EL ESTADO ISLÁMICO CONTARÍA CON DOS CÉLULAS TERRORISTAS EN EL NORTE DE MÉXICO A SOLO VEINTE KILÓMETROS DE LA MAYOR INSTALACIÓN MILITAR DE EE.UU.

Según la organización civil norteamericana “Judicial Watch”, el autoproclamado Estado Islámico (EI) habría conseguido instalarse en el norte de México y estaría operando ya a apenas 15 kilómetros de la localidad norteamericana de El Paso (Texas).

“Judicial Watch”, que cita entre sus fuentes a un alto oficial del Ejército mexicano y a un inspector de la Policía Federal de este país, explica que la organización terrorista islamista se encuentra establecida en una zona conocida como “Anapra”, situada al oeste de Ciudad Juárez, en el estado mexicano de Chihuahua. Otra célula del EI se encontraría al oeste de Ciudad Juárez, en Puerto Palomas, y estaría buscando posicionarse en la región para facilitarse el acceso a los Estados Unidos.

“Judicial Watch” explica que durante el transcurso de una reciente operación conjunta llevada a cabo por el Ejército norteamericano y varios agentes del FBI, se descubrió documentación redactada en árabe y urdú, así como diversos planos de Fort Bliss, una de las principales bases militares del Ejército norteamericano en esta región.

Fuentes policiales y de inteligencia han informado de que el área geográfica localizada alrededor de Anapra está dominado por el “Cártel de Juárez”, por “La Línea”, que funciona en la práctica como el grupo armado de esta organización narcoterrorista, y por el “Barrio Azteca”, una banda de delincuentes extremadamente violentos formada originalmente en las cárceles de El Paso. El férreo control que estas organizaciones mantienen sobre este territorio convierte a este lugar en un entorno excepcionalmente hostil para el Ejército mexicano y la policía de este país.

Los terroristas del autodenominado “Estado Islámico” se estarían moviendo por el desierto con la ayuda de “coyotes” que trabajan para el “Cártel de Juárez” y que participan en el tráfico de personas. Los terroristas del EI estarían permeando México y Estados Unidos a través de los pasos fronterizos de Santa Teresa-Sunland Park y Acala-Fort Hancock. Estas fronteras, poco transitadas, cuentan con una vigilancia policial escasa y, además, están rodeadas de numerosos refugios utilizados por los traficantes de droga.

El CISEN, el servicio secreto mexicano, han revelado a “Judicial Watch” que, junto a la autoridades de Estados Unidos, vigila especialmente las líneas ferroviarias y las instalaciones aéreas de Chihuahua, así como las universidades regionales, el “White Sands Missile Range” (Campo de Misiles de Arena Blanca, la instalación militar más grande de Estados Unidos) y diversas instalaciones de energía que se encuentran en Anapra y Chaparral (Nuevo México).

Un miembro de la CIA que quiere permanecer en el anonimato ha explicado a “Judicial Watch” que, tras hacerse pública esta información, funcionarios del FBI se habían reunido con las autoridades mexicanas para controlar las fugas de información y para vertebrar una estrategia de prensa para desmentir estas noticias.

Actualmente, 35 miembros del Estado Islámico están siendo procesados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Tal y como explica un analista de “Judicial Watch”, si han sido detenidos partidarios del EI en múltiples lugares de Estados Unidos, ¿a quién pueda extrañar que los terroristas islamistas se aprovechen del caos y de la anarquía que existe en el sur de nuestro frontera, controlada por los cárteles mexicanos de la droga?

Fuente: La Tribuna del País Vasco

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