IGLESIAS “NACIONALES”. DESDE PEKÍN A LA HABANA VIEJA. EN LA ENTRONIZACIÓN DE, JUAN, EL NUEVO OBISPO DE SAN CRISTÓBAL DE LA HABANA. LAS IGLESIAS “NACIONALES “

JUANDELACARIDADGARCIANUEVOOBISPODELAHABANA

Foto: Juan de la Caridad Nuevo Obispo de San Cristobal de La Habana

SANTIAGOCARDENASDR.Por, Dr. Santiago Cárdenas- Especial para Nuevo Acción

Existen dos modelos de iglesias nacionales: la china y la cubana. Cada una tiene su sello distintivo, debido  a la geopolítica y a las diferencias culturales donde se han desarrollado; pero  sobretodo, a la dialéctica de la  historia  y a los años transcurridos desde sus fundaciones.

La  Asociación Patriótica Católica China fue establecida en 1957,  dos años antes del triunfo  de la involución cubana. La Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del mono partido cubano  fue creada en 1985,  luego  que un  viejo comunista del PSP, re  editara unas  anodinas “tesis” acerca del folklore y la religión en el archipiélago. Como en  el país de los ciegos el  tuerto es rey, pronto   Carneado fue ascendido a  verdugo oficial  para la  represión de los cristianos  con  puños de hierro en  guantes  de terciopelo y  oliendo a Guerlain .

!”Vivos; pero  no florecientes”!, repetía. De manera  que este mulato de porte distinguido asistía a las recepciones de prístina  guayabera blanca  para   saborear   mojitos con frappé en   nuestra  nunciatura  en Miramar.

JOSEFELIPECARNEADOPor supuesto, José Felipe (foto de la izquierda) tenía en  su  palacio una oficina adjunta,  semi clandestina, de  represión  dura  a cargo de oficiales  de la Seguridad, jóvenes, bien entrenados, asépticos y cultos conocedores de la doctrina  y la praxis cristiana. Pero eso; eso es otra historia.

Volviendo a China. La Asociación: –la CPCA –por sus siglas en inglés, es un  genial aporte  de Mao  a la lucha antirreligiosa  a lo Fuerbach. Hasta ese momento en el occidente  cristiano europeo, más acá de los Urales, Lenin  y el padrecito Stalin, un antiguo seminarista, habían establecido una política de persecución  que llevó a Siberia, a las fosas comunes o  a los gulags, a  unos 100,000  sacerdotes y seminaristas, la mayoría ortodoxos, en un período de  cuarenta años de bolcheviquismo. Esto,  mientras que en el segundo piso del teatro  Bolshoi se mantenían   dos palcos contiguos,  -los del poder- donde el Secretario General del Partido y el patriarca de Moscú  se podían dar la mano e intercambiar opiniones y vodka,  los fines  de semana, durante  el disfrute
de una  ópera bufa en escena. Es un decir.

De manera que la  “solución” china, (existen otras dos  asociaciones semejantes en Pekín: una para los musulmanes y otra para los protestantes) fue  menos cruenta y más civilizada que la de la URSS;  un paso de avance en liquidar  al opio de los pueblos.

En realidad un hombre vestido de blanco en la lejana Roma era muy ajeno a  Lao Tse o Mencio; y el Tíber tenía que ver más con el Almendares y Félix Varela  que con  el río Amarillo o Confucio. En un gobierno totalitario  en la tradición oriental era relativamente  fácil   desmontar las “secuelas ”  jesuíticas de San Francisco Xavier.

Pio XII sufrió mucho. El dogma de la Inmaculada y los decretos del  Concilio Vaticano II   fueron desconocidos, entre otras bajezas,  en la China continental   y tardíamente
publicadas por las iglesias de Macau y Hong Kong,  a las cuales no se extendió la jurisdicción  de la asociación mencionada anteriormente. La piedra angular, el meollo de los problemas era  (y es) la nuevas  ordenaciones episcopales por obispos independientes. Sin esto se perdía (se pierde) la sucesión apostólica sin la cual la iglesia universal es castrada  de un pilar fundamental.

En Cuba esto no  era  necesario, ni viable. La producción de obispos como los Pérez Serantes, Meurices, Bozas o Romanes, era  algo extinguido dentro de un clero que sabía  a qué atenerse. De hecho, el clon sucesor  de Carneado, María de la Caridad era (es)  sentado con honores en el banco  primario  de cada catedral en cada ordenación. La figura papal continúa siendo cálida. El Vaticano está al doblar de la esquina y los dictadores cubanos  tienen un gran  aprecio por la figura del Obispo de Roma. En definitiva en el gran choque de las civilizaciones los comunistas  criollos   han sabido  mantener a la isla  dentro de la  civilización judeo cristiana occidental, más allá de algunos devaneos y coqueteos de poca  importancia con el islam. Esto es muy bien visto en todo el occidente. Además, ellos reconocen cálidamente al padre Félix Varela como  el fundador de la nacionalidad cubana.

En resumen. Los  dos modelos  de iglesia nacional, el chino  y el cubano, tienen características diferentes. Pero algo  en común: han sido  muy eficaces en la lucha
antirreligiosa y  tolerados por  muchos católicos obsequiosos.

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