ESPAÑA, LOS QUE CAMBIARON DE CASACAS: DE HIJOS DEL FRANQUISMO A PADRES DEL FRENTISMO. PSOE, DESMEMORIADOS HISTÉRICOS Y ENEMIGOS DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Por, José L. Román.- Alerta Digital

Decía José Antonio sobre su movimiento político, que ellos no eran ni de “derechas” ni de “izquierdas”, y apuntaba: “El ser derechista, como el ser izquierdista, supone siempre expulsar del alma la mitad de lo que hay que sentir”; “Las derechas, sí, invocan a la Patria, invocan a las tradiciones; pero son insolidarias con el hambre del pueblo, insolidarias con la tristeza de esos campesinos que aquí, en Andalucía, en Extremadura y en León, siguen viviendo como se vivía hace 500 años; siguen viviendo como desde la creación del mundo viven algunas bestias. Y esto no puede ser así”.

No le faltaba razón al fundador de la Falange. Por eso su mensaje, con algunos matices, cobra valor y sigue teniendo vigencia incluso, se puede aplicar a algunos de los acontecimientos que vivimos.

El complejo que arrastra el PP cuando sus miembros oyen hablar de Franco, es de lo más siniestro y nauseabundo. Los socialistas por el contrario, no es que no se avergüencen de su pasado a pesar de que su partido fue el principal responsable de los saqueos, robos y asesinatos que dieron lugar al alzamiento y a la Guerra Civil, sino que además tienen el cuajo de pasarse la libertad de expresión por el forro de sus caprichos, y amenazar con la aprobación de una ley en virtud de la cual puedan encerrar en la cárcel a todos los españoles que osen mostrar la verdad sobre aquella guerra, señalar a sus responsables directos e indirectos, y decir que el general Franco creo la Seguridad Social y las pensiones, aprobó las pagas extras de Navidad y del 18 de Julio, alcanzó el pleno empleo, y colocó a España como 9ª potencia industrial del mundo.

Los responsables más sobresalientes del PP, especialmente aquellos instalados en las instituciones, están secuestrados por su propia cobardía. No tienen cojones de defender la verdad sobre nuestra historia reciente. Y digo la verdad, porque ya no se trata de defender a Franco por habernos librado del comunismo, que también, sino abogar porque se conozca y no se manipule de manera torticera nuestra historia reciente.

El milagro español, que así denominan algunos historiadores a la obra de Franco, no encuentra parangón en la Europa del Este gobernada por el comunismo. Los propios enemigos de Franco que tuvieron dos dedos de frente, han tenido la dignidad de calificar su figura como “irrepetible”. Esta, es la única razón que tienen los socialistas en enterrar definitivamente la obra de Francisco Franco. De ahí la “ley de memoria histórica” de Zapatero, y ésta otra que intentan que sea aprobada ahora en el Congreso, con el fin de condenar definitivamente al ostracismo a todo aquel que no piense como ellos. No quieren que las nuevas generaciones de españoles conozcan el pasado criminal y sanguinario del PSOE que dio lugar al alzamiento militar de 1936, como magistralmente explica el escritor e historiador don Pio Moa.

Muchos dirigentes socialistas y del PP (antes AP) con cargos significativos desde que se puso en marcha el régimen constitucional por el que nos regimos ahora, tienen vínculos con los gobiernos de Franco. Un pasado que no pueden borrar por ser hijos, nietos o sobrinos, de aquellos que lucharon con Franco, ganaron la guerra con él, y mostraron los golondrinos durante largos años levantando el brazo cuando pasaba el Caudillo. Pobres desmemoriados histéricos y demócratas de pro, cuyo único objetivo es cargarse la libertad de expresión.

El mismo Aznar, a seis días de unas elecciones en las que se perfilaba como ganador, realizó su más tajante censura del régimen anterior. El 27 de febrero de 1996 declaraba al diario “El Mundo” lo siguiente: “El franquismo sociológico ya encontró cobijo en trece años de socialismo. Conmigo vivirá mucho más a la intemperie”; “Yo he definido al franquismo como dictadura y he dicho que la tarea del general Franco fue profundamente negativa para la vida española”.

Se necesitan muy altas dosis de cinismo e hipocresía, para hablar del anterior Jefe del Estado de forma tan ruin y miserable viniendo de donde se viene. Pero claro, ¿que se puede esperar de un personaje que con sólo ocho años en la ubre y gracias a la democracia, cobra un sueldo vitalicio como ex presidente del gobierno (1996-2004), de unos 70.000 euros anuales; además de vehículo oficial, un servicio de escolta, secretaria, y un asistente personal de por vida, y que redondea esa remuneración con más de un millón y medio de euros como consejero de Endesa y otros muchos menesteres?

