LA HISTORIA EN LA MEMORIA: POR QUÉ EL COMUNISMO NO CONQUISTÓ SANTO DOMINGO

RECORTEDEACCIONFEB1974 001El siguiente artículo de Gustavo Reyes fue publicado en la revista “Perseverancia”, órgano del Movimiento Hungarista, de exiliados húngaros, en febrero de 1974 y que también fue reproducido en el periódico Acción, Segunda etapa, Año II. Núm. 13. 

Algunas veces uno llega a creer que todas las armas han sido usadas ya contra el enemigo, empezando a sentir que la Internacional es inconquistable y que es infructífero el usar otras tácticas. Sin darnos cuenta, con esa actitud, estamos ayudando al crecimiento del prestigio bolchevique como el de un inconquistable monstruo.

Pero ocasionalmente, los eventos toman una corriente diferente. Por ejemplo, en Santo Domingo 1963-1965. Veamos: A principios de 1963, un pro comunista fue electo presidente de Santo Domingo (sic) (República Dominicana). Juan Bosch, que se había ganado la confianza del populacho por sus demagógicos discursos. Así la República Dominicana comenzó lentamente a ser bolchevizada, con la anuencia complaciente del Departamento de Estado Norteamericano.

GENERALELIASWESSINUn honesto general, querido por sus hombres. Un católico y nacionalista general dominicano que respondía al nombre de Elías Wessin (Foto de la izquierda. Agregada ahora para ilustrar, no aparecía en el artículo original) (Jefe del CEFA) “Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas” observaba las maniobras comunistas con ojo de águila.

Pero el general Wessin tenía solamente dudas. Como la mayoría de los dominicanos, él nada sabía acerca del complot internacional de “los Conquistadores del mundo” y de sus planes.

Así, nuestros hermanos Ervin Ratz, jefe de los Hungaristas en el exilio, en la república de Colombia, Gustavo Reyes, Secretario de Relaciones Exteriores de la Alianza Nacionalista Iberoamericana “Joven América” y Aldo Rosado, líder exiliado cubano y a la sazón Coordinador Continental de “Joven América”, llegaron a la conclusión de que un importante y valioso hombre como el General Wessin, debía ser informado acerca de los planes de conquista mundial del comunismo-sionismo.

E.R. ordenó varios libros, entre los que se destacaban los escritos por Salvador Borrego, los que fueron enviados al general Wessin, sus ayudantes y varias personalidades militares, políticas y religiosas de la república Dominicana.

Así empezó un  “bombardeo”  de Santo Domingo, sobre el cual los rojos no tenían la menor idea. El hombre de confianza del general Wessin, el capitán Ramón Romero, hizo contacto con R.E. y Joven América y una muy estrecha relación fue establecida entre los nacionalistas y el CEFA.

Los militares se adelantaron a los planes rojos de Juan Bosch y en septiembre de 1963, un “golpe de estado” puso fin al gobierno de Bosch. El 24 de abril de 1965 los comunistas secundados por un grupo de militares traidores, lidereados por Francisco Caamaño Deñó, iniciaron una revuelta armada. El jefe del CEFA, general Wessin, vio claramente la clase de complot a la que se enfrentaba y dio las más drásticas órdenes a las Fuerzas Armadas: “Tenemos que resistir”, porque detrás de Juan Bosch y sus confederados está la mano oculta de “los conquistadores del mundo”.

El milagro ocurrió. El CEFA pudo parar la insurrección roja y evitar la toma de toda la ciudad de Santo Domingo por los rojos. Después sobrevino la guerra civil, que fue detenida por la intervención norteamericana, que una vez más fue a salvar a los rojos de una derrota (tal como ocurrió en la Segunda Guerra Mundial) con el pretexto de “Salvaguardar la democracia”.

La Internacional ha tratado por todos los medios posibles por establecer un gobierno rojo en La Dominicana, con la ayuda de la prensa internacional y de la ONU. Pero era demasiado tarde. Los rojos fallaron en hacer de República Dominicana una segunda Cuba. Y todo esto fue porque los Jefes del Estado Mayor de las fuerzas de élite (El CEFA) fueron informadas a tiempo acerca de la Conspiración Mundial y actuaron con conocimiento de causa, en el mejor interés de la Nación.

Gracias a las enseñanzas del co-nacionalismo, que obliga a cada nacionalista a ayudar e informar a los otros nacionalistas, sin importar el país ni la lengua, falló la Internacional roja en Centro América, y fallará siempre si los nacionalistas de todo el mundo seguimos  este ejemplo y compartimos nuestros conocimientos y experiencias para salvarnos del terror rojo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15