EL RÉGIMEN DE NICOLÁS MADURO TIENE QUE SER DESTRUIDO CON UNA INTERVENCIÓN MILITAR

Aparecen en la foto los grandes aliados del dictador sanguinario Nicolás Maduro los dictadores Raúl Castro y Vladimir Putin.

Por, Frank de Varona

Mediación en Noruega con el régimen de Maduro y Guaidó

 El Presidente interino Juan Guaidó dijó el 26 de mayo de 2019, que va enviar a representantes de su gobierno a Noruega formada por el segundo vicepresidente del Parlamento Stalin González y tres personas más a una reunión con representantes del régimen sanguinario del dictador Maduro formada por el canciller, Jorge Arreaza, el ministro de Comunicaciones, Jorge Rodríguez y el gobernador del estado de Miranda Héctor Rodriguez. Guaidó, quien previamente había dicho que no negociaría con la dictadura del usurpador Maduro, aclaró que esa invitación es una mediación y no diálogo con el chavismo.

No hay ningún tipo de negociación”, dijo Juan Guaidó a periodistas, indicando que lo que hay es “un esfuerzo de Noruega en una mediación” propuesta desde hace meses. Sin embargo, según la radiotelevisión pública noruega, NRK, la oposición y el gobierno llevan a cabo “negociaciones de paz”.

Guaidó señaló que “es la segunda vez” que el gobierno noruego invita a representantes de ambas partes, e insistió en que “es la intención de un país” de “mediar en una crisis que tiene hoy proporciones mundiales”. Además Guaidó subrayó que el propósito de cualquier acercamiento debe ser el “cese de la usurpación” del poder por parte de Maduro, con miras a establecer un “gobierno de transición” que convoque a “elecciones libres”.

Pero por supuesto la reunión en Noruega es una negociación y diálogo. Esto puede ser muy negativo si se expulsa a Maduro y un futuro gobierno de transición incluya a los militares narcotraficantes chavistas.

Estudio de la firma IBI Consultants junto con la National Defense University

Se acaba de publicar un estudio de cinco años que analizó datos de 11 naciones por la firma IBI Consultants junto con la National Defense University donde documenta como el régimen sanguinario de Nicolás Maduro opera una vasta red criminal por el mundo. Uno de los autores del estudio Douglas Farah señaló “que el carácter internacional de la red criminal está dificultando las probabilidades de que Washington tenga éxito a través de sus políticas de sanciones para socavar la estabilidad del régimen”.

En una entrevista con el Nuevo Herald publicada el 15 de mayo de 2019 los periodistas Antonio Maria Delgado y Jim Wyss, Farah dijo que esta red criminal es “una operación criminal conjunta entre múltiples estados, y salvo que se vaya detrás de múltiples nodos de sus finanzas simultáneamente, ellos pueden mantener un juego permanente de ¿dónde está la bolita? Para esconder el dinero todo el año y luego retirarlo sin llegar a quedarse sin dinero”.

El estudio de la firma IBI Consultants resaltó lo siguiente: “Está alianza de estados bolivarianos conjuntamente con las Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia (FARC) se ha fusionado para convertirse en lo que nosotros hemos definido como el Emprendimiento Criminal Conjunto Bolivariano, un consorcio de estados criminalizados y actores no estatales trabajando en concierto con objetivos comunes. Salvo que esta red sea atacada simultáneamente desde distintos puntos, la alianza va a sobrevivir y transformarse en una operación más sofisticada y dispersa. En total identificamos a 181 individuos y 176 compañías que operan al menos en 26 países. La suma de estas operaciones criminales no es totalmente conocidas, pero recientes investigaciones por parte de un consorcio de periodistas latinoamericanos encontró que extrajeron $28,000 millones de PDVSA. Nosotros rastreamos que al menos $10,000 millones en fondos relacionados con Venezuela fueron movidos a través de esta red criminal entre el 2007 y el 2018”.

Según el estudio la red criminal ha lavado y colocado fuera de Venezuela en la última década entre $10,000 millones y $43,000 millones. El artículo del Nuevo Herald titulado “Exponen la gigantesca red criminal del régimen de Maduro” señaló que esta red nació durante el régimen de Hugo Chávez quien usó PDVSA y la cambió en una plataforma internacional de operaciones criminales con la ayuda de Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Surinam y El Salvador. Esta red criminal creció en los últimos 20 años abarcando cientos de compañías fantasmas y decenas de actores. Nicolás Maduro heredó esta red criminal a la muerte del dictador Chávez y hoy en día de acuerdo con el estudio la estructura se ha convertido en una sofisticada y diversa red con operaciones que van desde El Salvador y Estados Unidos hasta Rusia y Hong Kong.