Este tipo de personajes y desde las filas del PP, pueden arrojar sobre la figura de Francisco Franco toda la mierda que estimen oportuno, nunca incomodarán a socialistas, comunistas o separatistas aunque estos les sigan despreciando, pero eso sí, de la foto de las Azores, de la corrupción en la Casa Real, o de Gibraltar, no dirán ni mu. Que importan los casos “Nóos” y “Palmarena”; que importa que sus amigos ingleses nos humillen y la Royal Navy desafíe y arremeta contra las patrulleras de la Guardia Civil en aguas jurisdiccionales españolas. Para el fundador del PP nada de eso importa; él tiene su particular visión de lo que es relevante para España: el capitalismo financiero, las grandes empresas multinacionales, el bipartidismo, el sistema autonómico, el imperio británico, FAES, los medios informativos, y ahora “Ciudadanos”.

Pero, volvamos con los socialistas. Estos no se avergüenzan ni de su pasado franquista ni de nada; les importa una higa, es más, por poner un ejemplo, el ínclito Bono dijo con todo el descaro del mundo: -“Si nos tuviésemos que ir todos los que un día gritamos ¡Viva Franco! Aquí quedábamos cuatro”.

Demos un repaso a una larga lista de demócratas de pro, y saquemos de ella algunos nombres, solo algunos, de los que fueron agraciados con prebendas y privilegios durante un régimen del que abominan sin sonrojarse.

Algunos del PP:

-José María Aznar López: ex presidente del gobierno y actualmente presidente de honor del PP. Su abuelo, Manuel Aznar Zubigaray ocupó durante el régimen de Franco la dirección de la agencia EFE (1958), la embajada española de Marruecos (1962) y hasta su fallecimiento en 1975, la presidencia del Consejo de Administración de EFE. Recibió el premio de periodismo “Francisco Franco” (1939) y presidió la Asociación de la Prensa de Madrid (1955). Su padre, Manuel Aznar Gómez Acedo, fue director de la Red de Emisoras de RNE (1962), subdirector general de Radiodifusión (1964) o director de la Escuela Oficial de Radiodifusión y Televisión (1967).

-Margarita Mariscal de Gante: (ministra de Justicia con Aznar) es hija de Jaime Mariscal de Gante, miembro del Tribunal de Orden Público y Director General del Régimen Jurídico de Prensa con Franco.

-Pío Cabanillas Alonso: fue ministro portavoz del Gobierno (2000-2002). Su padre, Pío Cabanillas Gallas, fue secretario en el Ministerio de Información y Turismo con Manuel Fraga y más tarde nombrado Ministro de Información y Turismo en el gobierno de Carlos Arias Navarro (1974).

-Enrique Fernández Miranda: delegado del Gobierno para la Inmigración con Aznar, hijo de Torcuato Fernández Miranda que fue Presidente del Gobierno interino tras el magnicidio del presidente del Gobierno don Luis Carrero Blanco en diciembre de 1973.

-José Manuel Romay Beccaría (foto de la izquierda): ex ministro de Sanidad y Consumo en el primer Gobierno Aznar. Romay ostentó durante el régimen de Franco los cargos de secretario general de Sanidad (1963), director del Instituto de Estudios de Administración Local (1973), subsecretario del Ministerio de Presidencia de Gobierno (1974) y subsecretario del Ministerio de Gobernación (1975).

-Jesús Posada: ex-ministro de Administraciones Públicas y ex presidente del Congreso, es hijo de Jesús Posadas Cacho, gobernador civil de Soria durante el régimen de Franco.

-Federico Trillo Figueroa: personaje siniestro donde los haya, ex-ministro de defensa con Aznar, y más tarde destituido como embajador en Londres y uno de los individuos más relevantes dentro del PP. Su padre fue togado militar, alcalde de Cartagena, procurador en las Cortes de Franco y gobernador civil de Teruel y Burgos durante el antiguo régimen.

Ahora, unos pocos del PSOE:

-José Luis Rodríguez Zapatero: hijo de Juan Rodríguez García-Lozano, abogado y asesor jurídico del Ayuntamiento de León durante el régimen de Franco. Su abuelo, Juan Rodríguez, fue capitán e hijo del teniente de infantería Sebastián Rodríguez. En 1934 a consecuencia de la huelga convocada por el PSOE y la UGT, participó en la represión de los mineros asturianos levantados en armas el 5 de octubre.

