EXCLUSIVO: NUEVO ACCIÓN REVELA EL MODUS OPERANDI DE LAS REDES DE CONTRABANDO HUMANO

JORGEPARAILUSTRARCONTRABANDOHUMANO“A las diez de la mañana recibí una llamada , en la que me dijeron que estuviera listo a las 8 de la noche que pasarían por mí”.. Así comienza su relato alguien a quien llamaremos Jorge, que ha accedido después de mucha búsqueda y ruegos a narrar para los lectores de Nuevo Accion, el proceso de salida de Cuba y entrada a los EE.UU, después que un familiar suyo pagara por adelantado la suma de diez mil dólares a una red de contrabandistas que opera desde los Estados Unidos, en contubernio con altos funcionarios del gobierno castrista.

Después de estar investigando por meses hemos logrado descubrir muchos de los secretos de cómo actúan los contrabandistas.

En este caso se trata de un familiar por el que se pagó por adelantado. Por otro lado estamos  tras la pista de los que  no se cobra hasta que el familiar ha salido ya de la isla. A estos los llevan a un tercer país y entonces hacen que el familiar, usado ya como rehén, llame a la familia diciéndole que está en algún lugar fuera de Cuba y que paguen, para que lo traigan finalmente a los Estados Unidos. Hemos logrado saber que  los terceros países usados son frecuentemente  México (Cancún y Quinta Roo) y la República Dominicana.

Volviendo a “Jorge” la operación funcionó a la perfección, bajo la supervisión aparente de autoridades cubanas involucradas en el contrabando. Jorge es un jovencito cubano cuyo padre, salió de Cuba hace 8 años y desde entonces ha trabajado arduamente,  hasta en  dos trabajos, para lograr sacar a su hijo de Cuba antes de que alcanzara la edad del Servicio Militar Obligatorio. Según contaron a Nuevo Acción, el padre  de “Jorge” fue contactado por uno de los contrabandistas residente aquí en los Estados Unidos después de buscar en varios lugares  quien estuviera dispuesto a traerle a su hijo de Cuba,  por dinero.

Después de varias citas fallidas( seguramente como medidas de seguridad de los contrabandistas para saber si era una trampa de las autoridades), entregó  la mitad del dinero a un contacto en el Stadium de los Marlins. Le pidieron el teléfono del familiar en La Habana y le dijeron que en unos días le llamarían  para darles la fecha aproximada  de partida, para que su familiar estuviera listo.

El pasado lunes en la tarde “Jorge” recibió en su casa de una barriada habanera, la esperada llamada en la que le decían que estuviera listo, que a las 8 pasarían por él. Efectivamente, unos minutos después de las 8 de la noche un auto Lada, con chapa oficial pasó por él.  En el auto viajaban otras cinco personas, que también escapaban de la isla. Inmediatamente le entregaron un teléfono celular para que llamara a su familiar a los EE.UU, y le comunicara que lo habían recogido ya. Así lo hizo. Una vez  que  habló con los EE.UU. le quitaron el teléfono, que le volvieron a dejar usar unas dos horas después, cuando estaban a punto de abordar la lancha, en algún lugar de la costa de Pinar del Río. Entonces volvió a llamar a su pariente aquí y le dijo que estaban en algún lugar de Pinar del Río y que ya abordaban la lancha rápida..

Según nos cuenta “Jorge” al llegar al lugar ya había unas 15 personas, incluyendo algunas mujeres y niños y al poco rato llegó otro carro con otras 5 personas. El chofer de uno de los carros contó las personas que se iban a embarcar  y se marchó. Casi inmediatamente se acercó la lancha a la orilla y procedió a embarcarlos. Como dato curioso nuestro entrevistado nos cuenta que al llegar la lancha todo el mundo se lanzó en estampida hacia ella, pero el que manejaba la embarcación les aseguró muy tranquilo que no había porque apresurarse. Una vez todos abordaron la lancha, ésta emprendió veloz carrera hacía el norte. Cuando alcanzaron el límite de las aguas jurisdiccionales cubanas (según les explicó el patrón de la lancha) adquirieron una velocidad normal, para no alertar a los radares norteamericanos.

