LA LEY DE PELIGROSIDAD

Por, Esteban Fernández

Entre todas las barbaridades e hijodeputadas cometidas por el régimen castrista créanme que la peor es la injusta ley de peligrosidad. Estas draconianas medidas predelectiva se encuentran en los artículos del 73 al 84 del Código penal cubano, y pueden llevar condenas de 1 a 4 años de cárcel.

Es decir que el individuo no tiene que cometer ningún delito, sino que por cientos de diferentes motivos- como expresarse negativamente de la revolución- pasa a ser considerado “peligroso” e ir a parar a un calabozo sin ningún tipo de pruebas o acusación valida.

Eso es algo inconcebible para los norteamericanos y para los que hemos vivido por muchos años a la vera de las leyes de este país. Aquí hasta si alguien nos amenaza de muerte y lo denunciamos a las autoridades estas nos responden que “No pueden hacer nada mientras el que nos amenace no cometa un crimen”.

Pero en Cuba el sospechoso de ser candidato a perjudicar a la tiranía no lo salva ni el medico chino.

Es un régimen hecho a imagen y semejanza de su máximo líder, un tipo que -en vida- fue paranoico, esquizofrénico, psicópata, y temeroso hasta de su sombra.

Desde que puso una pata en La Habana, en enero del 59, mandó 20 recados a los antiguos pandilleros y del llamado “bonche  universitario”, para que se pusieran a buen recaudo. ¿Por lo que los crímenes que él sabía habían realizado en el pasado? No, por los que él intuía que podían y eran capaces de hacer en el futuro.

Eliminó a montones de lugartenientes – Aldana, Robaina, Lage, Pérez Roque-  por gusto, por sospechas, por alucinaciones, hasta llegar a la injusticia cometida contra su mejor soldado: el general Arnaldo Ochoa Sánchez. ¿Qué crimen había cometido Ochoa? Ninguno, estaba haciendo lo mismo que hacían los demás generales, robar y traficar.

Todo este monumental engranaje y fusilamientos fue producto de la creencia de Fidel Castro de que OCHOA Y VARIOS MÁS PUDIERAN REPRESENTARLE UN GRAVE PELIGRO EN EL FUTURO INMEDIATO. Y para matar “dos pájaros de un tiro” les achacó el tráfico de drogas del cual estaban siendo acusados él, su hermano y toda la cúpula gobernante.

Y de ahí para abajo los castristas han seguido el ejemplo del tirano y consideran que el haberse mantenido en el poder 60 años es gracias a adelantarse a los acontecimientos, a tener siempre las luces largas puestas, a otear el horizonte como si fueran unos búfalos, y esto le ha costado a Cuba miles de presos y ríos de sangre anegando a la nación de una punta a la otra.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15