LA LECTURA DEL SÁBADO: ROSA, LA POETISA CAMPIRANA

Foto: Camino a las lomas de Seibabo

Por Aldo Rosado-Tuero- Capítulo de su libro “Recuerdos de Aurelio” 

Rosa Aguilar era una muy respetable matrona, que vivía en una finca al pie de las Lomas de Seibabo. Madre de unos jóvenes muy trabajadores y respetables, entre los que Aurelio recordaría con afecto a Pepe y  Carlos. Este último después se trasladaría para Caibarién, donde podría una mueblería, que le duraría hasta que el gobierno fidelista la confiscó, sin tener en cuenta que era una empresa familiar donde nunca se explotó a nadie y que había prosperado gracias al esfuerzo y duro trabajo de su dueño.

Aurelio conoció a estos hijos de Rosa Aguilar por la amistad que tenían con su padre. Y a Rosa, por ellos, y también porque en sus frecuentes cacerías con jaulas de trampa, ya que cuando quería capturar algunos “negritos” tenía que ir a la loma, pues estos pajaritos cantores (Foto encima de este párrafo), al contrario de los tomeguines del pinar y de la tierra y de los mariposos, azulejos y verdones no se encontraban en las tierras bajas de Cambao y Seibabo, sino en los lomeríos. Siempre al pasar por la finca de los Gómez Aguilar, lo llamaban para ofrecerle algún refrigerio a alguna golosina. Con el pasar de los meses fue conociendo y apreciando más a la señora de la casa.

Rosa era una “rara avis” en aquellos campos villaclareños. Mujer preparada y de vasta cultura, muy interesada en la política del país, en una época en que las mujeres no contaban en política…y mucho menos en los campos. Componía versos en octosílabos agrupados en diez renglones, o sea, la típica décima guajira de Cuba. A juzgar por las composiciones de ella que Aurelio recordaba, dedujo que era representante de los “auténticos” o tal vez, militante de aquel partido, que dio a los dos más fructíferos presidente que haya tenido la República de Cuba: El Partido Revolucionario Cubano “Auténtico”. El padre de Aurelio era de ese partido y amigo y amigo personal de Carlos Prío Socarrás, el presidente que derrocara Batista el 10 de marzo de 1952.También auténtico era su mentor político Germancito Wolter Rojas, lo que no fue óbice para que Aurelio se convirtiera en un seguidor de Eduardo Chibás, de su prédica y del Partido “Ortodoxo” aunque aún no tuviera edad para afiliarse a ningún partido político.

Rosa escribía unas décimas de contenido político que recorrían de boca en boca las sitierías aledañas. Aurelio muchos años después lamentaría que la tradición oral no las hubiese conservado en su totalidad. Entre otras, aunque la memoria de Aurelio no le daba para recordarla entera, pero si se sabía algunos fragmentos a pesar de los años transcurridos, sobresalía una en que Rosa Aguilar narraba la historia de todos los presidentes cubanos desde Estrada Palma hasta Ramón Grau San Martín. O sea, desde 1902  hasta 1948. En la décima la República era comparada con una vaca, y las primeras estrofas rezaban así.

“Liborio le dio a cuidar

a Don Tomás una vaca

que aunque estaba un poco flaca

la trataba de engordar.

Hasta la solía a bañar

fortaleciendo su piel,

pero en vencimiento fiel

por el tiempo que la tuvo,

Liborio se la pidió

para dársela a Miguel.”

Después venía algunos versos que Aurelio no lograba recordar, pro más adelante seguía:

“ Don Tomás se resistió

y entonces Miguel le ataca…

…Por los potreros corrió

dando bramidos la vaca,

y al no valer los ladridos

de los perros cazadores.

trajeron enlazadores

de los Estados Unidos.

Así seguía hablando de la intervención americana y los subsiguientes gobiernos republicanos, de la dictadura de Machado, la revolución del 4 de septiembre hasta llegar al primer gobierno de Grau San Martín, después de la pentarquía. Y decía a propósito la poetisa campirana:

“En el tiempo que la tuvo

Ramoncito a su cuidado

la vaca ya había engordado

y de leche daba un cubo.”

Y entre versos irrescatables por la memoria de Aurelio continuaba con:

“Pero en ese tiempo hubo

un sargento de carpeta,

que nos dio como receta

quitar la vaca a Ramón

y entregársela a Mendieta.’

De la honradez de Miguel Mariano Gómez también se hablaba en las décimas, así como su sustitución por Federico Laredo Brú, impuesto desde el campamento de Colombia por Batista

“ No quiso Miguel Mariano

hacer al sargento rico

y le entregó a Federico

el animal por la mano,

pero el sargento inhumano,

creyéndose él un toro

se apoderó sin decoro

de la vaca campesina

matando así la gallina

que ponía los huevos de oro”.

Rosa acudía en ayuda de los candidatos “auténticos” con sus versos campesinos.Enuna dura campaña por la alcaldía de Yaguajay, en que se enfrentaban el candidato “auténtico” Francisco “Paco” Rodríguez Bello contra un rival de otro partido, de nombre Raymundo, al que todos conocían por “Mundito”, Rosa popularizó las siguientes décimas que cantaban los trovadores en los mítines de Paco Rodríguez Bello:

“Si el diluvio universal

volviera otra vez al mundo,

entonces será Raymundo

alcalde municipal”

o este otro:

“Cuando haya un boniatal

que dé los boniatos fritos,

entonces será “Mundito”

alcalde municipal”

Pero entre todos esos versos, el que más recordaba Aurelio, por lo premonitorio de su contenido y las verdades que decía, estaba uno salido del cacumen de Rosa Aguilar, con motivo del paso por la línea ferroviaria de Caibarién a Morón, del carro que habían preparado el Partido Socialista Popular (Comunista) en las elecciones en las que fueron a las urnas coaligados con Fulgencio Batista y Zaldívar y los partidos que apoyaban a éste conformando la Coalición Socialista Democrática. Batista  había dotado a los comunistas criollos de importantes y abundantes recursos, como para que pudieran fundar la Editorial Páginas que inundó a Cuba y América Latina de propaganda roja; comprar la poderosa emisora de Radio Mil diez; y además los había colocado al frente de la poderosa Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC), centra única de trabajadores que existía en toda la isla.

El carro en cuestión, de una gran belleza, hecho de cristales y luces de neón de diferentes colores recorrió toda la isla en misión proselitista. Entre sus detalles sobresalían dos manos entrelazadas (una blanca y otra negra) simbolizando la igualdad racial que era uno de los caballos de batalla de los comunistas.

Al pasar por Seibabo rumbo a Yaguajay, el carro del PSO, montado hábilmente en “una plancha de ferrocarril” que hizo el recorrido Caibarién-Chambas, inspiró a Rosa los siguientes versos, que vistos en perspectiva asombran por su amplia comprensión de las tácticas engañosas de los rojos criollos y de la verdad que años después conocería nuestro pueblo, engañado y escarnecido a nombre de una doctrina demoníaca.

Si la memoria de Aurelio no le fue infiel, los veros decían así:

“ Adiós lindo carromato

comprado con los dineros

recogido a los obreros

que están en los sindicatos.

Que le ofrece al mentecato,

tierra, casa y medicina,

una escuela un cada esquina,

en cada calle un taller,

cuentos que vienen a ser

como los de Nananina”

Así recordaba Aurelio a esta anciana venerable que tanto cariño le inspiró y que con sus versos campesinos lo ayudó a interesarse en los problemas políticos y sociales de su tierra.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15