EL RINCÓN DE LA NOSTALGIA: MI NIÑA, NINONCITA

NINONSEVILLA

Por A. Somoza H.- Periodismo Libre

En La Habana, Cuba, nació Emelia Pérez Castellanos, un 10 noviembre 1921, quien con el transcurso de los años sería conocida como Ninón Sevilla (foto).

Ella dedicó su vida exitosamente al espectáculo, como  actriz de cine y como bailarina, durante la época de oro del cine mexicano. Fue considerada como una exponente del Cine de Rumberas.

Su biografía señala que adoptó el nombre artístico como un homenaje a la legendaria cortesana francesa Ninón de Lenclos; pocos  de sus admiradores conocieron que siendo muy joven, le surgió el deseo por la  vocación religiosa y que contempló la idea de convertirse en monja misionera; pero cuando ella incursionó bailando como rumbera,  obtuvo la aceptación del público, así como  sonados  triunfos en los clubes nocturnos y cabarets en Cuba, optando por abrazar una carrera en el mundo del espectáculo.

Pocos saben que Ninón comenzó a participar en el coro de los humoristas cubanos Mimí Cal (creadora de “Nananina”) y Leopoldo Fernández (los famosos “Tres Patines” de “La Tremenda Corte”), serie transmitida por radio y televisión cubana.

Ninòn arribó, a la Ciudad de México, como integrante de un espectáculo protagonizado por la cantante  argentina Libertad Lamarque. La intervención de Ninòn Sevilla y el músico Kiko Mendive, propició que el músico Dámaso Pérez Prado, llamado “Rey del mambo ” (ritmo que ella ayudó a popularizar),  fuera contratado y  llegara a nuestro país.

La cinematografía mexicana se encontraba en pleno auge y uno de sus productores, Pedro Arturo Calderón, acudió al teatro para conocer artísticamente a Sevilla, quien gratamente impresionado por su belleza y bailables le ofreció un contrato para trabajar en  la industria del celuloides; a continuación,  debutó en el cine a inicios de 1946, en la cinta  “Carita de Cielo”, con María Elena Marqués y Antonio Badú.

A partir de ese momento Sevilla, se convirtió en la estrella exclusiva de Producciones Calderón. Mientras tanto, ella tenía ofertas de los afamados  estudios internacionales, como Metro-Goldwyn-Mayer y Columbia Pictures, pero no las aceptó, por la sencilla razón que su  anhelo era trabajar en Hollywood.

Es importante señalar que las cintas en las que participó marcaron toda una época de las rumberas, como Aventurera (1949), Sensualidad (1950), Mujeres sacrificadas (1952) y Aventura en Río (1953). Además de sus primeras películas realizadas  por  el director Alberto La gota, Ninón también actuó bajo la batuta de Emilio Fernández, “El Indio”; quien la encaminó en una de las mejores películas de su  trayectoria artística, el clásico: Víctimas del Pecado (1951).

Continuó escalando los peldaños del triunfo con Julio Bracho en, Llévame en tus brazos (1954); Gilberto Martínez Solares en, Mulata (1954) y la comedia Club de Señoritas (1956). También con Alfredo B. Crevenna, en Yambao (1956).

Ninón Sevilla se retiró del cine, regresando en 1981, de la mano de Mario Hernández (director de cabecera de Antonio “Tony” Aguilar), quien la dirigió (1984) en la película Noche de Carnaval, por cuya actuación fue premiada con el Ariel de Plata, como Mejor Actriz del Año.

En 2014, Ninón Sevilla fue objeto de un homenaje de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas y de la Cineteca de México, por su trayectoria e influencia en el cine de México. Evocaré que la salutación acostumbrada entre Ninón y este servidor, era bastante alegre: “Mi niña, Ninoncita”, a lo que respondìa: “Ya sé quién eres: mi niño”.

No obtuvimos datos referentes a su único hijo, el músico Genaro Rodríguez. Ninón Sevilla murió el 1 de enero de 2015, a la edad de 93 años. Descanse en paz nuestra niña alegre, de ojos picarescos y franca sonrisa

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15