LA LAMENTABLE PIFIA DE MIRIAM MATA

Una nota de Aldo Rosado-Tuero

MIRIAMMATALa señora Miriam Mata (foto de la izquierda), a la que jamás he mencionado en ningún artículo, ni con la que nunca he tenido ni un sí ni un no, fue una de las pocas personas que se enfurecieron por la separación de Miguel Saavedra del Comité que organizó la manifestación contra “Buena Fe”, e hizo público su repudio contra mí—como sI yo hubiese sido el único de ese Comité, que votó por la separación de Saavedra, que fue separado por votación unánime—en distintos e-mails y en uno de ellos amenazaba que de ahora en adelante me iba a ignorar. Cosa que a mí en realidad no me da frío ni calor, pero resulta que lejos de ignorarme,  el domingo comenzó a circular un disparatado e-mail enviado por ella, que, después de copiar un comentario de mi columna Cantaclaro, dice lo siguiente: “Sin intención de ofender, aclaro que el libro de Salvador Borrego, se llamó Derrota Mundial. Por un buen tiempo no se podía encontrar en EEUU, por las menciones sobre el judaísmo. El cultísimo y educadísimo Aldo Rosado está confundido.” 

Para poco después enviar este otro e-mail: “Amigos, Siento decirles que el libro más conocido de Salvador Borrego fue Derrota Mundial, el que fue perseguido y prohibido en USA. El otro que menciona Rosado fue posterior y no tan conocido.

No es lo mismo tres ediciones que las 43 de Derrota Mundial. (Aclaración de Aldo Rosado-Tuero: la información de la Sra. Mata está atrasada. Son 48 ediciones)

Retiro lo dicho antes, sobre Aldo Rosado.

Miriam” 

Yo también, sin ánimo de ofender a la culta y bien leída Miriam Mata, tengo que decirle que yo no escribo por escribir, que se apresuró mucho creyendo que iba a abochornar al “educadísimo y cultísimo Aldo Rosado”, del cual evidentemente desconoce casi todo, pues si lee Nuevo Acción, debía saber que a Don Salvador me une una larga relación de amistad y de plena cooperación, y por ende, total conocimiento de su obra, entre las que se cuenta “Periodismo Trascendente”, que he tratado que sea mi  brújula, en el ejercicio de esta carrera; y para darle solo un botón de muestra aquí le brindo el artículo publicado en Nuevo Acción el 22 de enero del presente año, titulado:

MI PERSONAL HOMENAJE EN VIDA A SALVADOR BORREGO

Y el siguiente es el texto, con fotos incluidas:

SALVADORBORREGOESCALANTE

ALDOCLOSEUPPor Aldo Rosado-Tuero

Los humanos y muy en particular los cubanos, acostumbramos a esperar que las personas fallezcan para entonces hablar bien de ellas y rendirles homenajes póstumos.  Por eso yo no quiero que pase un día más para rendirle un humilde y sincero homenaje en vida a alguien a quien admiro intensamente y a quien además tengo muchísimo que agradecer.

Varios lectores y amigos, integrantes de la “legión de los sensatos”, me cuestionan intrigados cómo es posible que yo me esté “metiendo en camisa de once varas” con poderosos intereses que me pueden hacer “la vida de cuadritos”, publicitando su obra y exaltando a alguien que está totalmente vetado y al que esos mismos intereses tratan de convertir en una no persona, pretendiendo mediante el silencio impuesto, como que no existen ni él ni su  extensa obra.

Pero como la divisa de toda mi vida ha sido que “Mi honor se llama fidelidad… y agradecimiento” hoy rindo mi personal homenaje público a Don Salvador Borrego Escalante, el insigne profesor y escritor mexicano  que cuenta con más de 34 libros publicados en los campos de historia, periodismo, filosofía, política, economía y guerra. En total son 177 ediciones que han sido vendidas. O lo que es más de 500,000 libros, cosa inusual en escritores mexicanos y cuya monumental obra “Derrota Mundial” ya ha alcanzado la friolera de 48 ediciones.

Todos tenemos que morir y por ley inexorable, este venerable y lúcido anciano, que—si la memoria no me falla–ya ronda los 97 años, está llegando al final de su existencia terrenal y aunque ya le he manifestado privadamente con anterioridad mi admiración y profundo respeto—mi soneto “A Un Irreductible” le fue dedicado a él—no quiero guardar mi homenaje para cuando ya no esté entre nosotros.

