

El pueblo estadounidense y sobretodo la clase trabajadora anglosajona que ha sido golpeada duramente por la globalización, el fracaso de la política económica de Obama y la ley de salud ObamaCare salió a votar masivamente por Trump. Es un mito que solo los blancos pobres con poca educación apoyaron a Trump. De acuerdo con un sondeo del periódico USA Today la mitad de los estadounidenses de clase media alta que ganan $100,000 o más al año votaron por el candidato republicano al igual que 43% de los votantes con títulos universitarios. Los católicos apoyaron a Trump con el 52% de sus votos. Los cubanos americanos votaron por Trump en gran número rechazando la política de Obama y Clinton de concesiones unilaterales al régimen opresor de Cuba a cambio de nada.

Cuando supo de su derrota en las urnas, la demócrata Hillary Clinton llamó a su rival en la madrugada para conceder su derrota. Sin embargo no le habló a sus seguidores que la esperaban en su hotel y envió a John Podesta, manager de su campaña, a que despidiera a sus voluntarios, quienes marcharon decepcionados por su ausencia.

La  sorpresiva victoria  de Donald Trump dejó incrédulo a medio país y al establishment político, económico y cultural del país y la prensa pro Hillary. Su triunfo destruirá el legado radical de Barack Obama.

Los republicanos tendrán un amplio poder durante los próximos años ya que además retuvieron el control de ambas cámaras del Congreso. En la Cámara de Representantes fueron electos 238 republicanos y 193 demócratas y en el Senado ganaron 51 republicanos y 48 demócratas.

 La derrota del Partido Demócrata fue en todos los estados y en donde se eligieron 33 gobernadores republicanos, un independiente y 15 demócratas. Muchas legislaturas de los estados eligieron más republicanos que nunca. Todavía están contando votos y en algunos escaños todavía no se sabe el ganador. Fue el peor rechazo hacia el Partido Demócrata por los votantes en 90 años. La prensa no ha dicho la verdad y es que ese rechazo no solo fue hacia la corrupta Hillary Clinton sino también hacia fallida política doméstica e internacional de Barack Obama y su agenda radical.

Con esos resultados, Donald Trump, el magnate neoyorquino cambió el tablero político de Estados Unidos y lideró un movimiento contra el establishment de Washington de los dos partidos. Trump ganó en Florida, Ohio, Pensilvania, Michigan y Wisconsin, los “estados en juego” más importantes y los que le brindaron la ventaja casi decisiva. Donald Trump se impuso en los estados del centro rural, el sur del país y en Rust Belt. Esta es  la región que más ha sufrido el éxodo de fábricas que provocó la globalización y la pérdida de empleos por los avances tecnológicos.

Trump construyó un movimiento formado, mayoritariamente, por trabajadores anglo sajones, sin título universitario, quienes se han sentido relegados y dejados a un lado por el progreso del país en los últimos años. Trump les dijo “Los hombres y mujeres olvidados de este país no volverán a ser olvidados” en su discurso de victoria. Su mensaje populista y proteccionista, en contra de los acuerdos de libre comercio, tuvo una gran resonancia en el norte y el centro del país y en el ya citado Rust Belt.(Continuará)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15