Los autores del estudio indicaron que la red criminal no sólo robó miles de millones de dólares de las arcas de Venezuela, sino que utilizó a PDVSA como la estructura central de lavado de dinero y corrupción a lo largo de América Latina. La caída de la producción y de los precios del petróleo obligó al brutal dictador Maduro a depender más del tráfico de cocaína y de la producción ilícita de oro.

El contrabando de oro

Nicolás Maduro fue recibido por Recep Tayyip Erdogan en Ankara en octubre de 2017.

La producción ilícita de oro ha sido una fuente de grandes ingresos del régimen brutal chavista. El dictador Maduro viajó a Turquía en octubre de 2017.

Antes de finales de 2016 se inauguraron los vuelos de Turkish Airlines entre Estambul y Caracas. Funcionarios de ambas naciones se  reunieron para forjar acuerdos. Se creó una red de negocios secreta que opera fuera del alcance de las sanciones financieras impuestas por los Estados Unidos.

Venezuela tiene moneda sin valor que nadie quiere, el bolívar, que había sido golpeada por años de hiperinflación sin precedente en la historia mundial. Los beneficios de las enormes reservas de petróleo de su país, que habían financiado al gobierno venezolano durante décadas, se estaban evaporando debido a la caída de los precios, una infraestructura descuidada y en ruinas, la corrupción desenfrenada y el aislamiento internacional.

Los venezolanos se morían de hambre y de enfermedades al desaparecer las medicinas. El índice de aprobación del asesino-en-serie Maduro se había desplomado. Así que el dictador comenzó  a usar el oro, uno de los únicos recursos de valor que le quedaba.

En agosto de 2016 el opresor Maduro anunció que una compañía minera estatal llamada Minerven sería el único comprador oficial de oro donde la minería había sido clandestina y no regulada durante mucho tiempo y dominada por bandas asesinas. Envió soldados para obligar a los mineros a cumplir y comenzó a sacar oro destruyendo el medio ambiente.

El dictador Maduro también comenzó a usar los miles de millones de dólares en lingotes de oro que Chávez, quien se negaba a invertir en dólares estadounidenses, había acumulado. Según fuentes del Banco Central de Venezuela, el régimen brutal vendió en secreto la colección masiva de monedas de oro raras del banco, las cuales data del siglo XVIII.

Las monedas, caja tras caja, fueron lanzadas juntas en una sola venta de 30 toneladas a fines de 2017. Venezuela aceptó un precio basado sólo en su peso, no en su valor coleccionable.

El dictador Maduro estaba enfrentando numerosas sanciones de Estados Unidos contra individuos de su régimen acusados de corrupción, violaciones a los derechos humanos y otros crímenes. Pensaba además el dictador que el Tesoro de Estados Unidos podría sancionar sus negocios con oro para asfixiar aún más la economía. Venezuela había estado enviando oro recién extraído al extranjero, principalmente a Suiza, para su procesamiento.

En julio de 2018 el dictador Maduro comenzó a enviarlo a Turquía. Ya había enviado por lo menos $900 millones en oro para cuando Estados Unidos prohibió a individuos, bancos y corporaciones estadounidenses hacer negocios con cualquier persona relacionada con la venta de oro venezolano.

Toneladas más han desaparecido desde entonces. El gobierno turco se negó a comentar las acusaciones de irregularidades relacionadas con el comercio de oro.

Venezuela encuentra ahora su asociación comercial con Turquía en la mira de varias organizaciones de aplicación de la ley de todo el mundo. Investigadores de al menos tres países, entre ellos Estados Unidos, creen que el comercio de oro y alimentos de Venezuela con Turquía ha evolucionado hasta convertirse en un esquema de múltiples niveles basado en la criminalidad. La búsqueda del comercio de oro se ha convertido en una parte clave de un esfuerzo más amplio dirigido por Estados Unidos para aislar aún más la economía de Venezuela y destruir el régimen de Maduro.

“En muchos sentidos, el oro es la clave para la supervivencia del gobierno de Maduro”, dijo Américo De Grazia, un legislador opositor que representa a la principal región productora de oro de Venezuela en el sureño estado de Bolívar, el Arco Minero del Orinoco.

El Almirante Craig S. Faller (foto de la izquierda), el jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, el 22 de mayo de 2019, en un discurso que pronunció en la Cuarta Conferencia Anual de Seguridad Hemisférica celebrado en la Universidad Internacional de la Florida dijo lo siguiente: “Los países vecinos de Venezuela se han visto fuertemente por el incremento del narcotráfico. Hay un incremento de 40% que está proviniendo de Colombia a Venezuela. Y el régimen y lo secuaces de Maduro, estas mafias, están enriqueciéndose no solo de la compañía petrolera estatal sino también de la minería ilegal y ahora del narcotráfico”.

