FUERZAS ARMADAS CUBANAS: USTEDES TIENEN LA PALABRA.

Por Carmelo Díaz Fernández

Se asegura que con el paso del tiempo la historia, además de sus proezas y heroicidades, suele interpretarse como la epopeya de las naciones. La más reciente historia de Cuba parece confirmar la realidad de esta afirmación. Durante decenas de años la sociedad ha estado inmersa en un proceso aparentemente interminable dirigido a encontrar una solución a nuestros conflictos nacionales.

Un repaso retrospectivo a nuestra historia impone a todos una conclusión escalofriante: no hemos encontrado todavía una solución a nuestros conflictos, Cuba permanece como un Iceberg detenido en el tiempo.

Fuimos testigos con gran decepción de las innumerables prerrogativas que el presidente Barack Obama concedió a la dictadura cubana, todas gratuitas, enmascaradas en una presunta ayuda al pueblo, algo total y absolutamente falso. El expresidente Obama declaró que no buscaba “un cambio de régimen en Cuba”. Esa declaración si contiene visos de realidad.

La extrema izquierda del Partido Demócrata a la cual el ex presidente pertenece, tiene como propósito central fortalecer a sus aliados ideológicos, en este caso al régimen cubano, para de ese modo fortificar los monopolios estatales de la dictadura.

Muerto el dictador Fidel Castro ha dejado en el poder a su incompetente hermano quien no está capacitado para evitar un dramático desenlace en nuestro país.

¿Qué papel desempeñarían las fuerzas armadas ante un brote de rebeldía nacional? ¿Lanzarían los tanques a las calles cubanas para reeditar la matanza de la Plaza Tian Nan Meng? Corresponde al alto mando de las fuerzas armadas de la nación cubana dar respuesta a estas dos muy serias interrogantes que hielan la sangre e imponen una seria y profunda meditación.

Consecuentes con estas ideas y comprometidos con el común destino de la nación cubana, consideramos oportuno que los altos mandos de las fuerzas armadas de la República de Cuba, actuando en nombre del bien y el decoro de nuestro país, pasen al retiro al actual gobernante Raúl Castro y lo despojen de todas sus prerrogativas políticas, militares y económicas.

Raúl Castro ha actuado en complicidad con otros miembros de su cúpula para cometer la última gran estafa en el escenario político cubano al designar un “presidente” que no ha sido elegido por nadie, y convocar un “referendo” tramposo y desfachatado con el avieso interés de imponer algo que insultantemente han nombrado constitución la cual no es otra cosa que un reglamento del Partido Comunista de Cuba para seguir esquilmando a la sociedad.

En estos sesenta años de totalitarismo estalinista se ha atacado con atentados físicos a representantes de diversos sectores de la sociedad civil, muchos de los cuales han pasado ocasionalmente inadvertidos y otros han provocado la repulsa mundial, incluyendo golpeaduras en la vía pública a las indefensas Damas de Blanco sin el menor recato.

No se puede frenar la aspiración de un pueblo a través de la represión. Dos millones de cubanos se han marchado de nuestro país, unos desterrados por su ideario de libertad y otros buscando mejores medios de vida.

Espantados hemos sido testigos del dolor infligido a la nación cubana por la muerte de Pedro Luis Boitel, Orlando Zapata, Laura Pollán, Wilmar Villar y Oswaldo Payás, enmascarando la muerte de este último como un increíble accidente de tránsito. No se puede descontar los miles de cubanos que han perecido en el Estrecho de la Florida huyendo del terror del sistema totalitario.

Por todos estos desmanes sentimos una profunda indignación y por tal motivo instamos a las fuerzas armadas a la destitución de Raúl Castro quien con su desaparecido hermano han enlutado al pueblo de Cuba durante 60 años.

Señores oficiales de las fuerzas armadas de la República de Cuba: sean dignos de una bandera y de una nación que los vio nacer, porque así se evitarían que en un futuro cercano ustedes también pasen a la historia como cómplices de la dictadura más implacable que ha existido en América.

Cuan doloroso sería para ustedes si vuestras familias no pudieran mirar más nunca de frente a un ciudadano cubano, que el dedo acusador de cualquier cubano los señalen como coautores y culpables de tanta ignominia.

La Patria los exhorta a que no pasen por alto las lecciones de civismo y decoro que están dando justo en estos instantes centenares de efectivos de las fuerzas armadas venezolanas quienes han decidido ponerse al lado del pueblo y abandonar las filas de la represión, la muerte y la tortura.

Señores oficiales y soldados cubanos: Ustedes tienen la última palabra.

CARMELO DIAZ FERNANDEZ. Periodista y sindicalista independiente cubano. Ex prisionero de conciencia de la Causa de los 75.

WordPress theme: Kippis 1.15