ESTADOS UNIDOS Y MÉXICO UNIDOS POR EL ÁGUILA

Por, Jorge Riopedre

México tiene ahora la oportunidad de desplazar a Brasil como líder regional. La espera ha sido larga, el hampa político-ideológica del Foro de Sao Paulo y su filial de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), concebido en La Habana por Fidel Castro y asumido en Caracas por Hugo Chávez, se consume en sus propias contradicciones. Brasil sigue siendo el país del futuro y su ansiado escaño permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU se aleja cada vez más, lamentable realidad de un país de enorme potencial económico, la séptima economía del mundo, hundido en la corrupción y el descrédito.

Como la ocasión la pintan calva (la frase se refiere a una antigua diosa romana a la que había que agarrar de frente porque no tenía pelos por detrás), México puede consolidarsu liderazgo regional con la ayuda de Donald Trump. Parece paradójico, pero no lo es.

México es el tapón de Estados Unidos, estratégico valladar a una avalancha migratoria por cualquier motivo político o catastrófico, vínculo insoslayable entre dos vecinos unidos a gusto o disgusto por la geopolítica.

En su geografía y sus negocios México es un país clave para Washington. México es un país aliado de Estados Unidos por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), pero también un peligro por su porosa frontera que lo mismo puede dar paso a gente en busca de una vida mejor que a traficantes de drogas o terroristas. Las

discrepancias entre Peña Nieto y Donald Trump responden a imágenes políticas no al interés común de seguridad nacional. Quién sabe si después de todo el muro convengaa las dos partes.

Un país que pierde el control de sus fronteras corre el riesgo de confrontar incontables problemas en sus planes presupuestarios de educación, salud y seguridad ante un incontrolable ingreso de personas necesitadas cada vez más difícil de asimilar. Las violentas pandillas y traficantes de drogas alteran la paz y la seguridad de la ciudadanía. Puede que no sea posible erradicar el mal, pero si controlarlo.

A pesar de sus grandes problemas internos México ha sido un ejemplo de estabilidad política en América Latina, comparado con otros vecinos presuntamente democráticos.

Con una política inteligente, no de confrontación, México podría desplazar a Brasil con la ayuda de Donald Trump.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15