EL GOLPE DE ESTADO CONTRA TRUMP

Por Dr. Santiago Cárdenas- Especial para Nuevo Acción

Le llaman “impeachment”; mas afrancesado, “coup de état “. Da lo mismo, es la versión anglo y socarrona del golpe latino, sin tanques en las calles. Es constitucional;  pero se  está utilizando como venganza política.

El partido social demócrata lo llevará a cabo (o tratará) en la primavera del 2019, con más probabilidades si gana la cámara en las cercanas elecciones de noviembre. Necesitan un speaker para el llamamiento al  juicio político y una mayoría en el senado, que tal vez no será muy difícil de alcanzar, dado el desprecio que muestran  los senadores  “republicanos” por su presidente legalmente electo.

La preparación del golpe  comenzó el domingo después de la toma de posesión de Donald, cuando 5 millones de mujeres alrededor del mundo manifestáronse  en contra de la política de Trump. Pero, había algo raro. Sumamente raro. El presidente comenzaba a gobernar… !al día siguiente!  y en su memorable discurso de toma de posesión esbozó una política social a favor de  las mujeres que , por supuesto, nuestra prensa–tan imparcial y objetiva–se negó a discutir. Discutirlo en serio. ¿Quién organizó  ésta  bien coordinada marcha mundial?  ¿Quién puso el billete millonario para su logística?

El partido demócrata social tratará de ejecutar impúdicamente el golpe. Pero, a la media  se le ha asignado otro  papel: el  de preparar el camino. Se llama ablandamiento. Moldear la opinión pública. “Paving the way”,  ésta es la excelente frase en inglés, que  define la situación actual.

¿Tiene dudas? Basta acercarse  las 24 horas del día a los medios. Insisten machacona, histérica, obsesivamente, en el mal desempeño y el caos  en el gobierno de Trump. Asesinatos en escena; editoriales vitriólicos; documentales “serios”;  lanzamiento de un libro antitrump cada semana; y  horrorosas  portadas  en los magazines nacionales. Lo bueno es que  ya existe una larga evidencia que  ha sido  recogida, gracias a Dios,  bajo la firma de sus propulsores que  quedará plasmada en los anaqueles  de la historia  antidemocrática americana. El goal es muy sencillo: Demonizar a Trump y contra el Demonio: todo vale.

Claro, que todo eso es mierda. Lo que requiere  nuestra constitución  para el impeachment–golpe-coup–es un evidente acto de traición o una felonía en contra de la nación. En eso están. Jugándose la carta de Mueller y su staff de los  aproximadamente diecisiete abogados demócratas  que contrató.

Para los golpistas y sus  seguidores–los callaítos–hay sin embargo, un  detalle que no pueden  olvidar: la evidencia, si alguna, que presenten tiene que ser contundente  y avasalladora. Estamos en el 2018. Los conservadores están constitucionalmente  armados. Saben tirar y tienen buena puntería.

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