LA LECTURA DEL SÁBADO: LA OTRA CARA DE LA HISTORIA-HABLA SALVADOR BORREGO

SALVADORBORREGOESCALANTEOriol Malló entrevista a Salvador Borrego

De cristeros a sinarquistas

–¿Estaba demasiado joven para tener recuerdos de la Cristiada?

–Pues de la segunda Cristiada, ya en tiempos de Cárdenas. Yo estuve en el Ejército, pero me pasaron de Durango a Monterrey y por eso ya no me enfrenté a los cristeros. Nos los presentaban como asaltantes, como ladrones de ganado, como asesinos. Entonces yo tenía esa imagen. El Ejército no confiaba en gente de Durango porque la segunda Cristiada fue muy fuerte en la sierra de Durango. Entonces cambiaron el batallón de Durango a Monterrey. Y allí me fui yo.

–Luego su hispanismo no proviene de la infancia, la familia o la religión.

–Cuando dijeron que de sargento primero no se podía pasar a oficial dije yo “bueno pues no hay porvenir”. Yo le tiraba a ser oficial y el capitán primero de mi compañía me dijo que lo iba a relevar alguien del Estado Mayor “y a usted si bien le va llegará a sargento primero y ahí se queda, mejor búsquele por otro lado”. Entonces yo me salí y es cuando regresé a Durango. Mi hermano tenía un periódico; empecé a trabajar en él y me fui por otro camino. Y luego dije “voy a investigar quiénes eran estos asesinos”.

–La curiosidad por saber quiénes eran los enemigos.

–Sí. Afortunadamente no me tuve que enfrentar con ellos.

–¿Pero cómo cambió de pensamiento?

–Conocí a cristeros y supe que ellos estaban combatiendo contra las leyes de Calles, que las leyes de Calles hacían ya imposible el culto, que terminaron las leyes de Calles en que seguían vigentes pero no las iba a aplicar. De modo que los cristeros ganaron.

–Hubo más bien un acuerdo tácito entre iglesia y gobierno.

–La gente que conocí tenía información de que la primera Cristiada tuvo el apoyo de la iglesia y del Papa y la segunda ya no tuvo apoyo. Y luego a los que se rindieron los empezaron a matar y la jerarquía ya no los defendió. Esa fue una cosa muy mala de la clerecía.

–A mí me sorprendió muchísimo que el himno cristero tuviera los acordes de la marcha real, el himno nacional de España. ¿No se parecen un poco los cristeros mexicanos a los carlistas españoles?

–Es parecido. Venía de una tradición. De cuando España era la potencia en la que nunca se ponía el sol. Porque era de día en Madrid, luego era de día aquí y luego era de día en las Filipinas.

–Jean Meyer no lo dice pero sí me parece que hay una identidad.

–Meyer no lo dice todo. Yo he hablado con descendientes de cristeros en Jalisco y dicen que Meyer ha alterado muchas cosas.

–¿En qué sentido? Porque Meyer quiere demostrar que la Cristiada no tiene nada que ver con España.

–Y no es cierto. Tiene raíces.

–¿Cuáles raíces?

–Pues la hispanidad.

–¿Lo puede explicar un poco más?

–La jerarquía en México tenía digamos simpatía por España, y cuando vino la Cristiada pues desde luego transmitió esta simpatía. Los cristeros nunca eran indigenistas. Había una gran identificación con España.

–Algo sobre lo cual Jean Meyer pasa de puntillas.

–Meyer quiere romper algo que está unido espiritualmente.

–Se decía que el sinarquismo era una unión espiritual con España. ¿Quién dijo esta frase?

–No sé de donde nació, pero el licenciado Abascal era profundamente hispanista.

–Casi eran de la misma edad usted y Salvador Abascal.

–Sí. Y Abascal era un defensor a muerte de España.

–Meyer también intenta desvincular al sinarquismo del falangismo.

–Está vinculado. Y tenía simpatías por el nacionalsocialismo también.

EL PAN, partido palero

–Justamente ha habido una reciente polémica en La Jornada a partir de un artículo de El Fisgón que mostraba cierto vínculo entre el PAN, el nazismo y la hispanidad, que Acción Nacional desmintió. ¿Qué piensa usted?

–El PAN fue fundado por Gómez Morín. Era descendiente de un judío y muy protegido por Plutarco Elías Calles. En plena lucha cristera él era empleado de Calles. Y fundó el PAN porque México iba a ser inclinado hacía el marxismo y entonces dijeron “con el PRI tenemos la acción”, que entonces era PNR, “ahora vamos a controlar la reacción porque como vamos a impulsar a México hacía el comunismo va a venir una reacción fuerte porque el pueblo no quiere al marxismo”. Y entonces fundaron el PAN, un partido palero.

–¿Para evitar que el sinarquismo creciera?

–Sí.

–Pero gente como Efraín González Luna sí eran hispanistas. Y en Acción Nacional era una corriente muy fuerte.

–Siempre estuvo bajo control. Siempre.

–El sinarquismo igual vivió en crisis casi permanente.

–Al sinarquismo lo dividieron. A una parte le dio dinero el gobierno y ahí está a la vuelta. Es un sinarquismo que no hace nada. Del sinarquismo sincero quedan cuatro o cinco gatos ahí. Se fue quedando sin nada.

–Pero en momentos claves de la guerra ideológica fue importante. Como en 1939.

–Fue enorme. El movimiento sinarquista fue enorme. Hubo marchas en el DF, pero claro que fue más fuerte en el Bajío: Morelia, Guanajuato, Querétaro movían 5 mil, 10 mil gentes (sic) bien formadas, uniformadas con su brazalete, cantando canciones nacionalistas, etcétera. Fue un movimiento muy grande, pero de EU vino la consigna de que lo aplacaran y entonces el gobierno empezó a perseguirlos. Y luego le dijeron a Abascal que corría peligro la Baja California.

–¿Un engaño para quitárselo de encima y mandarlo al desierto?

–Habló con Gobernación y con el gobierno de Baja California y creyó que lo iban a apoyar para que no se perdiese la Baja California.

–Lo quemaron, ¿no?

–Cuando regresó a México el partido estaba dividido. Una parte ya no lo reconocía. Entonces Gómez Morin le dio trabajo con la editorial Jus para tenerlo más o menos controlado.

–Parece que no le cae muy bien Gómez Morin, pero fue un personaje clave en la derecha mexicana.

–Fue un opositor controlado.

–¿Tenía dinero para comprar voluntades?

–Tenía una fábrica de cerillos. Tenía bastante dinero.

Un Comentario sobre “LA LECTURA DEL SÁBADO: LA OTRA CARA DE LA HISTORIA-HABLA SALVADOR BORREGO

  1. Siendo un catolico de lo mejor que he visto, el mismo podria darse cuenta de que la culpa de que la Iglesia catolica y su doctrina sean resquebrajadas en servicio de siniestros politicos, enganando a la mayoria de sus miembros catolicos, no es culpa de los catolicos. Asi mismo deberia reconocer que los judios no son culpables de nada, que al igual que los jerarcas eclesiasticos, es la elite disfrazada de judios, algunos de ellos lo son y otros se inventan serlo, usando a los judios, los que usan el judaismo para sus objetivos politicos. Semitas son los originales de esa region con caracteristicas fisicas definidas. Pero estos psicopatas se las ingenian para inventar una raza aria, blanca, y para colmo judia. ¿Cómo pueden acusar a alguien de antisemita si ellos mismos estan masacrando a los palestinos?

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