EL GRITO DE YARA

CARLOSMANUELDECESPEDESENLADEMAJAGUAFRANKDEVARONAPor, Frank de Varona

Hace 147 años al tañido de la campana del ingenio La Demajagua, cerca de Manzanillo en la provincia de Oriente, Cuba, se reunieron unos 20 esclavos y 60 campesinos. Allí el dueño del ingenio Carlos Manuel de Céspedes proclamó la independencia de Cuba y declaró libre a sus esclavos. Explicó que quería la libertad para todos los cubanos, sin distinción de raza.

Otros cubanos dueños de ingenios y ganaderos allí presentes también dieron la libertad a sus esclavos. Céspedes enarboló su bandera y todos juraron defenderla. Se repetían los gritos de ¡Viva Cuba libre! y de ¡Independencia o muerte! Era el 10 de octubre de 1868 y esta fecha es conocida en Cuba como el Grito de Yara.

Al día siguiente Céspedes atacó el pueblo de Yara y fue derrotado. Entonces exclamó sus famosas palabras: “Aún quedamos 12 hombres y bastan para hacer la independencia de Cuba.” En los próximos días, Céspedes reorganizó sus soldados y otros orientales se incorporan a sus fuerzas entre ellos Bartolomé Masó. El alzamiento dio inicio a la Guerra de los Diez Años (1868-1878), también llamada la Guerra Grande.

El 20 de octubre, Céspedes tomó la ciudad de Bayamo, la cual que se convirtió en la capital de la República en armas. Se celebró un Te-Deum, o acto de Acción de Gracias a Dios, y se cantó el himno de  Perucho Figueredo, después proclamado el himno nacional:

Al combate corred bayameses que la patria os contempla orgullosa…

Es muy interesante leer hoy en día la proclama del Grito de Yara escrita por los patriotas cubanos que decidieron ir a la guerra contra España. Decía así en parte:

..”España nos gobierna a hierro y sangre… nos priva de toda libertad política, civil y religiosa… Nos coarta el uso de la palabra; nos impide escribir… aspiramos a la soberanía popular y al sufragio universal… queremos disfrutar de la libertad para cuyo uso creó Dios al hombre… Queremos libertad de reunión, libertad de imprenta, libertad de conciencia y pedimos religioso respeto a los derechos inalienables del hombre base de la independencia y de la grandeza de los pueblos…”

Las ideas, aspiraciones y motivaciones que guiaron a esos patriotas del siglo XIX continúan vigentes en la Cuba de hoy donde los cubanos sufren la opresión de una dictadura comunista de más de 56 años. En la Cuba de ahora también se gobierna a “hierro y sangre” y se violan todos los derechos humanos y civiles. El pueblo de Cuba, como los patriotas cubanos de 1868, también ansía recuperar su libertad.

A Carlos Manuel de Céspedes se le conoce como el “Padre de la Patria.” En mayo de 1870 su hijo Oscar fue hecho prisionero por los españoles. Cuando el gobierno le propuso que se rindiera a cambio de la vida de su hijo, Céspedes respondió valientemente que no era su único hijo, que él era el padre de todos los cubanos que luchaban por la independencia de Cuba. Entonces fusilaron a su hijo.

La guerra se extendió rápidamente por la zona oriental de la Isla. Vicente Aguilera se alzó en Holguín, Donato Mármol y Calixto García en Jiguaní, y Vicente García en Tunas. En Camagüey, llamada en aquella época Santa María del Puerto del Príncipe, se venía conspirando desde 1866.

Salvador Cisneros Betancourt, Marqués de Santa Lucía, convocó a una reunión el 4 de noviembre de 1868 en el Paso de las Clavellinas con 76 revolucionarios. Entre los líderes camagüeyanos estaban Ignacio Agramonte y Loynaz; Manuel de Quesada; Carlos Loret de Mola y Varona; Bernabé de Varona, apodado Bembeta; y  Napoleón y Augusto Arango. Estos dos hermanos capturaron Guáimaro. Posteriormente representantes de las tres regiones en armas, Oriente, Camagüey y Las Villas, se  reunieron en esta pequeña ciudad de la provincia de Camagüey. Allí se redactó la primera constitución cubana y nació la República de Cuba Libre.

IGNACIOAGRAMONTELOYNAZEl general Ignacio Agramonte murió en combate en Jimaguayú.

Ignacio Agramonte, un joven abogado, creó la caballería más famosa de la Guerra de los Diez Años. Derrotó a los españoles una y otra vez. Uno de los combates más brillantes y audaces de la guerra fue el rescate del Brigadier Julio Sanguily con una carga al machete de 35 jinetes contra una columna española de 120 soldados bien armados con rifles. Esta hazaña ocurrió el 8 de octubre de 1871.

En febrero de 1869 los villareños se unieron a la revolución. Entre sus líderes estaba Miguel Gerónimo Gutiérrez, Eduardo Machado, Antonio Lorda y Federico Fernández Cavada, que había peleado por la Unión durante la guerra civil de los Estados Unidos.

Otro de los impresionantes sucesos de esta guerra fue la decisión de los bayameses de quemar sus hogares y negocios con sus propias manos antes de rendir Bayamo al enemigo. El 1 de diciembre de 1869 unas 6,500 personas se fueron a la manigua mientras el fuego devoraba su querida ciudad. También Guáimaro fue quemado.

Con el tiempo sobresalieron los dos generales más importantes de las guerras de independencia de Cuba: el dominicano Máximo Gómez, que fue el primero en emplear la carga al machete y que estaba destinado a ser generalísimo del Ejército Libertado, y el llamado Titán de Bronce, Antonio Maceo, segundo al mando del Ejército Libertador, que dijo la libertad no se mendiga sino se obtiene al filo del machete.

Durante el curso de la Guerra de los Diez Años el gobierno español y sus simpatizantes cometieron muchas atrocidades. Entre las peores fueron:

  • El fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina el 27 de noviembre de 1871, quienes fueron falsamente acusados de profanar la tumba de un español.
  • El fusilamiento de la tripulación y expedicionarios del barco Virginius capturado en aguas internacionales el 31 de octubre de 1873 a 6 millas de la costa de Jamaica. El Viginius fue remolcado a Santiago de Cuba. Entre los 53 fusilados figuraba el líder de la expedición el general Bernabé de Varona, también conocido como Bembeta; el general Pedro Céspedes, hermano de Carlos Manuel de Céspedes; y mi tío abuelo Oscar de Varona, edecán y primo de Bembeta.
  • BERNABEVARONAYOTROS4PATRIOTASEl líder de la expedición del Virginius  fue  el general Bernabé de Varona, también conocido como Bembeta y el general Pedro Céspedes, hermano de Carlos Manuel de Céspedes; George Washington O’Ryan, Jesús del Sol  fueron fusilados en Santiago de Cuba con otros patriotas.La Guerra de los Diez Años fracasó. A esta guerra le sucedieron dos guerras más: La Guerra Chiquita (1879-1880) y La Guerra de Independencia (1895-1898) donde los Estados Unidos participó en 1898. El 20 de mayo de 1902 Cuba se convirtió en República con su primer presidente democrático don Tomás  Estrada Palma.

    Es muy importante conmemorar todas las fechas  patrióticas para ayudar a las nuevas generaciones de cubano-americanos en los Estados Unidos a recordar el sacrificio de nuestros patriotas que entregaron sus vidas y fortunas para lograr la libertad e independencia de Cuba. ¡Que su ejemplo inspire a los cubanos de hoy a luchar por la libertad de Cuba!

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