EL ENCANALLAMIENTO DE LA HISTORIOGRAFÍA ESPAÑOLA O EL TRIUNFO DE LA ESTUPIDEZ

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PIOMOAPor, Pío Moa – Alerta Digital

Ruego consideren imparcialmente este dato: el Frente Popular se compuso, de derecho o de hecho, de stalinistas, golpistas, racistas-separatistas y anarquistas. Esto no ofrece discusión, es simplemente la evidencia. Por tanto, la pretensión de que los vencidos en la guerra civil representaban algo parecido a la democracia es un disparate radical. Ahora bien, ese disparate funda la versión histórica de una masa de historiadores, políticos y periodistas. Y sobre tal cimiento construyen una “historia” en la que los embustes y distorsiones se suceden y apoyan unos a otros. En eso consiste el grueso de la historiografía hoy por hoy muy dominante en España (y fuera, por cierto). Este hecho revela una grave enfermedad intelectual y moral entre nuestros formadores de opinión pública.

Se oye a menudo que los perdedores de la guerra o sus hijos están buscando hoy la revancha con sus “explicaciones” y “memorias históricas”, pero ni siquiera eso es cierto. Los perdedores, en su inmensa mayoría, no se opusieron al franquismo porque habían sufrido en su propia piel lo que era el régimen izquierdista-separatista, y no tenían ganas de repetir. Por eso hubo reconciliación ya en los años 40. Como he indicado en Los mitos del franquismo, los dos promotores más influyentes del antifranquismo han sido los periodistas Cebrián y Ansón, que desde luego no vienen de los perdedores de la guerra. Naturalmente, todo el mundo tiene derecho a cambiar de opinión, pero una persona pública debe explicar por qué lo ha hecho, y aquí ha cambiado muchísima gente y casi nadie ha dado explicación alguna. Quizá porque tampoco hacía falta: muchos que prosperaron o treparon en el franquismo calcularon que a partir de la transición debían seguir prosperando como antifranquistas, y que si era preciso mentir y engañar a millones de personas, se hacía. Todo por la causa. Ya Besteiro denunció el Himalaya de falsedades de los jefes perdedores de la guerra, y ya en la democracia Julián Marías señaló cómo la mentira profesionalizada (y ampliamente subvencionada) sobre la historia reciente, cerraba el horizonte de España. Gregorio Marañón fustigó de “la estupidez y la canallería” características de aquellas gentes.

Realmente, hace falta una dosis muy fuerte de ignorancia o estupidez para creer tales leyendas, porque el menor sentido crítico demuestra que un Frente Popular democrático es un contrasentido sin atenuantes. Es también obvio que los historiadores y otros conocedores de los hechos que sostienen tales versiones descabelladas, lo hacen por razones bien ajenas a la más elemental honestidad intelectual y respeto a la verdad. Y como han construido sus carreras y dudosos prestigios sobre este fraude, no van a dar ahora marcha atrás, y defienden sus puestos con uñas y dientes, rechazando cualquier debate racional, inventando nuevas patrañas y utilizando sus poderosos medios para intentar impedir a la mayoría el conocimiento de la realidad histórica. No menos perjudicial en este montaje perverso ha sido el silencio de tantos que, disconformes, han callado por temor o, escriben con tales cautelas y rodeos frente al embuste descarado, que apenas sirven de contraveneno. Y esto no debe continuar.

Se habla mucho de saneamiento o regeneración democrática, pero no pasará de palabras vanas mientras no se vaya a la raíz, saneando la historia a fondo. Y ese saneamiento debe empezar por reconocer que en los años 30 hubo unos hombres y unas fuerzas que lucharon contra la disgregación o balcanización de España, contra formas de revolución totalitaria y contra el exterminio de la cultura cristiana. Y que después libraron a España de la guerra mundial y de otra guerra civil y dejaron un país próspero y reconciliado, apto para una convivencia en libertad, para una democracia sin convulsiones. Una libertad que hoy socavan y desvirtúan precisamente los que hacen pasar antifranquismo por democracia, se identifican con una república caótica y un Frente Popular despótico y totalitario, y arruinan el espléndido legado del régimen anterior. No es casual que sus señas de identidad sean una corrupción prácticamente generalizada, la colaboración con la ETA, la corrosión de la independencia judicial y las maniobras para balcanizar España, desmembrándola en unos cuantos estados de pandereta, insignificantes en el contexto internacional y objeto de las intrigas de otras potencias. Una vez más estamos ante una oleada de estupidez y canallería cimentada en el embuste industrializado. Y una vez más es necesario un esfuerzo intelectual sin concesiones en defensa de la verdad, antes de que nos conduzcan a nuevos desastres.

Un Comentario sobre “EL ENCANALLAMIENTO DE LA HISTORIOGRAFÍA ESPAÑOLA O EL TRIUNFO DE LA ESTUPIDEZ

  1. Excelente y veraz articulo, es verdad que las “nuevas” posiciones politicas de los partidos de izquierda de España encabezados por el decrepito Partido Comunista y terminando con la revanchista, revisionista y traidora organizacion Podemos esta poniendo a la Madre Patria en un aprieto, sin olvidar , claro esta, los movimientos independentistas inescrupolosos que estan de moda sobre todo en Cataluña y Pais Vazco como no podia ser de otra manera, si los españoles no se lian la manta a la cabeza y destronan a todos esos mequetrefes en las urnas sin olvidar la deportacion de los musulmanes de la nacion, en pocos años, desgraciadamente, estaran enfrentando un verdadero dolor de cabeza de proporciones incalculables.

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