LA HISTORIA EN LA MEMORIA. HUNGRÍA: OCTUBRE 1956-III. EL CARDENAL MINDSZENTY: UN VERDADERO PASTOR PARA SU PUEBLO

El Cardenal, preso de los Rojos (foto: archivo de Nuevo Acción)

Por, Attila Fekete

Cuando el Ejército Rojo ocupó Hungría y la nación se tambaleó desesperada entre las ruinas del país, Mindszenty dio a entender el primer domingo de octubre de 1945, desde la Basílica de Esztergom, al pueblo húngaro, que él como Cardenal, no faltaría en la tarea de la reconstrucción y el nuevo desarrollo de la vida nacional. Y el Cardenal Primado cumplió su palabra.

La primera tarea que emprendió el Cardenal fue organizar las fuerzas y los valores supervivientes de la Nación. Viajó por todo el país para conocer el pueblo y para que el pueblo le conociera a él. Ya no fue el cura párroco de Zalaegerszeg, ya no fue  el propagador de la Unión Populat Católica, sino el apóstol de fines eternos, de ideales eternos. En la primavera de 1948 la Nación entera estaba como un solo hombre detrás del Cardenal. En junio el Estado se adueñó de todas las escuelas católicas: más de tres mil. El 19 de junio de 1948 Mindszenty protestó abiertamente contra las medidas del gobierno. En su pastoral del 1 de septiembre de 1948 reveló por qué luchaba contra la ateización de las escuelas. He aquí sus palabras textuales: “El marxismo quiere la lucha contra la religión y la cristiandad. Han editado de nuevo en Moscú el libro de Lenin ‘Marx, Engels, el Marxismo‘. En este libro podemos leer el siguiente párrafo: el marxismo es materialismo, como tal es enemigo implacable de la religión. Es su principio luchar contra la religión, destruir la fe religiosa. Del mismo modo que es ateista el materialismo, el marxismo es enemigo de toda clase de religiones. Toda la educación, formación e instrucción de la juventud actual ha de ancaminarse a educarla en y para la moral comunista (pag 224 etc), ¡ He aquí que el marxismo quiere lucha! ¡ Pues así sea ! ¡ Nosotros también lucharemos !

Mindszenty sabía que las horas del martirio se aproximaban velozmente. Se iba preparando para ello. Lo hizo abiertamente. El país entero estaba con él. Pero detrás  del Partido comunista compuesto por el 4 % de la población, estaba el Ejército Soviético con medio millón de hombres estacionados en Hungría. Y el Partido decidió callar al Cardenal. En su última pastoral, del 18 de noviembre de 1948, cita otra vez los grandes sufrimientos de la nación húngara ante la conciencia mundial : “Mantengo mi puesto por Dios, por la Iglesia y por la Patria, porque esta obligación me  impone el servicio histórico de mi pueblo, el más huérfano del mundo. Al lado de tamaños sufrimientos de mi Nación, mi suerte carece de Importancia.”

El día de San Esteba, mártir, los siervos de Moscú cumplieron en la persona del  Cardenal el designio del primer mártir de la Cristiandad; le apartaron de su pueblo y le hicieron callar para siempre. El régimen  ya no era capáz de seguir la lucha contra él con las armas espirituales. El día después de Navidad, el Cardenal fue encerrado y enviado a las mazmorras comunistas.

OTRA NOTA DE NUEVO ACCIÓN: Rogamos a nuestros lectores en Cuba que el que pueda imprima esta semblanza con la esperanza de que alguna llegue el Cardenal  actual de Cuba, para que se le encienda la cara de vergüenza, al comparar su cobarde y acomodaticia actitud para con los verdugos de su pueblo, con la de este verdaero apóstol y pastor de su pueblo que fue el Cardenal Mindszenty. ¡ QUE VERGÜENZA! ¡QUE VERGÜENZA!

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