Agradezco a Don Salvador la forma respetuosa y paternal con que siempre me trató. Cuando hice contacto con él, yo no era más que un joven impetuoso luchador anticomunista, pero con un analfabetismo político que espantaba. Él jamás me dio muestras de su tremenda superioridad intelectual, sino que contestaba con sumo cuidado y paciencia a mis erradas concepciones y me fue educando a través de sus libros y escritos.

Cuando, asqueado por la actuación de los que—como ahora—regaban dinero para dividir a los luchadores anticomunistas cubanos, dejé Rescate Revolucionario Democrática, la organización en la que había militado en los últimos meses en el clandestinaje cubano, para fundar con un puñado de “jóvenes locos”, con mucho patriotismo, pero sin un centavo, el Movimiento Nacionalista Cristiano, nunca olvidaré que fue Salvador Borrego, quien imprimió y nos regaló las primeras mil hojas con el membrete del MNC, para que las usáramos en nuestra correspondencia y comunicados  (Era 1962 y cuando aquello no había internet).

Luego, utilizando las facilidades de su gran amigo y tocayo Don Salvador Abascal, también nos imprimió una cantidad indeterminada de miles de copias de los Puntos Programáticos del Movimiento. Para una persona cabal, esos que para otros pueden resultar solo pequeños detalles,  son gestos que hay que agradecer siempre y que nunca se olvidan.

También tengo que dejar testimonio de que jamás podré agradecer suficientemente el que me permitiera reproducir en “Acción” su valiosos y esclarecedores artículos.

Nunca podré agradecer lo suficiente el maravilloso gesto y la muestra de confianza y amistad que el famoso escritor me demostró al cederme, sin hablar de dinero ni compensación económica alguna, los derechos de su monumental “Derrota Mundial” para que fuese traducida y publicada en inglés, cosa que dolorosamente no fue posible lograr a causa precisamente del boicot de los intereses encargados de silenciar ese libro, pues no conseguimos en California (donde yo residía en aquellos momentos) ninguna imprenta que quisiese hacer el trabajo y porque no logramos los fondos necesarios para pagar por la imprescindible traducción de la calidad que ameritaba el libro.

Otro motivo personal que agradezco fue la amistad que pude entablar con su hijo Jesús (Q.E.P.D.)

SALVADORABASCALDon Salvador me puso en contacto con otro patriota mexicano ya fallecido, que también cooperó tremendamente con nuestra lucha. Me refiero a Salvador Abascal Infante (foto de la izquierda), fundador de la Unión Nacional Sinarquista—padre del difunto Ex Secretario de Gobernación bajo la presidencia de Fox, Carlos Abascal—quien por mucho tiempo nos estuvo imprimiendo nuestro órgano periodístico “Acción”.

Cuando otros nos viraban las espaldas o abandonaban la lucha, fueron estos dos ejemplares mexicanos de los pocos que en silencio—sencilla y naturalmente, como mandaba nuestro José Martí—nos ofrecieron su mano amiga.

Olvidar y silenciar el agradecimiento que guardo a estos dos patriarcas mexicanos incorruptibles, con una vida ejemplar, sería una inmoralidad y una cobardía. Por eso, desde estas páginas sin mordaza y sin tarifa, levanto mi voz preñada de afecto y emoción para testimoniarle a Don Salvador lo mucho que le debo y asegurarle que lo que aprendí con él no será olvidado y que hasta el día que exhale mi último suspiro seguiré denunciando la Infiltración mundial y a los scoundrels y conspiradores que pretenden esclavizar a la humanidad.

Otros renegarán de su amistad y su nombre. Otros bajarán la cabeza y le negarán como Pedro a Cristo ante el peligro y la amenaza. Eso no va con  nosotros. Que nos crucifiquen como hicieron con  el Redentor, pero mi honor se llama fidelidad… a los principios y a los hombres que nos los inculcaron.

Don Salvador, puede Ud. estar seguro de que sus prédicas no han caído en terreno infértil y que hay hoy en el mundo muchos que aprendieron la verdad por Ud.  y no se van a rendir jamás. ¡Que Dios  le proteja y le cuide!

Nota final: A veces las personas, calladitas lucen mejor.

WordPress theme: Kippis 1.15