Según nos aseguró nuestro informante la travesía fue tranquila y antes de las cinco de la mañana ya estaban desembarcando en playas norteamericanos. En aquel momento no supo donde y le dijeron que era Miami, pero después pudo conocer, que el desembarco fue al norte de Miami, en el Condado de Broward,   bastante más al norte de Hallouver Beach.

JORGEPARAILUSTRARCONTRABANDOHUMANO2A esa hora le volvieron a dejar usar el celular para que le avisara a su familiar que ya habían desembarcado. Alrededor de las seis de la mañana metieron a los 26 nuevos refugiados en un “van” cerrado y los condujeron hacia el Sur, hasta que llegaron, a lo que después sabría que era Key Biscayne y los dejaron libres en una gasolinera de allí, con el objeto de despistar a las Autoridades Norteamericanas y al Coast Guard.

Con la promesa de que no revelaríamos las fuentes, ya que temen represalias de la banda de contrabandistas, la familia de “Jorge” nos contó, que una vez  el muchacho les llamó desde la lancha, casi enseguida recibieron una llamada local, con el número bloqueado, dándole una cita para que llevaran inmediatamente el resto del  dinero. Cuando el padre insinuó que esperaría que su hijo llegara para pagar, le contestaron , que tenía que pagar ahora o de lo contrario el joven sería otro de los “que se  desaparecen en el trayecto entre Cuba y la Florida”. El padre, como era de esperar pagó, después de pasar la noche recibiendo llamadas del misterioso contrabandista, que lo hizo visitar distintos lugares públicos, sin aparecer por ellos, hasta que lo abordó en el Dolphin Mall, seguramente después de haberlo chequeado en cada visita a los lugares en que lo citaba, para asegurarse de que no le estaban tendiendo una trampa.

Nosotros, fingiendo querer traer a un familiar desde Cuba, pedimos a esa familia que nos diera el teléfono del contacto, pero nos aseguraron que ellos no lo tenían y que el hombre había quedado de contactarlos para saber si estaban satisfechos y que le dijeran si conocían a alguien más que quisieran usar sus servicios. Así funcionan. De boca en boca se va corriendo la voz, pero los contrabandistas no dan su número de teléfonos. Simplemente cuando los familiares de Jorge le dijeron que había alguien interesado, en este caso yo, les pidió mi número telefónico y me llamó.

La persona me explicó que el precio era de diez mil dólares por cabeza. Al yo pedirle una rebaja, por mi supuesto “primo” me dijo que el precio era fijo, ya que él tenía que abonar  tres mil dólares  en Cuba, antes de embarcarlos, por cada pasajero “para evitar que los guarda fronteras cubanos los detuvieran”.  Me explicó que si le pagaba por adelantado me lo ponían aquí directamente y si les quería pagar cuando la persona estuviera aquí, que posiblemente me lo traerían por un tercer país. Me aseguró que los que venían con él no tenían problemas en Cuba, pues para eso él les pagaba “tres mil trancas” a los “que hay que pagarles en Cuba”.

Así funcionan estos mercaderes que lucran con el dolor y la separación impuesta por la tiranía a las familias cubanas.

Como un dato muy importante les apunto que al preguntarle a “Jorge” por el estado de ánimo y la actitud de la juventud cubana, nos aseguró, que la inmensa mayoría está contra el régimen que no les ofrece ninguna esperanza de futuro, pero que en su opinión,  no habrá levantamiento ni protestas, mientras alberguen la esperanza de poder emigrar para hacer su vida en los Estados Unidos. O lo que es lo mismo, afirmanos nosotros, que los mismos enemigos de la tiranía estamos matando y apagando la llama que podría prenderse en Cuba para acabar con la dictadura y al mismo tiempo ayudamos a financiar al gobierno que esclaviza a nuestra tierra.

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