LA INCREÍBLE REPETICIÓN DE LA HISTORIA

Por Aldo Rosado-Tuero

Estoy viviendo un doble déjà vu. La historia se repite ineludiblemente en este y muchos otros casos.

Siendo muy joven, casi un niño, me opuse al golpe de estado de Batista al gobierno constitucional de Carlos Prio—aunque yo personalmente, al revés de mi padre, que era amigo del presidente auténtico, no simpatizaba con Prío—y fui uno de los 8 fundadores de Las Brigadas Juveniles del M-26-7 en mi pueblo, Caibarién.

Muy temprano, ya en marzo del 1959, comencé a protestar por la evidente influencia comunista en el gobierno establecido por los revolucionarios y a los pocos meses estaba conspirando en su contra…Y muchísimos que hasta el 31 de diciembre del 1958, habían sido batistianos o no habían hecho nada contra el régimen de Batista, comenzaron a acusarme de “esbirro batistiano” y “agente de la CIA”.

Luego en el exilio, cuando ganó la presidencia de EE.UU. Ronald Reagan, muchos—como ahora con Donald Trump—comenzaron una campaña mediática garantizando el fin de la tiranía castrista. Yo, como ahora, fui realista y desde mi columna periodística en el “20 de Mayo” de Los Angeles en California, afirmé que “yo estimaba que Reagan sería un excelente presidente para los USA, pero que no era real, vaticinar que acabaría con el castrismo.”

Eso me costó la enemistad de Armando Pérez Roura, que desde Miami ripostó a mi columna acusándome de derrotista y favorecer a la tiranía con mis comentarios, pues como es natural, le contesté y sin saber hasta ese momento que muchos le llamaban “Seso Hueco”, afirmé que era un gran error querer convertir a un excelente locutor en analista político, ya que “era un hecho científicamente comprobado que las cuerdas vocales no tenían nada que ver con el cerebro”.

Como comentario anecdótico al margen diré que la ojeriza del locutor, todavía dura, a pesar de que la atenuó cuando mi casi hermano Roberto Cruzamora (QEPD) era la mano derecha de Amancio Suárez, el dueño de Radio Mambí.

El tiempo y los hechos me dieron la razón en mis afirmaciones y otra vez las esperanzas de redención quedaron frustradas. Para mi molestia, tuve razón, cuando en mi interior estaba rogando fervientemente, estar equivocado, pues mi errar de cálculo y análisis hubiera resultado en la libertad de mi pueblo.

Pues bien, ahora me vuelve a ocurrir lo mismo. Los fanáticos que siguen caudillos, que no pierden un instante en analizar los hechos y las acciones y que no tienen ni la más remota idea de las poderosas fuerzas que mueven al mundo, cuando, a pesar de que he apoyado y sigo apoyando Donald Trump, y que soy un radical opositor al socialismo y al marxismo que ha impregnado al Partido Demócrata; y que estimo que Trump está haciendo mucho bien a este país y que es posiblemente el único valladar que existe en estos momentos para evitar la hecatombe que significaría una victoria de los demócratas, por el simple hecho de que digo que en el caso Cuba, la actual Administración—que ha hecho mucho más que ninguna anterior—no está totalmente decidida a barrer con el castrismo, sino que da pasos equilibrados para tratar de conseguir un “arreglo” con la tiranía, me atacan, y me acusan de pro demócrata y de favorecer al castrismo con mis comentarios, que solo buscan despertar conciencias para tratar de conseguir que se modifiquen las metas y el “arreglo buscado” se cambie por la eliminación y barrida total del marxismo y el castrismo en mi patria.

Tenemos que dejar de tratar de engañar a los crédulos fanáticos con “medidas” que son más propagandísticas que efectivas. Por Dios, no repitan más que se ha eliminado el “intercambio cultural” y que se acaban los viajes a Cuba.

Se han prohibido los vuelos a los aeropuertos internacionales Ignacio Agramonte, en Camagüey; Jardines del Rey, en Cayo Coco; Vilo Acuña, en Cayo Largo; Jaime González, en Cienfuegos; Frank País, en Holguín; Sierra Maestra, en Manzanillo; Juan Gualberto Gómez, en Matanzas; Abel Santamaría, en Santa Clara, y Antonio Maceo, en Santiago de Cuba, pero siguen los vuelos a La Habana, y siguen los vuelos Chapters, que generan más dinero al régimen y el hecho de que la mayoría de los visitantes tengan que ir por La Habana, también le da más fondos al castrismo, cuando los visitantes tendrán que alquilar carros y pagar viajes terrestres a sus pueblos.

Pero lo más criticable es que todas las “medidas coercitivas” que se están implementando lo son con la clara intención de llevar al régimen de la Habana a la mesa de negociaciones para que retiren su apoyo al régimen de Maduro.

Y yo me pregunto: ¿Qué pasaría si aprietan tanto a favor de Venezuela y a cambio le ofrecen—como lo han propuesto—un “mejor trato a la tiranía raulista?¿Tengo razón o no al exteriorizar mi temor a que, una vez más seamos los cubanos los perdedores en el “arreglo” que se busca?

5 comentario sobre “LA INCREÍBLE REPETICIÓN DE LA HISTORIA

  1. Señor Rosado,
    Hace tiempo que no leía tantas verdades.
    Soy republicano conservador y pienso que
    Trump es un gran presidente para nosotros. Pero eso no quiere decir que va a derrocar a los tiranos de America Hispana, que son varios.

  2. Wow…cuan cierto parece y que perfectamente BIEN ENCAJA lo que ud expone. Bueno; siempre nos an dado por el C. Desde La Fernandina!

  3. Te felicito Aldo. Tú, como siempre, diciendo lo que otros callan por temor o conveniencias

  4. Aldo, hay muchos criticos de poca monta y sin moral para criticar, a esos infelices, por llamarlos de alguna manera, pasatelos por el Arco del Triunfo. Yo tambien votare por Trump, aunque no me dejo comer el coco con eso de que> (ahora si le llego la hora al Castrocomunismo en Cuba). La hora le va a llegar a Cuba, cuando los cubanos se tiren para la calle y digan, hasta aqui cojones, basta de miedo.

  5. Amigo Aldo, con Dictaduras y tiranías, no se puede negociar.
    Para hacer negociaciones y erradicar el comunismo solo se consigue con una Insurrección armada.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15