EL CHE, TORRES Y BARRIENTOS. APORTE PARA LOS HISTORIADORES Y APRENDICES

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Evo Morales inaugurando la escuela antiimperiallista General Juan José Torres/

HUMBERTOVACAFLORGANAMPor, Humberto Vacaflor Ganam- Hoy Bolivia

Era agosto de 1967, hace 49 años. Yo había sido expulsado de la zona de las guerrillas. Mi función de enviado de “Presencia” a Camiri había sido interrumpida por segunda vez en aquel año tan preñado de historia.

Llegué a La Paz, curiosamente para un expulsado, a bordo del avión presidencial de entonces, un C-47 apenas remozado con unos sillones, mucho más barato del de súper lujo que se usa ahora.

GENERALJUANJOSETORRESMe enteré, ya en La Paz, que quien me expulsó de Camiri había sido el general Juan José Torres González (foto), jefe del Estado mayor de las Fuerzas Armadas.

Y me hizo saber que las FFAA habían decidido iniciarme un juicio porque me consideraban parte de la organización internacional de defensa de Regis Debray y de la guerrilla.

Toda una institución tan poderosa, por lo menos en aquello de manejar la justicia, enfrentando a un periodista de 24 años de edad.

De inmediato, el director de Presencia, don Huáscar Cajías Kauffman, le hizo saber al general Torres que no podía iniciar un juicio a su redactor: la ley de imprenta ordena que el juicio se lo haga al director del medio. El proceso quedó en nada.

A los pocos días, retornado a mi función de redactor de Presencia a cargo del Palacio de Gobierno, es decir del Quemado, me vi de frente a Torres. Él había sido convocado por el presidente René Barrientos. Nos vimos, frente a frente. Me reconoció. Hizo un comentario malicioso: “He visto que usted maneja un Volkswagen. Seguramente es el regalo de su madrina, la señora Geanine (Debray, la madre de Regis)”.

Regis se acababa de casar en la cárcel de Camiri con la venezolana Elizabeth Burgos. Así que mi respuesta al general fue: “Y a mí me dijeron que usted fue el padrino de cama de Regis y Elizabeth”. Se molestó y me dijo: “Sepa que no soy ningún alcahuete”.

Sobre la muerte del Che, sería mejor leer a Jorge Gallardo Lozada. En su libro “De Torres a Banzer”, revela que Barrientos hizo votar a todos los comandantes de entonces. Y que todos votaron por la muerte del prisionero, menos uno: el general León Kolle Cueto, de la FAB. Su hermano, Jorge, era el jefe del PCB (Partido Comunista Boliviano).

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