EL 54 ANIVERSARIO DE LA INVASIÓN DE BAHÍA DE COCHINOS-II

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(Foto de Aldo Rosado-Tuero-archivo de Nuevo Acción. Aviones vuelan sobre el monumento a la Fuerza Aérea de la Brigada 2506, en formación de piloto caído)

FRANKDEVARONAPor, Frank de Varona

Después de muchos años de enorme e infatigable esfuerzo, el monumento se inauguró en el 2010 en honor a la Fuerza Aérea de Liberación de la Brigada de Asalto 2506. El Capitán Amado Cantillo y el Capitán Eduardo Ferrer lucharon durante muchos años, junto con otros pilotos de la Fuerza Aérea de la Brigada 2506 y brigadistas, por levantar este bello monumento que honra a los valientes pilotos y mecánicos muertos en combate luchando por la libertad de Cuba.

El Monumento a los Pilotos tiene una enorme columna con una placa de bronce con los nombres de los 14 pilotos que dieron sus vidas por la libertad de Cuba. Diez de los héroes pilotos  eran cubanos y cuatro estadounidenses.

HENRYAGUEROSCONB26TAMIAMIAIRPORTMONUMENTOAFAEBRIGADAAl lado del Monumento se encuentra un bombardero B-26 número 931 posicionado en dirección a Cuba (En la foto del archivo de Nuevo Acción,  que aparece arriba, nuestro hermano de lucha, héroe de la “guerra por los caminos del mundo” y colaborador de Nuevo Acción, Henry Agüeros Garcés, junto al mencionado avión). El B-26 931, lleva por nombre Gustavo Ponzoa Álvarez en homenaje y recordación a este capitán piloto que lo circulara en el ataque aéreo al aeropuerto Antonio Maceo de Santiago de Cuba el 15 de abril de 1961. Este avión fue prestado por el Museo de la Fuerza Aérea  localizado en Canton, Ohio como resultado de las negociaciones por parte del Capitán Cantillo. El avión B-26 número 931 fue trasladado en dos camiones rastras desde California al aeropuerto de Tamiami a un costo de $24,900.

GRAYSTONLYNCHGray Lynch, miembro de la CIA y el primer hombre en desembarcar en Playa Girón (foto de la izquierda) escribió un libro Decision for Disaster: Betrayal at the Bay of Pigs (Decisión para el Desastre: Traición en la Bahía de Cochinos) publicado en 1998. El monumento tiene una placa de bronce con el nombre de este patriota estadounidense que luchó por la libertad de Cuba. Este escritor conoció a este gran patriota estadounidense en Orlando, junto con el hombre rana Eduardo Zayas Bazán, y después estuvo presente cuando Gray presentó su libro en Miami y se lo dedicó.

El 17 de abril de 2015 hubo otra ceremonia frente al Monumento de los héroes caídos en combate que tiene una llama eterna en la Pequeña Habana. Como todos los años se hace un pase de lista de los patriotas que dieron sus vidas por la libertad de Cuba y todos los allí dicen presentes. Este año participó en la ceremonia Iris Pérez la esposa del valiente opositor Antúnez. Ambos fueron golpeados salvajemente, juntos a otros cubano americanos y opositores de la isla, por los esbirros de la tiranía de Cuba en Panamá cuando llevaban flores al Monumento de José Martí. Todos pelearon valientemente contra los cientos de los gorilas paramilitares que trajo el dictador sanguinario Raúl Castro para agredir a ciudadanos estadounidenses cubano americanos y los opositores de Cuba durante la infame VII Cumbre de las Américas.

El presidente Barack Obama, que sonrió y estrechó las manos ensangrentadas del asesino genocida Raúl Castro en Panamá, mantuvo silencio sobre las salvajes golpizas y patadas contra ciudadanos estadounidenses y opositores planeadas y ejecutadas bajo las órdenes del dictador cubano, algunas de las cuales fueron hechas cerca del salón donde se encontraba el ex presidente Bill Clinton, que también mantuvo silencio. Los esbirros y criminales cubanos gritaron durante horas e interrumpieron las reuniones de los varios fórums de la sociedad civil y se marcharon porque rehusaron estar en el mismo salón donde se encontraban opositores y exilados opuestos a la tiranía que rigen la isla. Los cubanos que amamos la libertad de Cuba fuimos traicionados y abandonados por el presidente John F. Kennedy en 1961 y ahora hemos sufrido otra traición por el marxista que vive en la Casa Blanca.