-Sonsoles Espinosa Díaz: esposa del ex presidente Rodríguez Zapatero. Su padre fue oficial de Intendencia y profesor en la Academia de Intendencia de Avila durante el régimen de Franco.

-Alfredo Pérez Rubalcaba: su padre fue un suboficial del Ejército del Aire durante el régimen franquista.

-María Teresa Fernández de la Vega Sanz: Hija de Wenceslao Fernández de la Vega y Lombán, delegado Provincial de Trabajo en Zaragoza con Franco. Fue condecorado con la Medalla al Mérito en el Trabajo en el 32º aniversario del “Alzamiento Nacional” el 18 de julio de 1971.

-Manuel Chaves: hijo de Antonio Chaves Pla: coronel de Artillería con Franco. Fue condecorado por el Caudillo y cuando era comandante, fue Jefe de las tropas nacionales en el norte de África. Su madre fue la jefa de la Sección Femenina de Falange y de las JONS en Ceuta.

-José Antonio Griñán: Su padre, Octaviano Griñán Gutiérrez, fue miembro del Regimiento de la Guardia de Su Excelencia el Jefe del Estado, acuartelado en El Pardo.

-José Bono Martínez: su padre fue un alcalde falangista de El Salobre (Albacete), su número de carnet de la Falange era el 230.096.

-Leire Pajín: sus abuelos paternos eran los jefes del Movimiento falangista en Sabero (León). Aurelia Echevarría, era la jefa de la Sección Femenina de la Falange leonesa. Teófilo Pascual Pajín Tejerina, llegó incluso a recibir un premio de los Sindicatos Verticales franquistas en reconocimiento a su labor como administrativo de una mina.

-Mariano Fernández Bermejo: ex ministro socialista de Justicia, hijo de un alcalde franquista, que además era jefe local de falange en Arenas de San Pedro (Ávila).

-Felipe González Márquez (supuestamente el de la extrema derecha de la foto de la izquierda): secretario general del Partido Socialista Obrero Español desde 1974 a 1997 y tercer presidente del Gobierno de la democracia en España, desde 1982 a 1996. Del ex presidente se conoce muy poco de su infancia, aunque sí, hay algunas fotos suyas de la Agencia EFE en las que se le presume un pasado falangista.

-Carmen Romero: hija del que fuera coronel médico del Ejército del Aire y concejal de Sevilla, Vicente Romero y Pérez de León, que luchó en el bando Nacional durante la guerra civil.

Es evidente que todos ellos se sienten incómodos por su pasado franquista, pero, los que peor lo llevan son los cobardes y traidores del PP. Por eso despiertan tanto rechazo y desprecio. En cambio, la “incomodidad” de los socialistas viene originada porque se contradicen en su discurso al no poder ocultar que sus barones estudiaron sus carreras -algunos incluso con beca-, durante el régimen de Francisco Franco y en las mejores universidades de España. Por lo demás, no sienten ni vergüenza ni complejos ni se sonrojan. Ahí está por ejemplo la cifra escalofriante de cien millones de seres humanos asesinados por el marxismo, y ellos (los socialistas), al igual que los comunistas, siguen llamando asesino a Franco, levantando el puño, y cantando “La Internacional”. Claro que, no es de extrañar su prepotencia mientras tengan a su disposición los medios informativos para seguir adoctrinando y divirtiendo al populacho con la telebasura, y puedan seguir contentando a su clientelismo con subsidios o bocadillos de mortadela según el nivel.

Lo que es prácticamente inevitable a la vista de los acontecimientos, es el más que probable batacazo del PP en las próximas elecciones. Casi me atrevo a pronosticar su desaparición. Por eso propongo el siguiente epitafio para su tumba:

“Aquí yace un partido político que eludió significarse como patriota; que se ciscó en la sangre de sus propios militantes inocentes y de humildes servidores públicos asesinados por el terrorismo por ser españoles; que fue brazo político del capitalismo financiero y mamporrero de Bruselas; que mintió descaradamente a su pueblo incumpliendo su programa electoral; que concedió una amnistía encubierta para terroristas, violadores y asesinos en serie; que se cargó la clase media española; y que jugó peligrosamente al socialismo más temerario provocando su propia autoliquidación con la aparición de “Ciudadanos”. Descanse en paz”.

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