El Almirante Faller explicó que el Comando Sur está preparado para todo tipo de contingencias, incluyendo una invasión militar. Además de planificar la ayuda humanitaria a Venezuela cuando haya una transición democrática.

Conclusión

La dictadura criminal venezolana terminó en una crisis humanitaria nunca antes visto en el Hemisferio Occidental con una hiperinflación la mayor del mundo, la contracción de la economía de más de un 50%, el éxodo de más de un 10% de la población y cientos de miles de muertes de personas por falta de comida, asistencia médica y medicinas. La seria falta de agua que obliga a miles a usar agua contaminada.

La falta de electricidad y gasolina golpea durante al sufrido pueblo venezolano. Maduro está cometiendo genocidio contra su pueblo en Venezuela y la fuga desesperada de millones de venezolanos a Colombia, Brazil y demás países de América del Sur los están destabilizando.

Si lo dicho por Douglas Farah, uno de los autores del estudio de la firma IBI Consultants, es cierto, “que el carácter internacional de la red criminal está dificultando las probabilidades de que Washington tenga éxito a través de sus políticas de sanciones para socavar la estabilidad del régimen”, entonces los Estados Unidos y países aliados de América Latina, con la autorización del presidente interino Juan Guaidó, deben de intervenir militarmente en Venezuela. Ningún diálogo ni negociaciones ni mediaciones va resultar positivas para el pueblo venezolano. Negociar con regímenes comunistas como el de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia es perder el tiempo. Esos tiranos y sus mafias solo abandonan el poder con tiros.

Con el poderío militar de Estados Unidos en un solo día puede destruir las instalaciones militares y navales venezolanas. Brasil y Colombia pueden invadir a Venezuela con la ayuda militar de otras naciones de la América del Sur y de militares venezolanos que se unan con Guaidó. Estados Unidos no deben desembarcar soldados en Venezuela para evitar críticas internacionales.

Es por eso que el presidente interino Juan Guidó solicitó ayuda militar al Comando Sur de Estados Unidos mediante su embajador Carlos Vecchio. Guaidó como el presidente Trump ha dicho que todas las opciones están sobre la mesa.

Además esta red criminal debe de ser atacada duramente simultáneamente en cada uno de los países donde esté operando y destruirla. En el 2018 más de 71,000 estadounidenses murieron por exceso de drogas muchas de las cuales vinieron de Venezuela con la ayuda de los carteles de Colombia y Mexico. Cientos de miles mueren en otras naciones por culpa del Cartel del Sol que dirige el asesino Diosdado Cabello. Parte de las ganancias de las exportaciones de droga se la envía Maduro a Hamas y a Hezbollah.

Estados Unidos no puede tolerar que Cuba, Rusia, China, e Irán y las FARC continúen en Venezuela ya pone la seguridad nacional en peligro. El presidente Donald Trump anunció que implementaría un cambio de régimen en Venezuela y debe hacerlo lo más rápido posible o Estados Unidos lucirá como una superpotencia mundial en completa retirada. Hay que expulsar a Rusia y a China de las Américas si la anunciada reactivada Doctrina Monroe va ser efectiva.

El presidente Trump debe de aceptar la recomendación del senador republicano Rick Scott de Florida de implementar un bloqueo naval y detener todos los barcos que suministran petróleo a Cuba. Este bloqueo le daría un fuerte golpe a Caracas y La Habana.

Como Cuba ha ignorado el llamado del presidente Trump de sacar su Ejército de Ocupación, los servicios de inteligencia y los guardaespaldas de Maduro, Estados Unidos debe inmediatamente endurecer las sanciones económicas y el embargo contra la tiranía de La Habana. El gobierno de Trump debe de cancelar los intercambios culturales, los cruceros y viajes turísticos a Cuba, añadir la nación comunista a las listas de tráfico humano y países que apoyan al terrorismo. Una vez que se logre cambio de régimen en Venezuela se deben implementar estrategias efectivas y rápidas para cambio de régimen en Cuba y Nicaragua.

La destrucción de las llamadas “Troica de las Tiranías”, como llamó el asesor presidencial de la Casa Blanca para Seguridad Nacional John Bolton a los tres regímenes sanguinarios de Venezuela, Cuba y Nicaragua, debe de ser una importante prioridad para el presidente Donald J. Trump. De lograrlo el presidente Trump pasará a la historia como el Libertador del Hemisferio Occidental.

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