EN LA DIANA

Por, Aldo Rosado-Tuero

Una gran cantidad de “líderes” de grupos, facciones, movimientos, partidos políticos y similares, tanto de allá en el Archipiélago como de aquí en el exilio, sufren del síndrome del cubo lleno de cangrejos.

Cuando tienes un cubo lleno de cangrejos, no hay necesidad de tapar el cubo; los propios cangrejos que están dentro se encargan de evitar que ninguno suba lo suficiente como para lograr salir de su encierro. Cada vez que uno comienza a descollar sobre el resto y empieza a subir, los demás cangrejos los jalan de las patas y las muelas y lo hunden en el cubo.

Eso—estúpida y dolorosamente—ocurre en la lucha por la libertad de Cuba. Si hay algún personaje o líder que comienza a descollar, los otros “líderes” de otras agrupaciones de inmediato le enfocan lo cañones y lo tratan de opacar.

Si surge una idea o una iniciativa brillante, casi nadie la apoya porque no partió de su propio grupo. Enseguida o hacen silencio o le niegan el apoyo. En otras palabras, comienzan a halarlo por las patas para hundirlo en el fondo del “cubo lleno de cangrejos”.

En que esto escribe lo ha vivido en carne propia y por eso, me cuido mucho de lanzar iniciativas, que atraigan al enjambre de “cangrejos” listos para frustrarlas.

A pesar de que he repetido mil veces que no aspiro ni a concejal de Guaracabuya o Llega y Pon, que no soy líder ni dirigente de ningún movimiento político, que no soy escritor—cuando mucho un mal escribidor—ni poeta, que apenas llega inventor de ripios mal logrados; ni analista político y muchos menos cubanólogo, ni nunca me las he dado de intelectual (lo que no ha impedido que algunos resentidos, con muy mala leche, me cataloguen de “intelectual de café con leche”) sigue existiendo el temor de que me convierta en el cangrejo que logre salir del cubo, lo que me inhabilita para lanzar iniciativas que serán vetadas de inmediato.

Por eso les explico a buenos amigos que me piden cooperación para ayudarlos en algunos proyectos, que estoy a su disposición para brindarles mi apoyo y ayudarlos en todo lo que pueda, anónimamente, como un soldado más, para no enajenarles el apoyo de “los cangrejos” que yacen en el cubo luchando por salir de él antes que otros.

Mi sano y bien intencionado consejo a esos buenos amigos es que se cuiden de querer descollar porque de inmediato les negarán el apoyo los eternos aspirantes que no quieren que ningún otro “cangrejo” que no sean ellos, salga del cubo.

Desafortunadamente hay que gritar estas dolorosas verdades, pues hay que entrar a la baza con la manga al codo para ver si se logra remover conciencias y aunar voluntades para emprender cosas necesarias que rompan con la apatía y les muestren al pueblo cubano que una nueva estrategia con una nueva mentalidad se tiene que imponer para lograr de una vez por todas el sueño de barrer de nuestra patria hasta la última semilla del castro comunismo totalitario y evitar el rebrote de sus secuelas neo marxistas y socialistoides que se prepara en franco contubernio con los grandes capitales internacionales, que siempre han sido los grandes padrinos de los gobiernos comunistas en todas las épocas.

Un Comentario sobre “EN LA DIANA

  1. Muy buen escrito, pero como le quedara el ojo a los cangrejos de los cubos de alla y de aqui.

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