ESTÚPIDOS, LADRONES, NARCOTRAFICANTES (ELN)

Por Vicente P. Escobal- Especial para Nuevo Acción

En una entrevista a la AFP el connotado terrorista Pablo Beltrán (foto grande de arriba), comandante del ELN, otorgó su respaldo desde La Habana a un comunicado de esa organización en el cual califican de “lícita” la explosión de un coche bomba en las instalaciones de una escuela de oficiales de policía en Bogotá.

Israel Ramírez Pineda, alias “Pablo Beltrán”, es un terrorista colombiano miembro del Comando Central del ELN desde octubre de 2016 y ostenta el cargo de “negociador” en las conspiraciones iniciadas en febrero de 2017 en la capital de Ecuador, auspiciadas por el gobierno de Juan Manuel Santos. El ejecutivo ecuatoriano decidió abandonar su condición de garante del proceso de paz tras el asesinato de tres periodistas del diario El Comercio por las llamadas disidencias de las FARC en la frontera. La Habana, madre del terrorismo continental, abrió sus puertas a los “negociadores”.

La historia del ELN comienza en Cuba en el año 1964 luego de la creación de la “Brigada Pro Liberación José Antonio Galán”, compuesta por un grupo de estudiantes colombianos becados en la isla por la dictadura de Fidel Castro. El líder de aquella brigada era Pablo Vázquez Castaño. Es oportuno recordar que algunos miembros de la iglesia católica, inspirados en la Teología de la Liberación, también formaron parte del núcleo fundacional del ELN.

Dentro de aquel grupo de estudiantes figuraban algunos militantes del Partido Comunista Colombiano y del Movimiento Estudiantil-Campesino. Los primeros entrenamientos de tácticas guerrilleras se realizaron en las montañas de la Sierra del Escambray, en la región central de Cuba. Curiosamente tomaron como símbolo los colores que identifican la bandera del movimiento castrista 26 de julio, es decir el rojo y el negro, y decidieron establecer su base de operaciones en Magdalena Medio, un extenso valle interandino en la parte central de Colombia.

El acto fundacional del ELN se celebró el 4 de julio de 1964 en la ciudad de La Habana, donde se proclamó su carácter marxista-leninista y pro revolución cubana.

Durante varios años, el ELN fue identificado como “la guerrilla más fuerte de Colombia”, poderío derivado de la extorsión a las empresas petroleras nacionales. Se calculan en más de mil los actos marcadamente terroristas perpetrados por el ELN, yendo desde secuestros, centenares de ataques contra la infraestructura petrolera, detonación de artefactos explosivos, toma de rehenes, narcotráfico, reclutamiento obligatorio de jóvenes y adolescentes, violaciones y torturas contra secuestrados y un extenso rosario de crímenes condenados por la sociedad colombiana y la comunidad internacional. Es incalculable el número de colombianos y personas de otras nacionalidades asesinados por el ELN así como los daños materiales derivados de sus acciones criminales.

El presidente Iván Duque ha reiterado que los “acuerdos de paz” serán revisados, actualizados y corregidos. ¿Cederá el gobierno de Colombia frente al chantaje de la dictadura o demostrará firmeza ante la negativa de Cuba de entregar a los diez comandantes del ELN? ¿Se producirá un rompimiento de relaciones diplomáticas entre Bogotá y La Habana?

Para la dictadura está claro – y así lo ha demostrado durante décadas – que su vocación terrorista es indetenible y permanente. La primera víctima ha sido el pueblo cubano. Su arribo al poder no fue producto de un proceso electoral transparente y democrático. Las bombas, los asaltos a instalaciones militares y civiles, los secuestros y un colosal etcétera acreditan su destructiva trayectoria.

¿Quedará impune la detonación del coche bomba en las instalaciones de la escuela de oficiales de policía? ¿Aceptará la administración de Iván Duque los criterios de la dictadura cubana para no entregar a la justicia de Colombia a los 10 comandantes del ELN? ¿Se aceptarán como moralmente válidos los argumentos expuestos por el ministerio de Relaciones Exteriores cubano? ¿Tiene más valor un protocolo que la vida de decenas de jóvenes colombianos?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15