LA BASURA EN CUBA

por Esteban Fernández

Una de las cosas increíbles y absurdas de la Cuba castrista es la basura tirada a todo lo largo y ancho de la Isla.

Ah, pero -déjenme rectificar- no está en todas partes. Está estancada donde viven los cubanos humildes, porque no se ve en los lugares exclusivos para turistas y visitantes.

¿A quiénes que no sean unos tremendísimos hijos de putas se le ocurre permitir que nuestros compatriotas vivan entre los escombros mientras a los visitantes no les llega ni la más leve peste?

Me parece que uno de los empleos más penosos en Cuba debe ser el de “basurero”, por lo triste que debe ser el de recoger la porquería exclusivamente ante los hoteles de lujos, en las “zonas dólar” y hacerse de la vista gorda donde viven sus familiares y amigos en los barrios marginados, y en los pueblos del interior de la República.

Claro que culpamos a la infame tiranía por esto, pero yo me pregunto ¿Por qué los cubanos, en los diferentes puntos del país, no se juntan en cuadrillas y dedican horas a recoger y limpiar la inmundicia que- si ya no están acostumbrados- debe ahogarlos?

No, la gente le pasa por al lado a la mierda como si no existiera, de la misma manera que ignoran cuando públicamente le entran a patadas a las Damas de Blanco, y a todo el que proteste.

¿Saben ustedes o imaginan cuanto tiempo le llevaría a los cubanos que regresaran a una Cuba libre barrer, limpiar y quemar, todos esos desechos? Bueno, con los deseos que tenemos todos de adecentar aquel país, creo que menos de una semana.

A veces me parece que en un país de tantos millones de habitantes existen muy pocos que escogen el empleo de basurero, creo que en Cuba por cada basurero hay mil chivatos.

¡Qué diferencia con el gran país donde yo vivo! a mi casa llega religiosamente el camión de la basura los miércoles, y llega más o menos a la misma hora, si se demora un poco ya comienzo a preocuparme y me entra la matraquilla de preguntar a cada rato: “Oye ¿Qué sucederá que no acaba de pasar el camión de la basura?”

Claro, esta es la nación de la higiene y la limpieza, pero ustedes saben que lo mismo sucedía en la Cuba de los años 50’s donde existía la pulcritud y donde jamás vi a nadie tirar los desperdicios para las calles.

Un día yo puse un viejo y destartalado sofá en la acera al frente de mi casa y recibí como 20 regaños de los vecinos de la cuadra entera donde yo vivo, hasta los bomberos me llamaron la atención, hasta que un buen samaritano me suministró un número de teléfono donde debía llamar para que se lo llevaran, y efectivamente ni cortos ni perezosos vinieron y se lo llevaron.

Y ¿Por qué coño los Comités de Defensa no se ocupan de -en lugar de pasarse la vida chivateando y vigilando- limpiar al país de punta a punta? Los muy degenerados.

A veces me parece que si limpiamos aquello van a extrañar la inmundicia, de la misma manera que existen en Miami recién llegados que extrañan la carne rusa. Si siguen llegando ahorita me parece ver escombros en la calle 8.

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