¿GOLPE DE ESTADO INCIPIENTE EN ESTADOS UNIDOS?

Por, Jorge Riopedre

La Constitución de Estados Unidos respeta, por encima de cualquier otra cosa, la libertad de expresión, no en balde así lo establece la primera enmienda de un documento que ha sobrevivido a guerras civiles y mundiales, convulsiones económicas y raciales durante 240 años, salvando con simples enmiendas la conocida tentación regional de reescribir las reglas del juego. Ahora, el derecho a disentir parece adentrarse en un territorio cenagoso.

La mera disensión ha pasado a ser una consigna nacional abiertamente partidista por alterar el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos e incluso un llamado a derogar por obsoleto, ahora mismo, no mañana, el voto electoral que debe confirmar el triunfo del presidente electo Donald Trump. Se ha dado el primer paso de algo inédito que sucederá en un futuro imprevisible.

Es cierto que Trump parece un individuo peligroso por su ruptura con la ortodoxia americana, pero ya pocos recuerdan al belicoso Theodore Roosevelt aupado por la campaña mediática de William Randolph Hearst en la denominada Guerra Hispanoamericana que lanzó a Estados Unidos a la escena mundial. O el provinciano  Harry S. Truman que no vaciló en utilizar la energía nuclear para poner fin a un sangriento conflicto.

Para ser creíble, la campaña golpista contra Trump tenía que sustentarse en algo más que en el díscolo candidato republicano, doblemente humillante por su falta de modales

y experiencia política capaz de derrotar a dos maquinarías triunfadoras como las de Bill Clinton y Barack Obama. Era necesario atemperar la vergonzosa derrota electoral Demócrata con un motivo capaz de convencer a la fiscalía de que hubo fraude, un villano de marca reconocida en el mercado de los tipos malos como Vladimir Putin.

Pero aún así, de ser cierto que los rusos hackearon a John Podesta y otras figuras del Partido Demócrata, hay que probar que Trump tenía conocimiento de la trama.

Por imponderables como estos los fundadores de este gran país fueron muy precavidos en no dejar todas las joyas electorales en manos del voto popular, porque “éstos optarían por su candidato local y los grandes estados acabarían dominando la política de Estados Unidos”. Es de esperar que el cambio demográfico en Estados Unidos acabe por imponer sus propias reglas, pero al menos por los próximos cuatro años tendrán que contentarse con lo que tienen. No lloren, ustedes se lo buscaron.

Un Comentario sobre “¿GOLPE DE ESTADO INCIPIENTE EN ESTADOS UNIDOS?

  1. Comentario tont

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15