Durante el 54 aniversario de Playa Girón fui invitado a dar una conferencia el 17 de abril de 2015 en la sede de la Junta Patriótica Cubana por su presidente el licenciado Antonio de Esquivel. Al día siguiente este escritor participó en el programa de Radio Mundo 1450 AM de 11 a 12 de la mañana de todos los sábados de la Junta Patriótica Cubana que dirige Antonio de Esquivel. En ambas ocasiones este escritor explicó entre otras cosas lo siguiente:

“Cuba pudiera haber sido liberada del comunismo si el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy hubiera seguido fielmente el plan de la invasión a Cuba preparado por el Pentágono y la CIA. Desgraciadamente el plan original fue cambiado varias veces haciendo que la Brigada de Asalto 2506 fuera derrotada antes de llegar a Cuba por la traición de la Casa Blanca y el Departamento de Estado.”

Gray Lynch escribió en su excelente libro Decision for Disaster: Betrayal at the Bay of Pigs que “la Fuerza Aérea de la Brigada fue reducida de 22 aviones B-26 a 16 por órdenes del presidente Kennedy. El plan original contemplaba cinco ataques contra los aeropuertos en Cuba y en cada ataque se usaran los 16 aviones. El primer ataque se había programado para el amanecer D-2, o sea para el 15 de abril y el segundo al atardecer del mismo día. El tercer y cuarto ataque se llevaría a cabo al amanecer y al atardecer del D-1, o sea el 16 de abril.

El quinto ataque se llevaría a cabo al amanecer del D-day, o sea el día del desembarco, el 17 de abril de 1961, varias horas después que la Brigada hubiera desembarcado. Estos bombarderos del quinto ataque no regresarían ya a Puerto Cabezas y aterrizarían en el aeropuerto de Playa Girón. De haberse ejecutado el plan original del desembarco por Trinidad que contemplaba cinco ataques por la Fuerza Aérea de la Brigada con todos los 16 aviones B-26 se hubiera cambiado la historia de Cuba y la Brigada 2506 hubiera triunfado y erradicado el comunismo”.

Si la Brigada 2506 hubiese triunfado, el pueblo de Cuba no hubiera sufrido más de medio siglo de la más sangrienta y la más cruel tiranía del Hemisferio Occidental. Ciento de miles de vidas se hubieran salvado no solamente en Cuba, sino a través de Latinoamérica. Hoy en día Venezuela no hubiera tenido un Ejército Cubano de Ocupación cometiendo todo tipo de crímenes y violaciones de derechos humanos. No hubiera existido un Hugo Chávez, un Nicolás Maduro, un Evo Morales, un Rafael Correa, y un Daniel Ortega implantando tiranía en sus pueblos. El mundo entero no se hubiera visto en el gran peligro de guerra nuclear, como ocurrió en octubre de 1962. Por supuesto, los hermanos Castros estarían presos o muertos. Cuba hoy en día sería uno de los países más prósperos no sólo de las Américas, sino también de todo el mundo.

El presidente John F. Kennedy dio la orden de reducir el primer ataque sorpresivo a Cuba de 16 bombarderos B-26 a sólo ocho y en vez de todos los aeropuertos donde se encontraban los aviones de la Fuerza Aérea Revolucionaria (FAR), a sólo tres aeropuertos. El ataque sorpresivo del 15 de abril de 1961 a San Antonio de los Baños,  Columbia y Santiago de Cuba tuvo éxito, pero quedaron siete aviones sin destruir, entre ellos jets T-33, unos Seafury (caza rápido) y unos  B-26.

