EN DEFENSA DE LOS HOMBRES ACOSADOS

por, Esteban Fernández

 Durante los últimos meses hay un destape tremendo de acusaciones de acoso sexual, de violaciones, y de abusos de hombres prepotentes y famosos contra muchachitas inocentes.

Magnífico, estoy de acuerdo, y deseo que todo el peso de la ley caiga contra todos aquellos que utilizan su poder y sus fuerzas para imponerse sexualmente contra una mujer indefensa. Escúchenme y léanme bien, para que nadie tergiverse mis palabras: ¡Malditos sean todos los H.P. que simplemente le han tocado sorpresivamente las nalgas a una mujer en contra de su voluntad! Bill Clinton  y comparsa de depravados deben ir a prisión. Y siempre, al leer esto, tenga presente que soy padre de dos muchachas y una nieta que adoro.

Pero la pregunta de los 64 mil pesos es: ¿Por qué escuchamos solamente una cara de la moneda? Simplemente porque los hombres, desde que nacemos nos inculcan a no tocar a las mujeres ni con el pétalo de una flor.

Y en el caso específico de nosotros los cubanos el Apóstol nos enseñó que: “¿De Mujer? Pues, puede ser que mueras de su mordida; pero no empañes tu vida diciendo mal de una mujer”.

Los hombres -casi diría que en un 100 por ciento- callamos todos los acosos, insinuaciones, y el intento de regalarse de “damas” que a través de los siglos han utilizado sus bellezas y sus cuerpos para lograr sus cometidos, para conseguir un puesto, un aumento de sueldo y hasta para salir de la sufrida línea en un factoría.

¿Por qué nadie dice ni acusa a bellas artistas, cantantes, que han llegado al estrellato brindándoles y dándoles sus fondillos a cuanto productor y ejecutivo, se las quiera amasar?

Cuando usted vea una película, al final ponen la gran lista de personas que participaron en ella y busque quién es el encargado de hacer el reparto. Y yo les aseguro que si hay 20 damiselas en la cinta hubo mil que se les regalaron y los tentaron para lograr que les dieran un chance. Esos son los “casting directors” a los cuales se les ofrecen diariamente más glúteos que a un toilet público.

Pero olvidémonos de Hollywood y sus podridas estrellas, porque también sucede en todos y cada uno de los empleos ¿ustedes no han visto en las oficinas, en los bancos, en las fábricas, a lindas muchachas puteándoles al jefe, al manager, al vicepresidente, al dueño, y a todo aquel que consideren que las puedan ayudar para subir un simple peldaño?

Y… quede muy claro que el 99 por ciento de los hombres entienden y aceptan cuando una mujer decente “los para en seco”, sin embargo las “trepadoras” consideran un insulto -y hasta los acusan de homosexuales o impotentes- cuando los hombres correctos y casados rehúsan sus insinuaciones.

Yo estoy esperando pacientemente a que un hombre decente salga a la palestra pública y diga: “En el año 75 yo obtuve un alto cargo en la “20 Century Fox” y las hoy famosas actrices -fulana y mengana- se me tiraron a la portañuelas para que les diera un chance de trabajar en una película”. Y créanme que como ese hay miles de casos, pero repito, eso no lo hacemos nosotros.

Un Comentario sobre “EN DEFENSA DE LOS HOMBRES ACOSADOS

  1. Estimado Esteban, eso es mucha verdad, te lo puede decir alguien quien ocupo un puesto elevado y se me regalaban para que “las ascendieran”, gracias a Dios debido a mi correcto comportamiento adquirí fama de M debido a que no me conocían nada ni nadie y se pudo contener esto pero es una plaga incalculable, no pienso no pensé nunca decir nada soy fiel a la palabra de Martí, y nunca abuse ni use mi posición para nada más que trabajar. gracias por tus comentarios, felicidades para ti y tu familia en estos días, un fiel lector Jorge A. Villalón

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