LA DE CUBA: LA ÚLTIMA “TIRANÍA DEMOCRÁTICA” DEL PLANETA

Por, Héctor Julio Cedeño Negrín.  Periodista Libre de Cuba, residiendo en el Archipiélago

Los tiranos comunistas tienen sus mentes tan aberradas y atesoran tanto cinismo en ellas, que son capaces de llamar a un país, como; “China Popular” y matar varios millones de chinos con el pretexto de una “Revolución Cultural”, pero además, ante una protesta popular pacifista pasarles los tanques por encima a cientos de personas.

Llamar a una colonia comunista como; “República Democrática Alemana” y balear a decenas de personas para evitar que saltaran el muro de la libertad. Son capaces de nombrar; “República Popular Democrática de Corea”  a un aberrado estado policial gobernado por perversos criminales que fusilan a miles de ciudadanos, solo por sospechas de disensión, que mata de hambre a casi toda la nación a excepción de la crápula gobernante e incluso que amenazan con cohetes atómicos la paz mundial.

En Cuba unos abyectos tiranos que se apropiaron del poder por la fuerza de las armas y que han hambreado al pueblo cubano, son capaces de llamarles “elecciones” a la imposición de un grupo de sus esbirros y acólitos incondicionales que no respetan ni a los ciudadanos. Por cierto, ésta de noviembre será la última farsa electorera que organizará la tiranía castrista, en lo que le resta de su historia.

El domingo 3 de diciembre, día en que se realizó la segunda vuelta de la farsa, entre los dos supuestos candidatos ganadores de la primera, un vecino del barrio candidato a delegado en una de las circunscripciones hizo todo un show al no resultar elegido como delegado, cosa bastante rara en tales elecciones.

El individuo calificó a los electores de contrarrevolucionarios en presencia de un grupo de militantes del Partido Comunista y varios jerarcas del Poder Popular de la Habana Vieja, también insultados por él porque no le impusieron en el cargo.

Resulta que ese individuo es Jefe de inspectores y un conocido delincuente común que trataba de colocarse en los estamentos gubernamentales del municipio, como muchos otros de su calaña, pero que no ha podido conseguirlo y que siempre anda acompañado, por un pequeño esbirro de la Seguridad del Estado, de su misma pinta, retirado o no.

Ese individuo al que conozco personalmente, era “shopero” o sea un ladrón de las tiendas llamadas popularmente; shopping y un conocido vendedor de marihuana en el barrio de Jesús María, es ahora un encumbrado inspector de la mafia gubernamental, que se dedica a extorsionar a los trabajadores por cuenta propia y los demás ciudadanos. Al parecer trata de imitar a Pablo Escobar haciéndose también Concejal.

Esos son los candidatos de la revolución de pacotilla que crearon los hermanos Castro, meros delincuentes comunes que no valen para nada y que son unos desprestigiados populares, mientras se niegan a postular a más de ciento cincuenta candidatos independientes de la oposición, cien veces más honestos y honrados y con mucha más moral.

Definitivamente la tiranía castrista será derrocada por los mismos estamentos militares del castrato, esos que no se sienten comprometidas con la represión que lleva a cabo este régimen militar, corrupto y aberrante, ni tienen deudas que pagar por crímenes cometidos, pero que tampoco se sienten parte de la oligarquía militar gobernante y que serán las fuerzas del cambio.

Esas fuerzas son parte de las conocidas Fuerzas Armadas Revolucionarias (F.A.R.), pero los mandos medios los que tienen verdaderamente el gobierno de las tropas y de las armas y quienes movilizan a los soldados. No los numerosos generales que se encuentran encumbrados y que son en realidad los oligarcas o sea, la nomenclatura gobernante.

Esos militares escuchan sobre las sanciones de los Estados Unidos para que los militares no se enriquezcan, pero ellos mismos los militares de rango medio pasan muchas vicisitudes para mantener a sus familias y tienen que inventar como lo hace la población en general para resolver los problemas cotidianos.

Claro cierta ropa y la alimentación de ellos mismos las resuelven en sus unidades militares, pero la familia ¿cómo queda? Conozco varios de ellos que viven en mi barrio que no la pasan nada bien. No se les ve con frecuencia en las tiendas en divisa y aunque tienen algunas tiendas especiales que venden a precios diferenciados, no siempre pueden comprar allí.

La oligarquía por el contrario es un círculo mucho más estrecho, empeñado en mantener la tiranía y sus privilegios.

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