Uno de estos ocho aviones fue averiado por las cuatro bocas, o ametralladoras anti-aéreas provistas al régimen comunista de Fidel Castro por la Unión Soviética, y tuvo que ejecutar un aterrizaje forzoso en la Base Naval de Boca Chica en los cayos de la Florida. Otro B-26 con el capitán Danny Fernández Mon y su copiloto se estrelló en el mar frente a La Habana, siendo estos los dos pilotos cubanos, los primeros que dieron sus vidas por la libertad de Cuba.

DEANRUSKPor orden del presidente Kennedy y con la recomendación del secretario de Estado Dean Rusk (foto), miembro del Council of Foreign Relations (CFR) y ex director de la Fundación Rockefeller, los otros ataques aéreos programados antes y durante del desembarco de la Brigada en Bahía de Cochinos fueron suspendidos. Con esas órdenes y otras que dio, como el cambio del lugar de la invasión de la ciudad de Trinidad a la Bahía de Cochinos, el Presidente Kennedy sentenció la Brigada 2506 a su completa destrucción.

Fue sin dudas un acto de negligencia criminal y de una incompetencia increíble. Fue también la primera vez que los Estados Unidos abandonó a un fiel aliado y fracasó en una guerra que el gobierno norteamericano auspició.

Tristemente todos estos cambios de planes ocurrieron a pesar de que la CIA y el Pentágono objetaron enérgicamente. Sin el control total del aire y el apoyo naval al desembarco, no podía la pequeña fuerza de la Brigada de 1,474 soldados vencer a unos 200,000 soldados y milicianos enemigos que se encontraban por toda Cuba. La Unión Soviética le había proporcionado al gobierno comunista de Cuba con numerosos tanques pesados de tipo Stalin y artillería de largo alcance y numerosas ametralladoras antiaéreas que le llamaban de cuatro bocas.

Los pilotos de la Fuerza Aérea de la Brigada 2506 habían sido entrenados por pilotos del Alabama National Guard bajo la dirección of General Reid Doster y por la CIA en Guatemala en 1960 y 1961. Los pilotos estadounidenses en Guatemala tenían órdenes de no participar en combate. Esto cambiaría después.

Durante la madrugada del 17 de abril, los pequeños barcos de carga y otros mayores que transportaban los camiones y los cinco tanques de la brigada que transportaban a los 1,474 soldados de la Brigada 2506 llegaron a la Bahía de Cochinos donde fueron atacados una y otra vez por los siete aviones castristas. Uno de estos barcos, el Río Escondido, explotó como una bomba atómica. Este barco llevaba a bordo el Sexto Batallón donde se encontraba mi hermano Jorge de Varona y el brigadista Raúl Vallejo. Por suerte, este batallón ya había desembarcado. Los marineros del Río Escondido se tiraron al agua y fueron rescatados y por suerte nadie murió en ese barco.

El Houston, donde se encontraba este escritor con su Quinto Batallón, fue atacado por varios aviones enemigos, T-33, Seafury y B-26. Un cohete de un Seafury le dio al Houston y comenzó a hundirse. Su capitán, Luis Morse, padre del brigadista que sirvió como congresista estatal en Florida del mismo nombre, lo encalló a una milla de la costa.

Este escritor se encontraba a bordo del Houston con su Quinto Batallón y una escuadra del Segundo Batallón. Este escritor y la mayoría se tiraron al agua donde habían varios tiburones para nadar a tierra. Esa triste mañana 26 de los 160 soldados del Quinto Batallón perecieron por tiros de los aviones castristas, ahogados o devorados por tiburones. El Quinto batallón fue el que sufrió el mayor número de muertos de toda la Brigada 2506. El jueves 20 de abril miembro de este batallón entraron en combate con milicianos que desembarcaron cerca del barco hundido en dos lanchas matando e hiriendo a varios de ellos. Inmediatamente después de este breve combate, el jefe del batallón dio la orden de retirada y este escritor con otros trataron de escaparse. El sábado 22 de abril este escritor que se encontraba al borde de la muerte debido a la falta de agua de seis días fue hecho prisionero de guerra. (Continuará)

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