¡HONOR A QUIENES HONOR MERECEN!

Nuevo Acción, en estos días de  recogimiento cristiano, en que a los que amamos a Cuba, se nos despierta el gorrión que anida   perennemente en el alma y a los que no nos hemos resignado, ni nos resignaremos mientras nos quede un aliento de vida, a ver en calma el crimen que cotidianamente se comete con nuestro pueblo; en esta época cuando se pasa revista mental a lo pasado y hacemos votos para realizar tareas y deseos  futuros, quiere recordar y rendir homenaje a las valientes, dignas e inolvidables heroínas cubanas, que sufrieron el presidio político castrista.

A todas esas heroinas a los que los abusos y los horrores del ignominioso presidio castrista no doblegaron, a las bravas cubanas, dignas continuadoras del legado  de Mariana Grajales. A todas las sufridas cubanas, que llevan en sus carnes y en sus almas la marca de haber sufrido el más cruel presidio político que recuerdan los anales de nuestra América, a todas, a las que se fueron y a las que aún viven como el ejemplo más bello de un pueblo que sabía luchar y que no aceptó con la cabeza baja y actitud borreguil las cadenas.

A las que  sacrificaron sin claudicar, plantadas a pie firme y con ovarios de platino, el don más preciado para una mujer: su juventud. A todas, sin mencionar nombres, para no ofender por omisiones involuntarias, les brindamos este humilde y sencillo homenaje, carente de boato,  pero salido de lo más hondo de nuestro corazón cubano–como todo lo de Nuevo Acción– para que quede testimonio de nuestra veneración, nuestro respeto, por sus vidas, por sus sacrificios y por lo que aportaron a la historia de la lucha de un pueblo, porque hay que decirlo bien alto: GRACIAS A USTEDES, MUJERES DEL PRESIDIO POLÍTICO HISTÓRICO CUBANO, HOY LOS CUBANOS PODEMOS LEVANTAR LA CABEZA, MIRAR AL MUNDO CON LA FRENTE EN ALTO Y GRITAR QUE NUESTRO PUEBLO, NUESTRA GENERACIÓN, HOY TAN VILIPENDIADA, NO SE ENTREGÓ MANSAMENTE,  Y QUE AÚN  TRAICIONADA, ENGAÑADA Y ABANDONADA, SUPO CUMPLIR CON SU DEBER.

¡Honor a nuestras mujeres cubanas, que nunca se rindieron!, con la palabra de Martí:  

“Las campañas de los pueblos sólo son débiles cuando en ella no se alista el corazón de la mujer, pero cuando la mujer se estremece y ayuda, cuando la mujer tímida y quieta de su natural, anima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño, la obra es invencible.” José Martí

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